Sindicalismo combativo

Debate en el PSC: ¿a favor o en contra de la coordinación y avance de los sectores en lucha?

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Ante el ajuste, surgen distintos conflictos a lo largo y ancho del país, muchos de ellos autoconvocados o que se organizan para pelear juntos. ¿Qué política vamos a tener desde la izquierda clasista?

Martín Brat

Delegado GPS | Lista Bordó

Miércoles 21 de julio | 20:33

El 20 de Julio se hizo finalmente una nueva jornada de lucha. Esta iniciativa surgió de una reunión convocada por el Plenario Sindical Combativo (PSC) y sectores en lucha. En esta oportunidad, estos últimos tuvieron menos protagonismo que el que habían tenido en la jornada del 11 de junio, que había comenzado en el Puente Pueyrredón con los trabajadores y trabajadoras que estaban en conflicto encabezando la acción y pudiendo difundir sus peleas. Esto se pudo ver el pasado lunes sobre todo la actividad central que fue el corte. Allí tampoco estuvieron presentes los sindicatos centrales del PSC, el SUTNA y la Unión Ferroviaria de Haedo. Todo esto tiene una explicación.

Luego de mucha pelea, los compañeros de las demás corrientes del PSC, aceptaron hacer reuniones en común con los sectores en lucha con el objetivo de preparar la Jornada. Con un poco de infantilismo, pelean a brazo partido para que siempre quede claro que no son reuniones comunes, sino “del PSC que se abre a ellos”. En cambio, cuando los sectores que se organizan en la Mesa de Coordinación del AMBA los invitan a reuniones para coordinar y ser apoyados, no solo no van, sino que ni se toman la molestia de responderles sus mensajes de invitación.

Luego de esa primer reunión, se hicieron tres más, pero los sectores en lucha no fueron invitados. Se trató como se dijo allí de una de "Mesa Chica", exclusiva para la Mesa del PSC, sin invitar a quienes están poniendo el cuerpo a luchas donde se jugará su destino y no son parte de "la Mesa”. Los sectores en lucha estaban reunidos y el compañero Camilo Mones, del MAC, les informó que ellos preferían que la Jornada se haga en el Puente Pueyrredón para que sea unitaria y combativa y con las luchas adelante.

La mayoría del PSC definió en la “mesa chica” las características de la jornada sin tener en cuenta el pedido de los sectores en lucha. Se dijo: será en el Obelisco encabezada por los sindicatos.

Desde el MAC venimos planteado que de esta manera es difícil que haya delegaciones fuertes en estas acciones de lucha como las que hubo en el Puente Pueyrredón unificadamente o en las vías del Roca por parte de MCM. Además, los Sindicatos cabeza del PSC no fueron siquiera al corte, lo cual no impide que en las reuniones de la Mesa del PSC haya compañeros como los del PO que hablan en nombre del SUTNA, sindicato que adhirió a un corte al que no fue, sin convocar siquiera a una reunión de Comisión Directiva para definir su participación o no. Ni hablar de la posibilidad de discutirlo con el activismo al menos para que sea tomado por un sector de trabajadores.

La izquierda y la autorganización de las y los luchadores

El Partido Obrero viene insistiendo en que reuniones como las que proponemos desde el MAC, donde concurran decenas o cientos de trabajadores en lucha para definir sus propias acciones coordinadas, no son necesarias. “Para eso está el PSC” dicen. Coordinar democráticamente con los sectores en lucha sería para el PO "alternativismo" contra el PSC. El PSC además sería "la alternativa a la burocracia sindical". Así las cosas pintan fáciles: la "alternativa" está, falta promoverla y será el "canal" por donde se procede la ruptura de los trabajadores con la burocracia. Con alguna declaración y alguna marcha alcanzan. No hace falta embarrarse en la difícil tarea de ver cómo se unifican quienes están peleando día a día, ayudarlos en esa tarea, o cómo se desarrollan nuevas organizaciones que surgen al calor de la lucha como la Interhospitalaria de Neuquén que tuvo la fuerza para golpear realmente al régimen, o los procesos de “autoconvocados” que han dado fuertes luchas como los vitivinícolas, el personal de salud o los choferes en distintas provincias. A los trabajadores que en Neuquén tuvieron el descaro de bloquear las rutas a la empresa más preciada de la burguesía: Vaca Muerta, ¿habría que imponerles también disciplinarse al PSC?

Desde el MAC y el PTS tenemos otra posición. Si la izquierda clasista y los sectores combativos los apoyamos con todo, no solo estarán más fuertes sino que nos ganaremos el derecho a pelear por convencer a las y los luchadores de nuestras propuestas para enfrentar el ajuste de conjunto.

Es evidente que estos organismos (la coordinación, los autoconvocados, las interhospitalarias) son una buena alternativa a la burocracia sindical, sin que esto desmerezca la tarea de recuperar sindicatos y reagruparlos bajo un programa. Los compañeros del PO han dicho que la clave son los sindicatos recuperados “porque las luchas tienen un carácter circunstancial". Por lo tanto sería una contradicción en sus términos hacer una organización permanente de sectores en lucha.

La realidad es que si se impusiera la tradición de coordinar y algunas de estas difíciles luchas ganaran, se podría mejorar la relación de fuerzas entre la clase trabajadora y la alianza de quienes nos quieren ajustar: los empresarios, los distintos gobiernos, las cúpulas sindicales. ¿Por qué descartar la posibilidad de que surjan organismos más permanentes luego de muchas luchas y que allí estén también los sindicatos anti burocráticos?

Es lo que intentan hacer ahora en Neuquén sectores de “los elefantes”, dándole continuidad a la Interhospitalaria.

Pero además: todos esos fenómenos que surgen como rechazo a la complicidad de la burocracia con el ajuste, son una gran oportunidad para darle más fuerza a nuestra pelea por recuperar más Sindicatos, Comisiones internas y Cuerpos de delegados. Contraponer la autoorganización a los sindicatos recuperados que tendrían la superioridad de la "estabilidad" y por lo tanto no son como "esas luchas circunstanciales", es una abierta adaptación al régimen y un desprecio nada menos que al "motor de la historia", la lucha de clases. De allí que el PO estuvo ausente en las vías junto a los trabajadores de MCM.

La organización de los sectores combativos y en lucha, así como la pelea para influir en otros millones que forman parte de las organizaciones obreras de ocupados y desocupados pero aún no están peleando, es una tarea fundamental en la preparación de una dirección clasista para momentos de más crisis y lucha de clases.

Si queremos derrotar el ajuste: más unidad y más coordinación

Los trabajadores y las trabajadoras tienen derecho a organizarse libremente. Los sindicatos recuperados y los partidos de izquierda el derecho y la obligación de apoyarlos, dando nuestro punto de vista sobre lo que creemos mejor para su conflicto.

Lo que debería ponerse en pie es una institución, un organismo, un lugar donde sectores en lucha, con mandato de asamblea, y sindicatos recuperados con sus posiciones votadas en los organismos más democráticos que se logren reunir (¡al menos una reunión de Comisión Directiva, eso no se le tendría que negar a nadie!), definan en común los pasos a seguir unificadamente. Estamos hablando de organizaciones de trabajadores ocupados, precarios y desocupados, o sea uniendo las filas trabajadoras. Para ello es que impulsamos siempre la formación de instancias como las Mesas de Coordinación donde todas las corrientes deberían ir, dar allí sus puntos de vista, sin imponer nada, sin callarnos tampoco y acompañando a todos y todas. Seguimos insistiendo con esa invitación. Si este no es el camino que quieren tomar, lo mismo daría que “el PSC se abra a las luchas”, pero dándoles el derecho a decidir sobre las acciones. Por ahora, ni una cosa ni la otra. En nombre de los sindicatos deciden los partidos. Los trabajadores deben acatar.

Lo que es un hecho es que las peleas van a seguir. El Hospital Garrahan es un ejemplo de esto. Allí el PO consecuentemente se opone a hacer reuniones de solidaridad (¡a ver si van trabajadores de distintos sectores y debaten entre sí que hacer en común!). Para el MAC y nuestros compañeros y compañeras en muchos gremios de lo que se trata es de hacer una coordinación lo más grande posible, empezando por hacer reuniones entre el PSC y los sectores en lucha para definir juntos cómo pelear por los reclamos y el programa que defendemos.

Si el PSC en vez de querer "competir" con las luchas, o hasta darles la espalda a veces, las respaldara sin condiciones, lejos de debilitarlo se fortalecería enormemente no solo “hacia afuera” sino dentro de las mismas filas de los que ya integramos el PSC. Entusiasmaría a activistas y luchadores del neumático, de la alimentación, aeroportuarios, los efectivos del FFCC Oeste y en general a todos los trabajadores y las trabajadoras que se encuadran en el PSC. Más fuerza, más autoridad, más creíble en su objetivo de convertirse “en una alternativa a la burocracia sindical de todo pelaje”. Son dos orientaciones opuestas: quienes quieren que todo se cocine en su propia salsa y quienes queremos poner al PSC a la cabeza de ayudar a la organización de los sectores combativos y antiburocráticos.





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