Política

XVIII Congreso del PTS

Las tareas del PTS en la nueva situación

Tiempo estimado 18:19 min


En su sesión del día domingo 4 de julio, el Congreso del PTS debatió sobre la orientación del partido, partiendo de los debates políticos de las jornadas anteriores. Mirá acá los principales ejes del informe de Laura Liff y de las intervenciones de decenas de delegados y delegadas.

Viernes 9 de julio | 14:40

El Informe estuvo a cargo de Laura Liff, dirigente nacional del PTS. Comenzó con un balance preliminar del desarrollo del Congreso que por el nivel y las reflexiones de decenas de intervenciones de lxs delegadxs, definió como un verdadero laboratorio de elaboración colectiva, confirmando que la militancia viene adelantando en su práctica la orientación propuesta en los documentos que presentamos para discutir en el Congreso

Desde la Conferencia de diciembre el año pasado, y a pesar de las restricciones que impuso la pandemia, podemos afirmar que la militancia del PTS intervino en prácticamente todos los procesos de lucha y organización que dio la situación, jugando un rol destacado no sin errores, que como hemos discutido en los balances en cada caso, son fundamentales para sacar lecciones de cara a los desafíos por venir.

Desde la gran lucha de la Interhospitalaria de lxs trabajadorxs de la salud en Neuquén, la de lxs trabajadorxs vitivinícolas en Mendoza, el citrus en Tucumán, los tercerizados ferroviarios de MCM y otras empresas, sectores de la energía como EMA/Edesur, en decenas de procesos de autoconvocados como el de la UTA en varias regiones, el de lxs trabajadorxs precarios docentes, en el proceso de tomas, entre muchos otros. Impulsando la coordinadora de luchas del AMBA y dando pasos en la organización de sectores de vanguardia que comienzan a hacer una experiencia con su propio gobierno y las direcciones sindicales que dejan pasar cada uno de los ataques patronales, cuando no es directamente el que despide y reprime.

Pero nuestra organización no sólo viene participando de cada conflicto e impulsando la coordinación, a su vez, ha puesto en pie decenas de Comités de Lucha y ámbitos de organización de sectores de vanguardia con miles de trabajadores y estudiantes y también en las peleas del movimiento de mujeres y la diversidad. El equivalente a más de un 100% de nuestras fuerzas militantes, están organizados con el partido, como en La Red de la juventud precaria y simpatizantes de izquierda, esto sin contar las fracciones en diversos gremios. Además, estamos impulsando junto a la Asamblea Permanente de Guernica y en coordinación con otras tomas, un movimiento por trabajo y vivienda autoorganizado democráticamente, de unidad de ocupados y desocupados. Como abordamos en la sesión nacional del Congreso, estos ámbitos tienen el mérito de que al mismo tiempo que fortalecen cada lucha parcial o ataques de distinto orden, colaboran en el intercambio entre distintos sectores sociales y políticos. Son una verdadera escuela contra el sindicalismo y el corporativismo que impone el régimen y en muchos casos, el resto de las organizaciones de izquierda, donde cada sector lucha por separado y sólo se coordinan desde la cúpula de cada corriente o sindicato. Es una rica experiencia para ayudar a forjar sectores de vanguardia en esta etapa preparatoria de cara a los cambios bruscos que presupone la situación, más allá de los ritmos que adquiera.

En estos “pequeños engranajes” se ve la potencialidad de nuestra política, aunque aún, el principal peligro es la falta de audacia y el conservadurismo de la propia dirección para desarrollarla hasta el final.

Es decir, nuestro partido está llevando adelante una experiencia activa con miles de trabajadorxs y jóvenes y que tenemos que multiplicar donde se combinará, de acuerdo a la realidad política de cada región, la intervención en la lucha de clases, los procesos de organización y la campaña electoral que implicará una fuerte agitación política, pero también tareas de propaganda y organización. Como expresamos en el Documento de Orientación que estuvo sometido a la discusión de todos los equipos, “cada zona/local/frente debe proponerse pensar y actuar con autonomía de las direcciones regionales. Debe decidir cuáles campañas hace y cuáles no, con un claro fundamento de por qué “su” plan es más conveniente para su zona y para todo el partido, qué burocracias o corrientes políticas debe enfrentar, cuáles son enemigos y cuáles potenciales aliados a los que nos proponemos hegemonizar, con qué fuerzas cuentan para organizar para cada batalla”.

En todas estas instancias de organización, el partido viene avanzando en convencer, sin ultimatismos, sin exigir el pronunciamiento de conjunto, de la necesidad de que las experiencias de lucha tengan una expresión política también en el terreno electoral y que asuman esta pelea junto a la militancia de nuestro partido. Los comités y una correcta intervención en los procesos de lucha y organización, no sólo son una contratendencia frente al sindicalismo sino también a las presiones de una construcción alrededor de las campañas electorales.

La clave es no dar giros unilaterales y la orientación asumirla como una sumatoria de batallas tácticas. Es necesaria la articulación entre las tareas que estamos llevando adelante y la orientación inmediata que implica una batalla eminentemente política: la ubicación del partido frente a un proceso todavía difuso de descontento con el gobierno peronista que no sólo se expresa en procesos de lucha y organización, aún incipientes, sino en cambios moleculares en la forma de pensar. El entusiasmo con la campaña por la unidad de la izquierda no sólo se expresó en miles de firmas, lo que es más sintomático son la enorme cantidad de opiniones de activistas de las principales luchas, de trabajadorxs y jóvenes no solo que provienen de la izquierda, sino que votaron con ilusión al gobierno de AF contra Macri.

El PTS no es un partido de vanguardia con influencia de masas, pero ya somos una organización en transición a partido que tiene que empezar a medir la magnitud de los fenómenos con una orientación e iniciativas audaces. Si nosotros logramos entusiasmar a miles de jóvenes y trabajadores alrededor de nuestra campaña política podremos auscultar a amplios sectores, e intervenir ofensivamente en este proceso.

Profundizar y prestarle la mayor atención a los diálogos como los que se expresaron en la discusión nacional con los miles de simpatizantes del partido colaborará en definir el contenido de la agitación política y preparar una campaña electoral mucho más viva que si lo hacemos solo por “por arriba”, por la lógica de la situación. La idea de “tercera fuerza” está ligada a un programa y consignas de agitación.

Después del cierre de las alianzas propusimos y acordamos en el Congreso hacer Conferencias Electorales Regionales abiertas invitando a lxs miles de trabajadorxs y jóvenes con quienes estamos interviniendo en común en todo el país a que sean sujetos de cada una de las campañas provinciales para que nos acompañen en esta importante pelea política contra los partidos del régimen, y para fortalecer una alternativa obrera y socialista frente a la crisis capitalista.

Otro aspecto del informe fue sobre la Comunidad LID, con la que nos dimos el objetivo de convencer a miles de compañeras y compañeros que lo asuman como propio en función del desafío de ayudar a que lxs trabajadorxs y sectores oprimidos a que se reconozcan como clase y comprendan la necesidad de un partido propio. Hoy cuenta con aproximadamente 8500 integrantes y centenares de corresponsales.

La Comunidad es una política transicional privilegiada de construcción de partido porque si logramos que miles de trabajadorxs y jóvenes tomen cada vez más este proyecto en sus manos y difundan nuestras principales ideas, cuando cambie la situación y avance la radicalización política, se volverán militantes del partido.

¿Cómo logramos hacer cada vez más activos a lxs miembrxs de la Comunidad? En primer lugar explicando nuestros objetivos y sobre todo que cada militante y los equipos partidarios definan cuales son las discusiones centrales con cada unx de ellxs. Tenemos una enorme cantidad de artículos, cada vez más editorialistas, una revista como Ideas de Izquierda e Ideas Universidad con artículos teóricos de gran nivel, la clave es saber cómo utilizar todo este material como un arma poderosa para el avance de la conciencia de miles de trabajadorxs y jóvenes. No es lo mismo si discutimos con compañerxs que provienen de la izquierda, que si recién comienzan una experiencia con el gobierno, no es lo mismo un estudiante universitario que un joven trabajador, que una obrera que apenas tiene tiempo de leer, y así todo tipo de ejemplos. Solo con la creatividad y el entusiasmo de cada unx de lxs militantes para utilizar esta poderosa herramienta, podremos terminar de conquistar este ambicioso proyecto.

En el informe, tomando también en cuenta lo escrito por militantes como aportes al Congreso, se propuso impulsar comunidades provinciales, que combinen artículos que den respuestas políticas a los principales hechos nacionales y desafíos generales del partido, con notas y diálogos más adecuados las realidades provinciales. Creemos que es lo más adecuado frente a las desigualdades de procesos políticas y de la lucha de clases, como frente a las campañas electorales con dirigentes de cada regional que van a dar esas peleas.

Ahora bien, el desvío impuesto por la salida electoral en 2019, y luego la pandemia, hicieron muy difícil crecer en fuerza militante. De conjunto sólo nos mantuvimos, aunque hay trabajadores y jóvenes que equivalen a un 20% de nuestras fuerzas militantes que están en un proceso de incorporación al partido. Como no podía ser de otra manera, las consecuencias sociales y subjetivas de la pandemia actuaron sobre el partido, en las que gran parte de las relaciones estuvieron mediadas por la tecnología y menos por la “presencialidad”. Pero no queremos ser reduccionistas. Convencer de la militancia revolucionaria, hacer “deseable” luchar para cambiar esta sociedad de raíz, es la tarea más contra la corriente que enfrentamos. Esto es así porque todavía no hay radicalización y por los límites objetivos que venimos discutiendo, pero también, por condiciones históricas que exceden este informe y que no tienen que ver sólo con la realidad nacional. La construcción como subproducto de la organización de la vanguardia, siempre con política hacia las organizaciones de masas, no implica automáticamente convencer de nuestra estrategia y programa, es necesaria la acción subjetiva de la militancia. Articular cada una de las batallas que damos desde el PTS con la necesidad de cambiar de raíz esta sociedad con el objetivo de la total liberación, material y espiritual de lxs explotadxs y oprimidxs a través de la revolución socialista.

En este sentido, proponemos al Congreso que lxs dirigentes se pongan al frente de esta apasionante tarea para generalizar las mejores experiencias.

La orientación que está en debate con los documentos que presentamos al Congreso, como los elementos de este informe debe permitirnos desplegar la mayor creatividad del conjunto de la militancia asumiendo los desafíos inmediatos como parte de las tareas preparatorias hacia la construcción de un partido revolucionario que esté a la altura de las necesidades históricas.

Aportes y debates

Después del informe tomaron la palabra 50 delegadxs que hicieron importantes aportes y socializaron múltiples experiencias, con sus puntos fuertes y sus contradicciones.

El compañero Juan Dal Maso, miembro de nuestra dirección nacional, planteó la diferencia entre influencia en términos generales y la influencia personalizada que exige una vinculación directa con la gente, tomando sus puntos de interés y estableciendo los diálogos alrededor de lo que le interesa más allá de la coyuntura, sin lo cual es muy difícil incorporar nuevxs militantes. Y que esto implica un cambio de práctica y un discurso teórico político incorporando la discusión sobre los fines y la cuestión del comunismo. “Estamos en una época en donde el sentido común de la gente más ‘progre’, es ‘a favor de todas las minorías menos de los marxistas”.

A continuación, decenas de intervenciones dieron cuenta de las experiencias de los diversos comités entre sectores de trabajadores y jóvenes. Los del corredor Norte en CABA entre aeronáuticos, ferroviarios y trabajadorxs del subte (solo de esa estructura reunieron 70 trabajadores), y jóvenes de la universidad que tomaron su campaña contra la política de la empresa); de docentes que se están organizando junto a las familias contra todo corporativismo; la experiencia en las tomas de La Matanza y nuestra pelea por la unidad entre ocupadxs y desocupados y un ejemplo de la unidad entre trabajadores efectivos y tercerizados con compañeros de la comunidad boliviana que fueron a apoyar a los trabajadores de EMA a sus cortes y a los de otros sectores en lucha. Una delegada de Guernica contó como un sector de la toma empieza a sentir parte de una clase en su experiencia con el Estado y también con las corrientes piqueteras, aunque también hay contradicciones a las que hay que responder y convencer de la necesidad de construcción de un partido propio.

También respecto a los comités, un delegado planteó que “hay un problema de pensar a los comités como una táctica o ‘mediación’ para la construcción, y no como un organismo de educación revolucionaria”.

De conjunto, la relación de lxs sectores en lucha o que participan de procesos de autoconvocados, la relación con la izquierda y sus dirigentes públicos es muy natural y tanto Nicolás del Caño como Myriam Bregman son muy reconocidos y respetados por su compromiso con la causa de lxs trabajadores y la juventud.

Otra discusión que aportaron varixs delegados es cómo avanzar en los sectores más pasivos de la clase trabajadora, donde nuestro partido cuenta con militancia e influencia utilizando la Comunidad como forma de entusiasmar desde los procesos más avanzados e invitar a participar de los comités y a tomar en sus manos la campaña electoral.

También se abordó la relación entre agrupaciones clasistas y comités que no son instancias contradictorias en la medida en que no son etapas separadas (primero nos fortalecernos en los lugares de trabajo de nuestros sindicatos y después nos agrupamos con otros sectores), sino que al revés, estos ámbitos de coordinación y de lucha pueden ser grandes herramientas para fortalecer nuestras propias fracciones porque expresan el choque entre sectores sociales y luchas políticas. Destacados “obrerxs avanzados”, como los definían Lenin y LT, con gran experiencia en la lucha de clases pueden aportar mucho en estos ámbitos. Así se expresó en las intervenciones de compañeras de Salud, que se proponen el lanzamiento de una corriente nacional, que unifique y dé cuenta del gran desarrollo en la rama que hemos logrado en todo el país, con una destacada intervención política en medio de la pandemia, que tuvo en la lucha de Neuquén su punto más alto. En relación con la provincia patagónica, el Congreso votó una resolución de solidaridad con las familias de Nicolás Francés y Mariano Spinedi, trabajadores muertos en la explosión de la escuela de Aguada San Roque y de la docente Mónica Jara, que pelea por su vida, acompañando la lucha por juicio y castigo a los responsables políticos de ese crimen social.

Con una destacada participación en el Congreso, lxs delegados de la juventud contaron los avances de la RED en diversos procesos de lucha donde organizaron comités solidarios y plantearon la necesidad de ser más ofensivos en su organización, considerando la participación en las luchas y la campaña electoral como un importante escenario para, a través de la agitación, llegar a nuevxs jóvenes precarizados e informales a lxs que este gobierno no tiene nada que ofrecer. Otxs se refirieron a la gran oportunidad para el Frente de Izquierda en las universidades. Es una pelea política ir a disputar sobre ese sector de la juventud que empieza a estar desilusionado con el Gobierno y con el que tenemos que dialogar, junto con organizar a la base del FIT que es muy grande. Se planteó que la campaña por las becas integrales frente a los problemas de conectividad y la desocupación que afecta a miles de estudiantes, nos permitió conocer un sector nuevo de jóvenes precarios, al igual que la intervención en procesos por el medio ambiente en las provincias y el movimiento de mujeres.

Sobre la incorporación de nuevos compañerxs al partido, varios delegados plantearon que más allá de las dificultades objetivas, al ser la tarea más difícil, queda muchas veces relegada. Y que tenemos un problema en definir las jerarquías en la intervención pensando poco los fundamentos para entusiasmar a todas nuestras relaciones, “invitamos igual a cortar el puente que a dar un like a un artículo”.

Delegados nuevos en el partido, reivindicaron la formación marxista por parte de lxs compañerxs más formados y la necesidad de mantenerlos.

También hubo diversos aportes sobre cómo mejorar la Comunidad y ejemplos alentadores como el de un compañero de Oeste que contó como LID que docentes precarizados de la Matanza reenvían el audio diario que sintetiza los más importantes hechos políticos y partidarios a las comisiones de precarios que organizan más de 600 trabajadorxs.

Por último, se propuso que darle cada vez más jerarquía al trabajo pionero volcando recursos a nuevas provincias como lo estamos haciendo en Chubut y Salta.

Para finalizar se sintetizaron los aportes y se votaron los Documentos con el contenido general de los informes y los aportes del debate.

La elección de la dirección se postergó para las próximas semanas.





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