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Victoria Basualdo: “El de Mercedes-Benz y la dictadura es un caso emblemático que pide justicia”

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La historiadora de la Universidad de Columbia y Flacso e investigadora del Conicet declaró en San Martín en el marco del juicio por delitos de lesa humanidad que involucran a la automotriz alemana.

Viernes 14 de junio | 10:14

Se realizó este miércoles una nueva audiencia en los Tribunales Federales de San Martín, por los 14 obreros desaparecidos de Mercedes Benz. Entre quienes declararon lo hizo Victoria Basualdo, doctora en Historia por la Universidad de Columbia, investigadora del Conicet y coordinadora del programa “Estudios del trabajo, movimiento sindical y organización industrial”, en el Área de Economía y Tecnología de Flacso Argentina.

Basualdo asegura: "Este caso ilumina también otras tramas, como el papel que cumplieron algunas dirigencias sindicales en este proceso represivo, como claramente muestra el caso de José Rodríguez y su papel en la persecución desde el SMATA de sectores combativos".

En esta entrevista explica la responsabilidad empresarial en el genocidio, su relación con los nazis, la participación de la burocracia sindical y la vinculación de Mercedes Benz en la apropiación de niños y niñas.

-En esta causa no hay empresarios imputados

No, tal cual, nunca se aceptó el llamado a indagatoria a figuras empresariales como Tasselkraut, Gerente de producción de la empresa y Cuevas, a cargo de la Gerencia Legal. Por eso era un gran desafío el testimonio de ayer, que tenía como objetivo transmitir investigaciones realizadas por un gran equipo interdisciplinario del AEyT de FLACSO, el CELS, el Programa Verdad y Justicia y la Secretaría de Derechos Humanos entre 2014 y 2015, y publicados en el libro "Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad", trabajo que se sigue sosteniendo en colectivo.

A la hora de pensar en la judicialización de las responsabilidades empresariales, lo primero que salta a la vista es que existen trabas durísimas en distintas instancias que bloquean de distintas formas el avance de estos temas. El juicio por los desaparecidos de Mercedes-Benz, sin imputados empresariales, porque la jueza se negó a llamar a indagatoria a los responsables a pesar de la cantidad inmensa de prueba, es un ejemplo perfecto de esto.

Otro claro ejemplo de esto es la megacausa de Jujuy en trámite oral en la actualidad, que incluye casos estrechamente vinculados con la responsabilidad de Ledesma y Mina El Aguilar y que sin embargo también excluyó a los imputados empresariales como consecuencia de las faltas de mérito a Carlos Pedro Blaquier y Alberto Lemos.

Todo esto se suma a decisiones recientes como la decisión judicial de no avanzar en imputaciones a figuras empresariales en casos emblemáticos de Tucumán, como el ingenio "La Fronterita", donde funcionó un espacio de detención y tortura dentro del territorio de la empresa, como se puso de manifiesto muy claramente en el juicio por el "Operativo Independencia" en Tucumán.

Por otra parte, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dio otra señal tremendamente negativa en las últimas semanas cuando al fallar en la causa Ingenieros, referida a un reclamo laboral iniciado por la hija de un trabajador desaparecido de la empresa siderúrgica Dálmine Siderca del grupo Techint.

La Corte sostuvo que los reclamos laborales derivados de delitos de lesa humanidad son prescriptibles, una decisión que implica una regresión inconmensurable y una violación de principios básicos, comenzando por el Código Civil".

-Lo que se avanzó entonces fue gracias a la lucha

Tal cual, por un lado es un panorama enormemente complejo por todas estas decisiones judiciales regresivas que bloquean y frenan el avance de causas de responsabilidad empresarial.

Pero al mismo tiempo me parece fundamental valorar el impacto y resultados de la lucha colectiva emprendida por los sobrevivientes, sus familias, los organismos y una gran cantidad de organizaciones que llevó a que la cuestión de la responsabilidad empresarial pudiera plasmarse en el proceso de judicialización.

No existe otro lugar en el mundo en este momento que tenga la cantidad de causas involucrando cuestiones de responsabilidad empresarial, es realmente muy significativo el avance en el planteo del tema a nivel judicial, aún con todas estas trabas y obstáculos.

La sentencia obtenida en la causa Ford, que dio 15 años de cárcel al ex militar Santiago Omar Riveros, pero también los 12 años de cárcel al ex Jefe de Seguridad de Ford Motor Argentina Héctor Sibilla y de 10 años al ex Gerente de Manufactura Pedro Müller (considerándolos partícipes necesarios en las violaciones a los derechos humanos) es histórica, y fue titular en los principales medios de comunicación de decenas de países del mundo.

Me parece entonces muy importante ver que los procesos de organización y de lucha tienen logros, que tenemos que sostener y valorar, especialmente en tiempos de tanto retroceso. En cada una de estas causas hay planteada una batalla judicial, e incluso la CSJN registró dos votos en minoría que contradijeron en forma absoluta a la mayoría, sosteniendo la imprescriptibilidad y la responsabilidad de Techint.

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Entonces, sin duda no alcanza con lo obtenido, pero creo que logramos un punto de partida para pensar algo tan complejo y tan difícil de plantear en un sistema en el que estas grandes corporaciones constituyen núcleos de poder determinantes, con una influencia fuertísima sobre el territorio, las condiciones de vida y de trabajo.

Y como resultado de una acumulación de luchas de diversos sectores, estamos logrando avances, aún en un contexto de regresividad total como el vivido en el gobierno de Macri.

- ¿En qué sentido crees que Mercedes-Benz es un caso relevante?

El caso de Mercedes-Benz es un caso tremendamente relevante que nos convoca a profundizar el camino del señalamiento de la responsabilidad empresarial, enlazando además con otros procesos de vinculación entre poder económico y represión a gran escala.

La evolución histórica de esta empresa incluye capítulos de colaboración con el nazismo, empleó a nazis exiliados como Aldolf Eichmann (que trabajaba en Mercedes-Benz Argentina cuando fue llevado a Israel para su juzgamiento por su participación en el Holocausto), y la evidencia sobre la participación de la empresa en la represión a los trabajadores en la dictadura es muy contundente en una gran cantidad de sentidos.

Los documentos de archivo muestran una relación permanente de figuras de la empresa con representantes de las fuerzas armadas, la provisión de información clave para el proceso represivo, el secuestro de obreros dentro de la propia fábrica, la provisión de recursos logísticos y materiales.


¿Cuál fue el rol del SMATA?

Este caso ilumina también otras tramas, como el papel que cumplieron algunas dirigencias sindicales en este proceso represivo, como claramente muestra el caso de José Rodríguez y su papel en la persecución desde el SMATA de sectores combativos.

Es un caso impresionante para ver el proceso de rebelión y organización de sectores combativos en 1975, y sus disputas no sólo con las fuerzas represivas y las direcciones empresariales, sino también con sectores que asumieron como propio el combate contra los sectores combativos, como es el caso claramente de José Rodríguez y el conflicto que se dio en Mercedes-Benz en octubre de 1975.


¿Cuál es el vínculo de Mercedes-Benz en el Plan Sistemático de Robo de Bebés?

La vinculación de diversas figuras de la empresa con represores fue muy estrecha, y en el caso específico del robo de bebés hay que referir al caso de Rubén Luis Lavallén, quien luego de estar al frente de la Brigada de Investigaciones de San Justo, que funcionó como Centro Clandestino de Detención donde estuvieron cautivos algunos de los trabajadores de Mercedes-Benz, fue contratado por la automotriz como responsable de la seguridad de la planta.

Lavallén fue además el apropiador, luego del asesinato de sus padres en el marco del Plan Cóndor, de Paula Eva Logares, que fue la primera nieta restituida en democracia. El conjunto de cuestiones que confluye en este caso es realmente impresionante, es claramente un proceso que permite ver la importancia que tuvo y tiene el conflicto laboral, la organización sindical y la defensa de derechos de los y las trabajadores/as.

Por todo esto Mercedes-Benz es un caso emblemático, para el que se necesita hacer justicia".

Seguí acá el juicio por los crímenes de lesa humanidad en la fábrica de Mercedes-Benz





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