Juventud

CRÓNICA

Siam y el barrio, una lucha que orienta: impresiones de un estudiante

Tiempo estimado 7:46 min


Del aula y los pasillos de la facultad al barrio “El Fortín” para sumar fuerzas al puño de los trabajadores despedidos de Siam. El festival de solidaridad dejó ver una unidad que puede ser tan profunda como poderosa.

Miércoles 21 de noviembre de 2018 | 15:03

Hace poco más de una semana la patronal de la famosa empresa de electrodomésticos Siam echó a 20 trabajadores (160 si se tienen en cuenta los últimos meses). Unos días después, el jueves 15, circuló por las redes que la policía estaba militarizando la fábrica. Esa misma noche estábamos con mis compañerxs de la facultad al lado de los trabajadores, con decenas (¿cientos?) de policías entre nosotros y el portón de la fábrica.

Con el correr de los minutos, nos fuimos enterando de que la policía estaba ahí para que la empresa pudiera sacar los camiones con toneladas de productos para vender, pasando por encima del acampe pacífico que estaban haciendo los trabajadores para defender sus puestos de trabajo.

“¿Tanto tiene para vender la empresa?”, “¿Tan bien le va?”, “¿Por qué echa como perros a los trabajadores entonces?”, “¿Qué le estará diciendo ese funcionario a lxs policías?” Eran algunas de las preguntas que nos hacíamos.

Las respuestas no tardaron en llegar. Segundos después de esa conversación, el funcionario reunió a algunos de los que estábamos allí para contarnos la situación. Acto seguido, la policía abrió los portones y 7 camiones salieron disparados de la fábrica.

Un rato después, una compañera contó que la fábrica está intervenida por la burocracia de la UOM que se niega a llamar a elecciones. No casualmente brilla por su ausencia en la pelea contra los despidos de trabajadorxs que, entre otros, reclamaban elecciones. “Maldita complicidad, todos juegan para el lado de los patrones”, pensé.

Lxs trabajadorxs no están solos

Empresarios, policías, funcionarios, burocracia sindical. En el barrio “El Fortín” se cayeron todas las caretas: los cuatro actuaron con una unidad que parecía salir de las entrañas de este sistema podrido.

Sin embargo, otra unidad, una más instintiva, empezaba a expresarse. Lxs trabajadorxs de Canale, también despedidos, aparecieron en los portones de la fábrica para brindar su apoyo. Fueron recibidos con aplausos y un apoyo recíproco. Del Hospital Posadas llegó una foto de lxs trabajadorxs con una bandera en apoyo a Siam, y desde Siam les respondimos con una foto en apoyo a su lucha. Lxs vecinos del barrio se acercaban a aportar comida y ofrecer su propia casa a lxs trabajadorxs de la fábrica que está a unos pasos.

En las reuniones hablaban también estudiantes de distintas universidades y representantes de organizaciones políticas que traían propuestas, ideas o simplemente fuerzas.

A unos metros del conglomerado que se armó en el portón jugaban unxs chicxs entre las casas de uno de los miles de barrios humildes de la Provincia de Buenos Aires.

Este domingo nos encontramos todxs en el festival

A veces, los hechos y situaciones concretas impactan por lo que hay detrás, por ciertas cosas que unx ve en ellas y que imagina en otra escala, llevadas “hasta el final”. Siam y “El Fortín” tienen mucho de eso.

La situación de la zona expresa una tendencia que la crisis, no solo de Argentina sino también de toda América Latina, promete profundizar. Alejandra, trabajadora de Siam, nos contó que se estaban dando al mismo tiempo los conflictos en Canale y Gaelle, en un contexto donde se nota que la desocupación está creciendo.

Nos contaba, también, que en esta situación es muy importante para ellxs generar lazos tanto con otrxs trabajadores en lucha como con lxs vecinxs que rodean la fábrica: las recorridas por el barrio y el festival tenían esa finalidad.

Desde Siam se ve un camino

Lxs trabajadorxs somos lxs que movemos el país, produciendo en las fábricas, manejando los medios de transporte, haciendo que funcionen los bancos, las telecomunicaciones, atendiendo los hospitales y sosteniendo la educación pública.

¿No somos, también, trabajadorxs y estudiantes lxs usuarixs de los medios de transporte?, ¿no somo trabajadorxs y estudiantes lxs que dependemos, en mayor medida, de la salud y la educación públicas? Los barrios que rodean las fábricas y los lugares de trabajo, ¿no los habitamos trabajadorxs y estudiantes? ¿No estamos inmersos en una red que nosotrxs mismxs sostenemos?

Somos protagonistas de un momento histórico en el que la deuda crece día a día y tanto Cambiemos como cualquier variante del peronismo nos la quieren hacer pagar a lxs laburantes, estudiantes y mujeres con hambre, pobreza, desempleo, precarización y deserción escolar. El panorama es negro por donde se lo mire.

Como si fuera poco, hoy no solo estamos peleando por separado: estudiantes y docentes por la educación pública, trabajadorxs de la salud contra el vaciamiento y desfinanciamiento, y todxs lxs trabajadorxs de las distintas ramas de la economía contra la reducción de salario y los despidos. Sino que también estamos divididos entre trabajadorxs formales, precarizados y en negro; ocupadxs y desocupadxs. Las burocracias sindicales como la UOM son la fuerza más importante que tienen los capitalistas para mantener estas divisiones para que el saqueo pueda suceder.

Ante esta situación, y dada la fuerza que tienen las burocracias de los sindicatos, de los centros de estudiantes y de los “movimientos sociales”, tenemos una tarea de supervivencia. Construir una contrafuerza revolucionaria que se proponga evitar este saqueo, que levante abiertamente las medidas necesarias para que los platos rotos los paguen los que los rompen: empresarios que echan trabajadorxs para no perder sus ganancias, especuladores que fugan sus millones del país y terratenientes multimillonarios que se quedan con casi toda la torta de las exportaciones.

En lxs trabajadores que muestran su bronca contra el ajuste y salen a luchar como lxs del Astillero Río Santiago, lxs mineros de Río Turbio, lxs trabajadorxs del Hospital Posadas y del Garrahan; en las mujeres que vienen luchando contra el patriarcado, por el derecho al aborto y la separación de la Iglesia del Estado, que no aceptan la propuesta de Cristina Kirchner de aliarse con los anti-derechos; en lxs estudiantes que venimos de protagonizar una lucha a lo largo de todo el país por la educación pública y que apoyamos las luchas de lxs laburantes; ahí está la base para construir esa contrafuerza que hoy necesitamos. Por eso desde el PTS estamos llamando a todos esos sectores y a las organizaciones políticas que se reivindican de la izquierda obrera y socialista, a construir un gran partido unificado.

Esa contrafuerza con claras banderas anticapitalistas y socialistas, decidida a evitar este saqueo al pueblo trabajador, que esté en los sindicatos y centros de estudiantes es lo único que nos permitiría empujar a las burocracias a la acción para luchar codo a codo todxs lxs laburantes y estudiantes sin importar su perspectiva política, apostando a desenmascarar en el curso de la lucha ante las masas a sus direcciones burocráticas que se negarán a desplegar la fuerza de millones y luchando por ganar a la mayoría para un programa que se proponga dejar de pagar la deuda y lleve a un gobierno de trabajadorxs de ruptura con el capitalismo.

El saqueo recién comienza, aún estamos a tiempo de construir ese partido unificado. Es tarea de todxs lxs luchadores sumar sus fuerzas para empezar a hacer realidad esa contrafuerza en cada secundario, en cada facultad y en cada lugar de trabajo.





Temas relacionados

Siam   /    Facultad de Filosofía y Letras UBA   /    Despidos   /    Universidad   /    Juventud   /    Mundo Obrero

Comentarios

DEJAR COMENTARIO