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José León Suárez: la metalúrgica CIMET extorsiona a sus trabajadores

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Amenaza a los trabajadores con el cierre de la planta si no aceptan la flexibilización laboral.

Miércoles 19 de septiembre de 2018 | 17:00

El gobierno actual insinuó una reforma laboral que por el momento no es ley. Pero a través de eso les demostró a las patronales el camino que pueden tomar para flexibilizar y maximizar sus ganancias a costa de más explotación a los trabajadores. En José León Suárez, en CIMET (fábrica de cables prestigiosa en el país, proveedora de Edenor, Edesur, Enersa, entre otras), llega la hora del ajuste.

La empresa intenta imponer de manera extorsiva, con presión psicológica (que en muchos casos se ve afectada la salud del compañero por nervios o estrés) y por medio de la coacción una violación al convenio colectivo de la UOM. Con un cambio de turno (hasta ahora trabajan tres turnos de 8 horas diarias de lunes a viernes y el sábado por la mañana) viene oculto la flexibilidad laboral.

Se quiere pasar a un turno americano de 6×2 o un 4×4. No importa cual sea, a la empresa le da igual siempre que se trabaje de lunes a lunes sin pagar adicionales de horas, además de evitarse los francos. También quiere recortar puestos de trabajo. En máquinas donde hay varios operadores quiere sacar uno e imponer una polifuncionalidad para que los trabajadores los días que no puedan producir por faltante de material o roturas de las máquinas, sean ellos mismos los que hagan mantenimiento en la empresa, como pintar y reparaciones precarias como muchas veces se ven obligados a hacerlo porque los supervisores y jefes les dicen que repararán todas las máquinas de manera óptima solo si se agarra el paquete flexibilizador.

Los trabajadores solo quieren mantener su puesto de trabajo bajo las mismas condiciones defendiendo el convenio de la UOM. Hablando con los trabajadores nos cuentan que la Comisión Interna viene rechazando de manera tímida este plan de la empresa. Por su parte la UOM juega un papel de rechazo pero de forma pasiva. El rechazo es decir no avalar el acuerdo, pero diciéndole a los trabajadores que si quieren "acepten" las nuevas condiciones. Mientras tanto CIMET llama de a uno a los trabajadores y los amenaza con el cierre de la fábrica si no firman.

Sin embargo hasta el momento los trabajadores se mantienen firmes para defender sus condiciones de trabajo actuales, lo que definieron en asambleas. Saben que la situación cada día se torna más dura para la clase trabajadora. No hay que esperar hasta las próximas elecciones. Es ahora cuando tienen que organizarse, unirse y pelear todos juntos por sus derechos.





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