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Red Internacional

Aniversario.Wish you were here, un discazo de Pink Floyd

Deseo que estés aquí cumple un nuevo aniversario y acá repasamos algunos diamantes locos que hay que tener en cuenta a la hora de disfrutar de esta obra maestra.

Daniel Lencina@dani.lenci

Lunes 13 de septiembre | 19:00

El disco Wish you were here fue lanzado el 12 de septiembre de 1975. La historia en detalle la cuentan los propios integrantes de Pink Floyd en este video. Acá solo repasaremos algunas perlas, perlas bien negras, como los ojos del Syd Barrett retratado en Shine on you crazy diamond. Solo eso.

El primer tema va dedicado al co fundador de la banda junto a Roger Waters, Syd Barrett, su amigo. Juntos dieron los primeros pasos en la música y terminaron sumando a los demás Richard Wright en teclados y voz y Nick Mason en la batería, luego sumaron a David Gilmour en guitarra y voz porque Syd Barrett quedó fuera de la banda a finales de 1967. Su consumo problemático, el exceso de LSD en particular, lo dejó muy mal de salud mental. Aunque logró editar dos discos solistas, ayudado por Waters y Gilmour, su estrella se apagaba en la tierra para brillar para siempre en el firmamento de la musicalidad.

Verdaderamente triste la historia de Syd, tratándose de un auténtico genio en la guitarra rítmica, en la composición de la banda y en la voz junto a Roger. El pibe de 22 años quedó fuera de serie mientras la banda crecía, giraba por el mundo.

En lo particular, conocí a la banda gracias a mi compañero de la escuela secundaria que, literalmente, me volvió loco para convencerme de que escuchara el primer álbum de Pink Floyd, yo era metalero y no quería perder el tiempo escuchando otra cosa. Mi compañero de banco decía que Barrett y Pink Floyd me gustarían mucho, en el recreo insistia con “Dale Lencina, dale loco te va gustar...” y efectivamente fue un viaje de ida, una locura que dura hasta hoy.

Como decíamos Shine on you crazy diamond, tiene varias partes que abren el disco y lo cierran con el mismo tema. A lo Floyd, un disco conceptual. Entre los varios minutos de la canción podemos identificar a un Blues, un verdadero Blues cantado y ejecutado que entre la letra y la guitarra se forma una expresión realmente sentimental, melancólica y apasionada al mismo tiempo. Un Blues que tiene “eso” que te eriza la piel, eso que los creadores afroamericanos del género llaman feeling. Si no tenes idea de que hablo no te preocupes, podes descubrirlo escuchando a Ablert King (que en el barrio le decimos “el Beto”) o el mismísimo BB King.

La banda consiguió alcanzar la fama y el dinero temprana y meteoricamente, recordemos que venían del éxito de su álbum anterior The dark side of the moon. De este último disco, tal vez la canción Money anticipaba algo que en Wish You were here se hará mucho más explícito: el desprecio a la sociedad de consumo en general y en particular a la industria musical. La canción Welcome to the machine es ciertamente oscura, los sintetizadores usados dan un clima de incertidumbre realmente tenso. Cuando la música se apaga se escucha el sonido de una fiesta de la que muy posiblemente los músicos no están invitados. En cuanto a Have a cigar, perdón hay decirlo con todas letras: ¡que temaso! Ahora sí, decía que en Have a cigar la cosa es más explícita a esa exigencia del sello discográfico que obliga (contractualmente) a la banda a grabar un nuevo disco, pretendiendo que sea un éxito comercial como fue The dark side of the moon. Como la presión era insoportable, y despreciable la pretensión de los empresarios, desde los legendarios estudios de Abbey Road se dió un mensaje repudiando toda esa superficialidad que tienen los empresarios de la música. En una de las frases que describe la letra podemos leer algo así como "quién de ellos es Floyd?". A la banda, los empresarios, le hicieron esa pregunta más de una vez desconociendo que el nombre de la banda homenajea a dos grandes leyendas del Blues como Floyd Council y Pink Anderson.

En cuanto al arte de tapa es una foto en los estudios de Hollywood. Una persona al darle la mano a la otra se prende fuego. El fuego era real. Muy real, tanto que calcularon mal el viento y le quemó el bigote al protagonista. La tapa simboliza que cuando una banda firma un contrato con una compañía discográfica está firmando su propia sentencia.

Pink Floyd
Pink Floyd

Por otra parte, el tema que le dio el nombre al disco también está dedicado a Syd Barrett. habla de la ausencia de alguien que queremos mucho, que amamos pero que ya no está aquí, físicamente, presencialmente. Ese vacío que sintió Roger la expresó en esa bonita canción que la guitarra acústica de Gilmour se encargó de darle las pinceladas finales a una pieza única, casi de otro disco, que componen la lista de los cinco temas del álbum.

Syd Barrett
Syd Barrett

Acá sucede algo muy curioso, porque en medio de la grabación de Shine on y de Wish you were here apareció una persona en el estudio con la cabeza rapada y también las cejas. Todos pensaban que era un empleado de EMI, o del estudio de grabación. Pronto lo reconocieron, era Syd Barrett. Nadie se explico como llego ahí, espontáneamente, luego de largos años sin saber nada de él. Roger y David, al verlo, simplemente lloraron, todos lloraron. Pero una vez recompuestos del impacto inicial le hicieron escuchar ambos temas a Syd y dijo que Shine on le sonaba a “algo antiguo”. Eso fue todo. Nunca más volvieron a saber de él hasta su muerte en 2006.

Un Blues es algo antiguo, que dedicado a Syd, se embellece con el paso del tiempo. La banda tuvo la oportunidad de homenajear a Syd en persona, en privado, en su propia presencia. Esta breve historia es para volver a decir, mejor dicho para volver a sentir: deseo que estés aquí.

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