SALTA

Wichís en emergencia: un territorio rico saqueado por el agronegocio y las petroleras

José Segundo, de la Misión Wichí Indios Matacos, de Mosconi, Salta, trabajó varios años haciendo perforaciones de pozos de petróleo hasta que lo despidieron. Habla de las riquezas y del saqueo de los bienes naturales de sus territorios.

Natalia Morales

Diputada del PTS-FIT en Jujuy | @NatuchaMorales

Sábado 29 de febrero | 12:31

“…No damos más por la marginación y el atropello. En la zona donde vivimos se ven todos los años millones de toneladas de granos (soja) pasar, donde circula el famoso oro negro, el petróleo, pero sin embargo somos los más abandonados… Pisoteamos el oro, sin saber a dónde va y donde vuelve. Estamos aquí en Jujuy, sé que nuestros hijos nos esperan que llevemos algo a nuestras casas y a nuestras familias….”.

José es vocero de los integrantes de la comunidad Misión Wichi que llegaron hace varios días a Palpalá, Jujuy, como parte de una iniciativa solidaria de distintos vecinos de la ciudad, que organizaron la Caminata de los pueblos. Su voz casi se quiebra al hablar de la grave situación que viven los niños de la comunidad, sin embargo continúa, y hace referencia a la riqueza que se llevan las empresas de sus territorios con la producción de granos, de petróleo y gas.

Integrantes de la Misión Wichi en Jujuy.
Integrantes de la Misión Wichi en Jujuy.

La comunidad está integrada por más de 200 familias, unos 3 mil integrantes, que ocuparon ancestralmente el territorio donde actualmente se encuentra la ciudad de Mosconi en Tartagal, Depto. Gral. San Martín. Sin embargo, lentamente fueron expulsados y marginados de sus territorios a medida que el Estado fue conformando el pueblo y contaminando los ríos alrededor de la actividad petrolera, mientras aparecían terratenientes y empresas que compraban tierras o se adjudicaban ser dueños con las mismas con las comunidades indígenas dentro. Actualmente la comunidad quedó relegada al costado de la ruta nacional 34.

“Hace más de 40 años estamos luchando en nuestras tierras y defendiendo lo poco que nos queda. Las tierras están en juicio y no las quieren entregar. Quienes gobiernan dicen que no se pueden construir obras porque las tierras están en juicio, aunque cuando llegan los tiempos de las elecciones llueven las promesas. Necesitamos viviendas, proyectos de agua y para realizar distintos trabajos en nuestra comunidad que se ven imposibilitados por no contar con títulos de tierra. Vamos a seguir luchando y resistiendo…”.

Mapa del territorio del pueblo wichi. En rojo avance de desmontes.
Mapa del territorio del pueblo wichi. En rojo avance de desmontes.

León y Chibán S.A.

La empresa salteña León y Chibán S.A. encargada de negocios inmobiliarios y madereros cuenta con títulos de propiedad de 20 mil hectáreas de tierras en la zona, incluidas 1250 ha que la comunidad posee y que desde hace más de 40 años ha reclamado en juicio dando cuenta de su posesión. Una medida judicial de no innovar los ha resguardado del desalojo total de sus territorios.

“...La empresa León y Chibán, alquila o vende tierras para el gobierno. Nosotros si queremos ir dos pasos al frente es propiedad privada, no tenemos libertad ni siquiera para sacar leña. Ellos aparecieron con papeles, pero nosotros tenemos los papeles que nos pertenecen…”.
“...mientras nosotros vivamos, nosotros somos el título de las tierras. La generación que viene se levantará, seguiremos sobreviviendo en nuestras tierras…”,
afirma José.

Actualmente existe una sentencia dictada el 12/10/2012 en la ciudad de Tartagal en la que se reconoce a la comunidad indígena como verdaderos dueños de las 1253 hectáreas que León y Chibán S.A. se adjudican como suyas (prescripción adquisitiva de dominio, exp 3536/86), sin embargo la sentencia no está firme, los atropellos continúan y sus derechos sin ser reconocidos.

Mapa frontera agropecuaria en la zona de Mosconi y Tartagal, Salta.
Mapa frontera agropecuaria en la zona de Mosconi y Tartagal, Salta.

Los derechos ante la ley, no son los mismos ante la vida

Al consultarle sobre la aplicación de la Ley 26.160 y sus modificatorias, y las que reconocen derechos indígenas y la preexistencia de las comunidades sobre sus territorios, José advierte, “esas leyes existen, tenemos conocimiento, pero en Salta ninguno de los caciques, referentes wichí, tienen títulos de nuestras tierras. En Salta los papeles que nos dan son provisorios, las personerías jurídicas no nos amparan nada, no tenemos documentos. Hay millonarios que vienen a la zona y se apropian de nuestras tierras. Antes teníamos el monte que es nuestra vida, hoy por hoy nos sentimos tristes porque no tenemos las frutas del monte, no tenemos esa libertad de poder disfrutar las cosas del campo…”.

“Al matar al monte, nos matan a nosotros…pero donde podamos resistir, lo seguiremos haciendo…”.

Las denuncias por la falta de cumplimiento de la Ley 26.160 y sus prórrogas, las expulsiones de las comunidades indígenas wichís de sus territorios por el negocio inmobiliario, de la soja, el maderero y la ganadería, e incluso la criminalización de quienes se oponen a las mismas son sobradas. En el 2017 se conoció un juicio en Salta a tres integrantes del pueblo wichi, del departamento Rivadavia Banda Norte, por usurpación, amenazas y daños cuando defendían sus territorios relevados por la Ley 26160, no pudiendo ni siquiera hacer uso de la defensa, ni conocer los motivos de la acusación ya que no se las tradujeron a la lengua wichí.

En el 2018 acamparon frente al Congreso de la Nación varias delegaciones del pueblo nación wichi de Salta, que representaban a 17 comunidades de Tartagal, exigiendo al gobierno nacional la concreción de varios derechos colectivos, entre ellos el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural, garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural, de la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan, regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano, asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecte.

Mapa actividad petrolera y gasífera en Salta.
Mapa actividad petrolera y gasífera en Salta.

Se ven millones de granos pasar, pisoteamos el oro negro, pero estamos abandonados

El Departamento San Martín, donde se encuentra Mosconi es el segundo productor provincial de granos como soja, maíz y trigo (más de 500 mil toneladas en el periodo 2016/2017 según el ministerio de Agroindustria) y a la vez, en esas tierras se encuentra la segunda cuenca de reserva de petróleo y gas del país, con la presencia de una refinería Refinor (sociedad entre YPF, Pluspetrol, Petrobras), y empresas como la Tecpetrol, del grupo Techint, que posee operaciones en Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, entre otros países de latinoamérica, y que avanza en trabajos de exploración de nuevos yacimientos como Los Monos cerca de Mosconi, Tartagal.

Actualmente también se encuentran operando empresas como Panamerican Energy, High Luck, Sacan Oil, President Oil, entre otras, sin embargo la desocupación y la pobreza inunda las vidas de las familias que estuvieron vinculadas a la actividad petrolera luego de la privatización de YPF en los 90, y las comunidades indígenas se vieron gravemente afectadas con el desarrollo del extractivismo en sus territorios. Sólo en Mosconi, Tartagal, hasta el año 2006, se desmontaron más de 600 mil hectáreas de monte nativo y territorio indígena para la extensión de la frontera agropecuaria y el negocio de la soja y otros granos.

“...Estuve trabajando doce años en las perforaciones del petróleo, y tengo conocimiento de cómo son las plantas petroleras y lo que produce, después me quedé sin trabajo. Nosotros nos sentimos muy marginados. En el lugar de dónde venimos, hay empresas, asociaciones, que dicen que nos van a dar trabajo, pero después como aborígenes no conseguiremos nada…”.

“En Mosconi hay organizaciones que consiguen puestos de trabajo, eso nos parece bien, aunque al indio siempre ha sido visto como alguien que solo tiene que barrer, usar el pico, y nos discriminan para hacer otras funciones…” , afirma José.

Año 2010. Conflicto de la Misión Wichi con la empresa Victor Contreras.
Año 2010. Conflicto de la Misión Wichi con la empresa Victor Contreras.

En el 2010 la Misión Wichi tuvo otro importante conflicto en sus tierras, debido a la intromisión en la comunidad de la empresa Victor Contreras, subsidiaria del grupo Odebrech, que destruyó el monte, lugares de producción de ladrillos, para la extensión de un ducto sin consentimiento de la comunidad. Los wichis planteron que el mismo pase por los campos de soja, no por sus territorios, y estuvieron durante 4 meses resistiendo a intentos de desalojos e intimidaciones. Actualmente la comunidad se ve imposibilitada de usar 80 hectáreas, 300 metros de ancho por 3.2 km de largo, de su escaso territorio ya que por la misma pasa el Gasoducto Norte y 9 ductos, entre gasoducto, oleoductos y poliductos, una verdadera bomba de tiempo.

“...De dónde venimos hay mucho desmonte, millones de monte caído. Todos los años vemos cantidad de toneladas de granos que salen de nuestro lugar y también tenemos varias plantas petroleras mientras los gasoductos también pasan por nuestra comunidad, mientras sufrimos de leña, mientras nos están acorralando y matando en silencio…”.

Misión wichi, Mosconi, Salta.
Misión wichi, Mosconi, Salta.

La charla con José deja expuesta varias aristas de las problemáticas históricas que atraviesan a los pueblos originarios en el norte de Salta y la responsabilidad del Estado como principal artífice de la opresión y explotación de los mismos. El accionar premeditado negando derechos elementales como la tierra y el territorio, el acceso a sus fuentes de alimentación, el avasallamiento a la cosmovisión y a su identidad, lengua, pautas sociales y culturales. La discriminación y la xenofobia. El derecho a la libre determinación de cómo y de qué manera poder vivir.

Pero también nos deja algunas afirmaciones, el Estado capitalista, y cada gobierno de turno, que promueven el negocio empresarial y el extractivismo del petróleo, del gas, la extensión de la frontera agropecuaria y el monocultivo de granos como la soja, tiene intereses contrapuestos a las demandas históricas de los pueblos originarios. Por eso arremeten contra las comunidades indígenas, asesinando, reprimiendo, y judicializando a sus referentes y miembros de las comunidades, cada vez que manifestaron ante los desmontes, la contaminación de sus aguas, ante el hambre y la pobreza, por sus tierras y territorios, en defensa de la vida de sus pueblos, de sus niñas y niños.

Y a la misma vez traza perspectivas. La unidad potencial de los trabajadores ocupados y desocupados, muchos integrantes de las comunidades indígenas, con una importante tradición de lucha, que dieron importantes peleas en el norte de Salta, como Mosconi y Tartagal, a fines de los 90 durante el 2000, en defensa de sus puestos de trabajo, y que pueden jugar un rol clave al abrir sus manos a las comunidades originarias. La defensa de sus derechos democráticos elementales, como la suspensión de los desmontes y enfrentar las políticas extractivistas del gobierno nacional de Fernández y provincial de Sáenz, en perspectiva de la recuperación de sus territorios enajenados y su derecho a decidir el manejo y uso del mismo como también la defensa de los bienes naturales, nacionalizando el petróleo y el gas, por ejemplo y poniendo los mismos bajo control de los trabajadores y las comunidades indígenas del lugar.

“...Qué lindo tener una libertad donde no esté demarcada por un lote de 100 x 150...buscamos esa libertad…”.







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