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Red Internacional

Los y las contratistas autoconvocados, que son uno de los sectores más postergados de nuestra provincia, marcharon por la ciudad reclamando por un sueldo que no esté por debajo de la línea de pobreza y se concentraron en las puertas del INTA en el marco de la llegada de Massa con anuncios de beneficios para el sector vitivinícola exportador.

Lunes 7 de noviembre | 22:18

Fotos y video: Casandra Martínez

Este lunes contratistas de viña y frutales autoconvocados se concentraron en el nudo vial y marcharon por la ciudad de Mendoza para reclamar por un aumento salarial bajo el lema “no nos resignamos a vivir con salarios de indigencia ni de pobreza”. Su exigencia es una recomposición del 120%, que lleve su sueldo inicial de $3.090 a $6.800 por hectárea, teniendo en cuenta el desfase de sus sueldos iniciales más la inflación anual que ya se estima llegará al 100%. Con bonos de sueldo en la mano, los contratistas mostraban que en promedio están cobrando de básico $30.900 de bolsillo, que junto al pago anualizado de la cosecha no llega a sumar $70.000 por mes, muy por debajo de la línea de pobreza, contemplando además que muchas veces son varios los miembros de la familia que trabajan por ese sueldo, en especial el trabajo de las mujeres que termina siendo invisibilizado.

La organización de contratistas autoconvocados viene gestándose desde hace tiempo de manera democrática, independiente de los partidos de los empresarios. En asambleas, definieron realizar una concentración en las puertas del sindicato la semana pasada, logrando imponer a la conducción peronista de que marchará por la ciudad y por votación unánime fuera hasta el INTA de Luján para presentarle los reclamos al gobierno nacional.

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Una vez concentrados en las puertas del INTA de Luján donde se encontraba el Ministro de Economía, Sergio Massa, el gobernador radical Rodolfo Suarez y diputados nacionales peronistas, como Anabel Fernández Sagasti les hicieron llegar sus exigencias. La imagen era contrastante, mientras se hacían anuncios de beneficios para los empresarios exportadores a través de un “dólar de las economías regionales”, en las afueras se concentraban los contratistas de viña reclamando por un salario que no los deje debajo de la línea de pobreza.

La exigencia de recomposición salarial, también va a acompañada de una inclusión de cláusula gatillo para la inflación del año que viene, un bono de fin de año para recomponer lo perdido durante este año por la inflaciòn y a la vez que se destinen fondos directos para los contratistas de viña afectados por las contingencias climáticas.

La lucha de los contratistas autoconvocados continua. El camino es seguir fortaleciendo la organización, peleando por la unidad con otros sectores en lucha como los trabajadores de bodega y de viña autoconvocados para lograr que el sueldo supere a la canasta familiar. Ante la inminente reapertura de paritarias, las exigencias de autoconvocadas deben ser escuchadas y tomadas por el Sindicato Único de Contratistas de Viña y Frutales para imponerle a las entidades patronales un aumento salarial que no pierda frente a la inflación. Y en perspectiva, la necesidad de recuperar el sindicato y que esté en manos de las propias familias contratistas para que se ponga al frente de las luchas, sea independiente de las patronales y los partidos de los empresarios y funcione democráticamente.


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