Juventud

CÓRDOBA // REPRESIÓN POLICIAL

Viernes 13M: Festival contra el gatillo fácil y la represión policial en la UNC

El próximo viernes 13 de marzo a las 20 hs, se realizará en la Universidad Nacional de Córdoba un nuevo Festival Contra el Gatillo Fácil y la Represión Policial. Está convocado por la Coordinadora de Familiares de Víctimas del Gatillo Fácil y contará con la presencia de Nancy Sosa, madre de Ismael Sosa.

Jueves 12 de marzo de 2015 | Edición del día

Con un despliegue artístico que incluirá la participación de bandas musicales –Nenes Bian, Murga La Tunga Tunga, Perro Verde y Hacé Soná– además de intervenciones artísticas, mural en vivo, proyecciones audiovisuales y una muestra de dibujos, pintura y collage; este viernes en la Ciudad Universitaria se expresarán las voces de los jóvenes y familiares que luchan contra la Represión Policial y el Gatillo Fácil.

Tendrá lugar en el Teatrino de la Ciudad Universitaria, en Av. Enrique Barros y Haya de la Torre, comenzando a las 20 hs.

El festival es organizando por la Coordinadora junto a la Juventud del PTS, el CeProDH (Centro de Profesionales por los Derechos Humanos), la agrupación Docentes D-Base, la agrupación de Estudiantes Secundarios No Pasarán, el colectivo de artistas Musa de Oktubre y el centro cultural Bataclana. Este evento forma parte de la campaña por hacer visible y potenciar la organización y la lucha contra la represión y la impunidad que se viven en Córdoba. A los numerosos casos de asesinatos a manos policiales, se sumaron este año el de Ismael Sosa -asesinado en el recital de La Renga-, y el de Ezequiel Reinoso, baleado por la espalda en un control policial poco tiempo después.

Esa es la misma policía que reprimió a los docentes que luchan por su salario, que fueron encarcelados y procesados, como parte de una clara política de De La Sota contra los sectores que luchan y se organizan. Sus organizadores han señalado: “Impulsamos este festival con el objetivo de seguir potenciando este proceso de organización y unir a la juventud universitaria y de los barrios al grito de ¡Basta de represión! ¡Ni un pibe menos!”.

No son casos aislados

En Córdoba, los casos de abuso, persecución y criminalización que tienen por víctimas a los jóvenes de los barrios marginados de la ciudad y como victimarios a la narcopolicía de De la Sota, son permanentes. A la impunidad que ampara a la Policía provincial se suma la mirada cómplice de la Justicia frente a cada denuncia realizada por los familiares de las víctimas.

Esta situación se vive en los barrios populares de la provincia. Allí las amenazas y el hostigamiento permanente hacia la juventud por parte de la policía cuenta con la herramienta de un arbitrario Código de Faltas, cuestionado por numerosos juristas por su carácter anticonstitucional. Ese hostigamiento llega al extremo de cobrarse las vidas de jóvenes –en la provincia la policía asesina promedio a un pibe por mes– en las calles, en las comisarías, y hasta en recitales como ocurrió con Ismael Sosa. Contra este reaccionario Código, todos los años se movilizan más de 10 mil jóvenes cordobeses que exigen su derogación, en la conocida "Marcha de la Gorra".

Pero no se trata sólo de una realidad que ocurre en esta provincia. Los datos aportados por la Coordinadora contra la represión policial e institucional (CORREPI) señalan que al menos 2.127 personas fueron asesinadas por torturas en cárceles o gatillo fácil desde el fin de la dictadura militar hasta noviembre del 2012. Las cifras muestran también que, sólo en la última década, es decir bajo los gobiernos kirchneristas, los asesinatos por gatillo fácil y torturas en cárceles y comisarías, crecieron de manera escalofriante, en un porcentaje cercano al 140%, lo cual supera al de todos los gobiernos constitucionales anteriores.

Frente a esta situación se viene desarrollando un potente movimiento de organización y movilización que se expresa en las calles, en los barrios, en las escuelas y universidades donde los jóvenes estudiantes junto a las familias de los barrios pobres repudian la violencia del estado policial y represivo, indignados ante tanta impunidad y prepotencia contra los jóvenes y trabajadores. La necesidad de poner definitivamente freno a esta violencia institucional que busca “mantener a raya” a aquellos que sufren todos los días la explotación, la desocupación y la precarización laboral, la exclusión y la negación de todo derecho democrático, exige que esa bronca se transforme en coordinación y organización. Este camino vienen transitando las mujeres, hermanas y hermanos, vecinos y amigos que pusieron en pie la Coordinadora de Familiares de Víctimas del Gatillo Fácil.

A Ismael lo mató la Policía

En el festival se hará presente Nancy Sosa, madre de Ismael Sosa, joven de 24 años que había ido a ver con su grupo de amigos el recital de La Renga en Córdoba y cuyo cuerpo apareció flotando en el Embalse de Río Tercero, tras 4 días de estar desaparecido. Amigos y testigos habían visto cómo la policía lo golpeaba en los controles de ingreso al recital. Sus familiares y amigos denunciaron, desde un primer momento, la actitud de la policía y el total abandono por parte de las autoridades provinciales: “Hay testigos que vieron como se llevaban a mi hijo, entre cuatro policías, con los brazos para atrás. Los policías le gritaban “a este porteño de mierda hay que hacerlo mierda”. Hay gente que no se anima a hablar. Mi hijo no se ahogó, a mi hijo lo mataron, y ellos tienen que ser bajados del poder donde están. Yo no voy a parar jamás hasta que se haga justicia”. Estas son las palabras de Nancy Sosa.

Como dijo la diputada del PTS-Frente de Izquierda, Laura Vilches, “es indispensable la movilización independiente para poder lograr el juicio y castigo de los asesinos de Ismael Sosa, es imprescindible ligar esta pelea a la anulación del Código de Faltas que le da un enorme poder de fuego a la policía, la cual lo utiliza contra la juventud y los trabajadores”.

Ezequiel Reinoso

A pocas semanas del asesinato de Ismael Sosa, la Policía de Córdoba es acusada de un nuevo hecho de gatillo fácil. La bronca que genera en la juventud es enorme.

Un joven en moto decide avanzar luego de frenar en un control policial que no estaba señalizado y donde no lo revisaron. Cuando hace unos pocos metros un policía toma distancia del control, lo apunta y le dispara por detrás. Él siente un impacto en su espalda, sigue conduciendo unas pocas cuadras hasta que no tiene más fuerzas para continuar, se baja y llama a su tío para que lo vaya a buscar. “Me pegó un tiro la policía” le cuenta. Su nombre es Ezequiel Reinoso y tiene 22 años, trabajaba en un frigorífico hasta que se terminó su PPP. Un pibe de barrio, laburador como cualquier otro, de la Córdoba profunda.

Para estos jóvenes, el Estado son las fuerzas represivas que los hostigan permanentemente. La que los encierran por portación de rostro, la que tiene en su haber desapariciones como es el caso de Facundo Rivera Alegre; la que está acusada de golpear brutalmente a los jóvenes en cárceles y comisarías hasta matarlos como a Cristian Guevara y Vanesa Castaño; la que reprime en bailes y recitales y que, como vio todo el país, se llevaron la vida de Ismael Sosa. Esa misma policía es la que dispara a sangre fría. Lo de Ezequiel demuestra que esta fuerza tiene un modus operandi de disparar y después intentar acomodar las escenas para que parezcan un tiroteo. Ya lo hicieron con Were Pellico y con Lautaro Torres, plantando armas y falseando pruebas.

Como expresó Juan Pablo Aguilar, integrante del CeProDH y de la Juventud del PTS: “Sobran las energías para luchar contra esta política que encabeza Unión por Córdoba bajo la mirada complaciente de la oposición patronal. Sin embargo los enemigos que se enfrenta son poderosos. Desde la Juventud del PTS venimos impulsando la Coordinadora de Familiares de Víctimas de Gatillo Fácil y Represión Policial, ayudando a la organización de los que sufren en carne propia esta política represiva.

La Coordinadora viene denunciando estos hechos, saliendo a la calle, reclamando justicia. Sin embargo, tenemos que ser miles los que permanentemente nos movilicemos. Se tiene que expresar en las calles esta bronca. El movimiento estudiantil, unido a los jóvenes de los barrios populares y los trabajadores que también sufren la persecución y represión, se deben unir para dar una respuesta de conjunto". Este es el espíritu que se expresará el viernes en este Festival.







Comentarios

DEJAR COMENTARIO