×
×
Red Internacional

A 84 años del nacimiento del músico, cantautor, compositor, director de teatro, docente, militante del Partido Comunista Chileno. Perseguido, secuestrado y torturado, fue asesinado por la dictadura militar chilena.

Elizabeth HayasProfesora Educación Inicial

Jueves 29 de septiembre de 2016 | Edición del día

“Igualito que otros tantos de niño aprendí a sudar, no conocí las escuelas ni supe lo que es jugar”

Nacido un 28 de Septiembre de 1932 en el sur de Chile, Víctor Lidio Jara Martínez mamó la música desde pequeño, en particular el folclore. Sin embargo, su carrera artística fue atravesada por un contexto difícil.

Se vio obligado a trabajar desde corta edad, ayudando a su padre en las tareas del campo y luego en una fábrica de muebles, teniendo que abandonar los estudios.
Cuando Víctor tenía 15 años fallece Amanda, su madre, lo que marca un antes y un después en su vida, ya que los unían grandes lazos de afecto y contención. Fue ella quien cantaba y tocaba la guitarra en su casa y lo impulsa a acercarse a la música. Durante dos años busca refugio en una congregación, allí experimentó el canto gregoriano. Luego prestó el servicio militar.

Te recuerdo Amanda

“Mi canto es un canto libre que se quiere regalar, a quien le estrecha su mano a quien quiera disparar”

A los 21 años decide zambullirse en lo artístico e ingresa al coro de la Universidad de Chile, a su vez comienza a investigar y recopilar sobre folclore. Luego de cuatro años se une al conjunto folclórico Cuncumén, que rápidamente se destaca en la escena chilena. En esa época conoce a Violeta Parra, quien lo anima a continuar con la música.
En 1961 compuso su primera canción “Paloma quiero contarte”, que sería parte del disco “Folclore chileno” de los Cucumén, con quienes viajaría por varios países del mundo. A la par es director en la Academia de Folclore de la Casa de la Cultura de Ñuñoa, labor que desempeñaría hasta 1968. En el medio también fue director artístico del grupo Quilapayún.

Actuó como solista en la Peña de los Parra y en 1966 grabó su primer disco solista, “Víctor Jara”. El año siguiente graba “Canciones folclóricas de América”, junto con Quilapayún.

Con la canción “Plegaria a un labrador” ganó el primer premio en el 1° Festival de la Nueva Canción Chilena, y viajó a Helsinki para participar en un acto mundial en protesta por la Guerra de Vietnam. A este álbum pertenece el tema “Preguntas por Puerto Montt”, inspirado en la Masacre de Pampa Irigoin (Puerto Montt), en la que murieron once personas, bajo la represión policial del gobierno de Eduardo Frei Montalva.

Preguntas por Puerto Montt

En 1970 participó en la campaña electoral de la Unidad Popular y presentó el álbum “Canto libre”. Al asumir Salvador Allende como presidente de la República de Chile, Jara fue nombrado Embajador Cultural, y en 1971 compuso la música, junto con Celso Garrido Lecca, de la obra de ballet “Los siete estados”, de Patricio Bunster, para el Ballet Nacional de Chile.

Junto con Isabel Parra e Inti-Illimani, entró en el Departamento de Comunicaciones de la Universidad Técnica del Estado. Con la discográfica Dicap, editó el disco “El derecho de vivir en paz”, que le valió el premio Laurel de Oro a la mejor composición del año.
Trabaja como compositor de música para continuidad en la Televisión Nacional de Chile de 1972 a 1973, e investiga y recopila testimonios en Herminda de la Victoria, en los cuales basaría su disco “La población”. También viaja a la Unión Soviética y a Cuba, y dirige el homenaje a Pablo Neruda por la obtención del Premio Nobel.

Los campesinos de Ránquil lo invitan a la realización de una obra musical sobre el lugar. Continuando con su militancia, en 1973 realiza diferentes actos, participan en la campaña electoral para las elecciones al parlamento a favor de los candidatos de la Unidad Popular y, respondiendo a un llamado de Pablo Neruda, participa dirigiendo y cantando en un ciclo de programas de televisión contra la guerra y el fascismo.
Graba uno de sus últimos álbumes, “Canto por travesura”.

El teatro
A los 24 años forma parte de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile donde estudia actuación y dirección teatral, además de unirse a la compañía teatral “Compañía de Mimos de Noisvander”. Tres años después dirigió su primera obra de teatro "Parecido a la felicidad", de Alejandro Sieveking, haciendo giras por varios países latinoamericanos.

Al año siguiente participó como asistente de dirección en el montaje de la obra teatral “La viuda de Apablaza”, de Germán Luco Cruchaga, cuyo director era Pedro de la Barra. Y dirigió la obra “La mandrágora, de Maquiavelo”.

En 1962, dirigiría para el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile la obra “Ánimas de día claro”, también de Sieveking, obra con la que haría gira por varios países. Además trabajaría como profesor de actuación de la Universidad durante algunos años.
Trabajó como asistente de dirección o como director, en varios montajes, entre ellos uno para el canal de televisión de la Universidad de Chile. En 1963 fue asistente de dirección de Atahualpa del Cioppo en el montaje de “El círculo de tiza caucasiano”, de Bertolt Brecht.

Fotografía Rene Combeau.

Luego de dos años dirigió la obra “La remolienda”, de Sieveking, así como el montaje de “La maña”, de Ann Jellicoe, por las que recibe el premio Laurel de Oro como mejor director y el Premio de la Crítica del Círculo de Periodistas a la mejor dirección.

En 1969, llevó a cabo el montaje de “Antígona”, de Sófocles, para la Compañía de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, entre otras.

“Aprendí el vocabulario del amo, dueño y patrón, me mataron tantas veces por levantarles la voz, pero del suelo me paro, porque me prestan las manos, porque ahora no estoy solo, porque ahora somos tantos”

Tras el golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende, Jara era docente de la Universidad Técnica de Chile y es parte de la toma que realizan estudiantes y trabajadores. El 12 de Septiembre de 1973, son detenidos por las fuerzas represivas de la dictadura militar recién establecida.

Fue brutalmente torturado y posteriormente asesinado en el antiguo Estadio Chile, su cuerpo fue encontrado con 44 impactos de balas. Con el retorno de la democracia ese estadio fue renombrado Estadio Víctor Jara.

Actualmente, son encausados como autores del homicidio Pedro Barrientos Núñez y Hugo Sánchez Marmonti; y como cómplices Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf. El ex teniente Barrientos tiene residencia en EE.UU, por lo que además de los juicios chilenos se espera el fallo de la Corte Federal estadounidense para su extradición y posterior encarcelamiento, ya que la corte lo reconoció como responsable del asesinato, pero sólo ordeno el pago 28 millones de dólares a la familia Jara.

Es una fecha, no sólo para recordar a Víctor Jara, sino también para exigir justicia. Para él, y los desaparecidos y desaparecidas por las dictaduras en América Latina y el mundo.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias