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Internacional. Universidad de verano de Révolution Permanente: “construyamos una organización revolucionaria en Francia y en todo el mundo”

Este sábado, un plenario sobre la creación de una nueva organización revolucionaria cerró políticamente la universidad de verano de Révolution Permanente. En su ponencia, Daniela Cobet, miembro de la dirección de Révolution Permanente, abordó los desafíos de la nueva organización antes de dar paso al debate y a las intervenciones sobre este proyecto.

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Martes 30 de agosto | 15:01

Una nueva organización para preparar los próximos combates y la revolución

“Hay una juventud que está tomando conciencia de la necesidad de organizarse”. Así comenzaba Daniela Cobet su intervención delante de centenares de personas reunidas en la universidad de verano de Révolution Permanente (RP) (NdT: corriente hermana de la CRT en Francia), constatando un hecho evidente. Mientras que en 2016 los sectores radicales de la juventud se construyeron en oposición a las organizaciones políticas existentes, y en contra de la propia idea de organizarse, generando una cierta hegemonía de las corrientes autonomistas, actualmente se pueden observar el desarrollo de tendencias a la organización.

Una tendencia progresiva según la dirigente de RP, en tanto que la organización es una cuestión clave para todo proyecto revolucionario: no sólo para hacer frente al Estado y a las fuerzas de la clase dominante “ante las cuales es absurdo pensar que se puede improvisar el combate”, sino también para pensar colectivamente las luchas actuales y nutrirse de las lecciones históricas de la lucha de clases. En este marco, en contra de la idea de organizarse en un partido que ahogue la “libertad”, asumir la necesidad de la organización es comprender que tan solo “pensando conjuntamente, con la inteligencia colectiva, podemos derribar un sistema que debe ser destruido”.

En un contexto marcado por la vuelta de la guerra a Europa, un giro militarista y una inestabilidad económica que se agrava, la necesidad de una herramienta para preparar los futuros combates se hace cada vez más evidente. De forma que si bien, como señaló Cobet, un conjunto de sectores del movimiento obrero se movilizó desde el inicio del pasado ciclo de luchas abierto en 2016, demostrando una gran combatividad de clase, lo hizo de forma dispersa sin un plan de batalla adecuado: petroleros y ferroviarios en 2016 contra la ley del trabajo, ferroviarios en 2018, sectores atomizados del proletariado rural y semi-rural en el movimiento de los Chalecos Amarillos, el sector de los transportes en 2019-2020…

A partir de estos elementos, Daniela Cobet expuso que, de forma contradictoria, las principales organizaciones de la extrema izquierda, tanto el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) como Lutte Ouvrière, apenas aprovecharon la dinámica de lucha de clases iniciada en 2016 y aportaron pocas políticas en este marco. Un balance indisociable de la política y de la debilidad de las intervenciones de ambas organizaciones, agravadas por fallos distintos cada una. Disolución estratégica y política del NPA por un lado —adaptándose a proyectos reformistas emergentes como NUPES y renunciando a la tarea de implantarse en la clase obrera y llevando adelante la pelea contra las direcciones burocráticas del movimiento obrero—; a la respuesta sectaria de Lutte Ouvrière por otro, instalada en posiciones economicistas, y relegando a un segundo plano las luchas contra las opresiones que moviliza sectores enteros de la juventud y también de la clase obrera.

Respecto a estos elementos, Cobet subrayó la “necesidad de una organización que incite a la militancia” y la novedad que constituye el surgimiento de Révolution Permanente. “Es la primera desde hace 40 años que se construye una nueva organización en la extrema izquierda, que cuenta con centenares de militantes, con numerosos jóvenes, activos en universidades, movimientos antirracistas, feministas o ecologistas; pero también con militantes obreros en diferentes sectores, que han estado en primera línea de los últimos episodios de lucha de clases, de la reforma ferroviaria a la huelga de Grandpuits pasando por la huelga de Onet o las movilizaciones en la aeronáutica durante la pandemia.”

Una organización cuya estrategia, que le ha permitido crecer rápidamente en los últimos años, ha sido recordada por Cobet: un marxismo revolucionario basado en la idea de la hegemonía obrera. “Para derribar el capitalismo, la clase obrera, y no únicamente trabajadores de cuello azul, tiene un rol central porque se encuentra en el corazón de la producción. Pero su combate tan solo puede triunfar en alianza con el conjunto de los oprimidos en lucha, y portando sus reivindicaciones específicas”, ha sintetizado la dirigente. “Necesitamos una organización dotada de esta estrategia, que sea una herramienta útil para la revolución en este país y en todo el mundo. Es lo que vamos a discutir en el congreso fundacional el próximo invierno, y llamamos a todos los que compartan esta perspectiva y lo deseen a sumarse a este proceso. Tras la Conferencia Nacional, esta universidad de verano ha reunido 500 personas y para nosotros es una nueva etapa en este sentido”. Ha concluido Cobet, antes de iniciar el debate.

Una ilusionante discusión sobre la perspectiva de la nueva organización

El debate incluyó numerosas intervenciones de estudiantes, militantes obreros/as, LGTB, de Francia y de otros países. La ex-huelguista de Onet, Oumou Gueye expuso: “Con Fernande Bagou, formaremos parte de esta nueva organización. Como Révolution Permanente vino a buscarnos durante nuestra huelga y nos ayudó a ganar, hay que buscar a todos los hombres y mujeres de la limpieza que deben hacer política”. Joël, militante revolucionario desde hace más de 50 años y exsindicalista en Air France, intervino sobre la necesidad de una organización que dialogue con el resto de sectores de la extrema izquierda.

Numerosos camaradas extranjeros también tomaron la palabra. Adam, estudiante marroquí explico las luchas en su país; Alassane, estudiante de Guinea, sobre las movilizaciones en Guinea y la necesidad de una política anti-imperialista desde Francia, mientras que Maryam, estudiante libanesa, señaló el nexo entre la emancipación de la clase obrera y la liberación de Palestina. Joonseok, militante trotskista surcoreano vino especialmente para asistir a la universidad de verano, dio un saludo revolucionario al proceso de fundación de la nueva organización, incidiendo en la importancia de las intervenciones de RP en las huelgas que son “muy buenos ejemplos de cómo los revolucionarios pueden combinar las ideas revolucionarias con la realidad de la lucha de clases”.

Las intervenciones también se dieron entorno a una cuestión iniciada por un estudiante que se reivindicaba anarquista, que consideraba imposible la lucha común entre personas blancas y racializadas, hombres y mujeres, personas trans y cis, recordando el peso de las concepciones “blancas, masculinizadas y transfobas” en la tradición marxista. Una intervención que provocó la respuesta de militantes LGBT como Sasha Yaropolskaya o Camille Lupo que señalaron los límites de esta lógica. La primera explico que: “luchar solamente contra su opresión es una limitación si no se inscribe en una lucha y una estrategia que sintetice todas las reivindicaciones en la lucha de conjunto contra el capitalismo”, mientras que la segunda, incidió en como la hegemonía obrera permitía articular la lucha por los derechos LGBT y una estrategia revolucionaria para derribar el capitalismo.

“La clase obrera está atravesada por las opresiones, puede verse en las militantes obreras racializadas en la sala, Wynnessa, Yassine, Nordine, Oumou, que han llevado adelante luchas fundamentales”, explicó por su parte Anasse Kazib. “El estalinismo ha transformado el marxismo en caricatura, nosotros reivindicamos un marxismo que tome en cuenta el conjunto de las opresiones, y que busca construir una organización revolucionaria a imagen de esta sala, llena de obreros y obreras, estudiantes, mujeres, personas LGTB, racializadas… —añadió, invitando a participar en el proceso—.

Para concluir, Daniela Cobet subrayó la voluntad de la futura organización de dialogar con el conjunto de las tradiciones de la extrema izquierda. Para ello, al igual que durante la Conferencia Nacional, se formarán comités en la vuelta al curso para preparar el Congreso y discutir los futuros textos fundacionales de la organización. Una perspectiva tan importante como ilusionante.

[Traducción de Roberto Bordón]




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