×
×
Red Internacional

Clásicos y reversionados, los cuentos de hadas siguen contando una historia parecida. Columna de Cultura en El Círculo Rojo, programa de La Izquierda Diario los jueves de 22 a 24 por Radio Con Vos FM 89.9.

Celeste Murillo@rompe_teclas

Viernes 8 de octubre | 01:00

· Se estrenó una nueva versión de Cenicienta, un clásico inoxidable con mil adaptaciones.

Escuchá la columna completa acá

· La Cenicienta es un cuento folclórico con versiones orales y escritas en todo el mundo. La primera publicación escrita es de un italiano, Giambattista Basile, pero las dos más conocidas son la francesa de Charles Perrault de 1697 y la alemana de los hermanos Grimm de 1812.

· En la historia de Cenicienta hay varios arquetipos que se repiten en otros cuentos de hadas, que no siempre fueron los patrones lineales que conocemos hoy. Se mezclaban con referencias a la liteartura y la cultura popular de diferentes épocas y lugares.

· La Cenicienta más popular es la de la película de Disney de 1950, basada en la historia de Perrault. En esa película, que fue uno de los primeros éxitos encabezado por un personaje femenino, está la historia que más conocemos: una chica pobre que conoce a un príncipe y son felices para siempre.

· Como muchos cuentos de hadas, tiene estereotipos y conductas deseables en nuestras sociedades. En estas historias, el amor es único y para toda la vida y las mujeres son bellas, buenas y, preferentemente, sujetos pasivos.

· Cenicienta es joven, está descubriendo el mundo y sueña con encontrar el amor. Pero además, en todas las versiones, es una huérfana pobre o muy pobre, que después de la muerte de su padre queda a merced de una madrastra abusiva, que la tiene semi esclavizada.

Una chica a la que solo le pasan cosas

· La imagen de la “princesa perdida” (es rica pero no lo sabe, es noble como en la versión original) la vemos repetida hasta el infinito en las novelas y tiras televisivas. En Celeste siempre Celeste, en Muñeca Brava, hoy mismo en la historia de Rita en La 1-5/18 con su hijo biológico y el padre que lo adoptó, un médico con plata.

· Una de las claves es que Cenicienta asciende socialmente gracias al amor del príncipe, él la elige por su belleza y su singularidad. Existe una relación clara entre género, amor y economía. No hay ninguna versión de Cenicienta en la que ella no sea pobre o ascienda socialmente por su trabajo o su talento. Siempre es el amor el que la lleva a ese lugar. Varias adaptaciones previas emularon casi sin cambios la historia original, como las versiones protagonizadas por Drew Barrymore o Hillary Duff o la reversión del clásico de Disney de 2015.

· Seguramente lo más molesto del arquetipo de Cenicienta sea que es una mujer que no hace nada, salvo esperar y ser elegida. Tiene que aparecer el amor de un varón que la considera especial para salir de la pobreza y el desprecio de su madrastra y hermanastras.

· Esa imagen de “mujer pasiva” era parte de un mundo en el que el único mecanismo para cambiar el rumbo de tu vida era “casarte bien”. El tema del amor y el dinero está presente en otros relatos. De hecho, las novelas de Jane Austen tratan justamente de esa relación y sus protagonistas sueñan con casarse por amor.

Te puede interesar: Todas las etiquetas de Jane Austen

· El mecanismo de casarse "para progresar" está bastante caído en desgracia, sobre todo porque casi ninguna narrativa revela esa relación. Ese es el efecto poderoso de la idea del amor romántico: disociar las relaciones afectivas de las condiciones materiales (lo que le da forma a tu vida) las rodean. El amor romántico instala una ficción que borra el hecho de que todas las relaciones humanas en el capitalismo están construidas sobre desigualdades, cruzadas por jerarquías, porque la relación entre las clases es jerárquica, también entre los géneros.

Te puede interesar: ¿Qué esconde la ficción del amor romántico?

Escuchá la columna completa acá

¿Hay novedades en la nueva Cenicienta?

· Hoy lo menos atractivo de las historias como Cenicienta es que se trata de una mujer que no hace nada y solo le pasan cosas que modifican su destino. Eso no es muy interesante para el público actual.

· La nueva Cenicienta entiende bastante bien esto último. No es el tipo de películas que me interesan (se canta más de lo que se habla), pero me dio curiosidad.

· La elección de dos personajes es un mensaje en sí mismo. Camila Cabello, una cantante de ascendencia latina, es Ella (Cenicienta) y Billy Porter, un actor negro (famoso por la serie Pose), es el Hada Madrina.

· ¿Exagera un poco al subrayar lo que está bien y lo que está mal para un supuesto feminismo monolítico? Sí. Hay lugares comunes: las mujeres empoderadas (desde la reina, pasando por la princesa que quiere heredar el trono pero no puede, hasta Cenicienta), el amor propio, la mujer que se hace a sí misma. Es decir, trabaja con estereotipos de lo que se supone que quiere “El feminismo”.

· Ella tiene un proyecto para su vida, quiere ser diseñadora de ropa (No está en sus planes enamorarse ni casarse, pero el amor es más fuerte). Pero hay una vuelta de tuerca: Cenicienta no quiere ser princesa porque eso le exigiría no cumplir su sueño y le dice al príncipe “si tengo que elegir, me elijo a mí”. Y es él quien tiene que renunciar al trono para conseguir su amor.

· La película está disponible en la plataforma Amazon. Un clásico inoxidable, que si transformó algo de su relato es, sobre todo, para las que miran de nuestro lado de la pantalla.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias