Internacional

DEBATE EN LA IZQUIERDA

Un comentario sobre el debate del PSOL en ALESP

La realización de eventos como este responde, sin dudas, a una exigencia clara de la situación brasilera. Es evidente que está en el orden del día construir la más amplia unidad de acción contra el “ajuste” promovido por el gobierno y por los patrones para descargar la crisis sobre los trabajadores. Pero de hecho, el momento no es solo para la acción sino también, con el mismo grado de urgencia histórica, para el debate y reflexión sobre los rumbos del país y los desafíos de la izquierda.

Miércoles 29 de julio de 2015 | Edición del día

La exposición de los compañeros intelectuales contribuyó sin duda a enfocar la crisis política y económica en una dimensión histórica e internacional más profunda. No podemos aquí reproducir todo el contenido de esas intervenciones, por lo que remitimos el lector a los videos de las intervenciones que en breve pondremos a disposición, y a la breve síntesis ya publicada por Esquerda Diário.

De todas formas, por la distinción del papel político reservado a la compañera Luciana Genro, vale destacar un aspecto con el que tenemos un fuerte desacuerdo en su intervención - la que, bien entendida, no dejó de dialogar con el cuadro general expuesto por Plínio Sampaio Jr. y Ruy Braga, y contuvo diversas definiciones políticas importantes, como la necesidad de delimitarse claramente a la izquierda del gobierno y no tener miedo de combatir abiertamente a los oficialistas.

Desde el punto de vista de las respuestas más inmediatas a la crisis política, la compañera Luciana Genro defendió una propuesta que vemos como importante: que sea una Asamblea Popular Constituyente, elegida sobre nuevas bases, verdaderamente democráticas, que pueda rediscutir de arriba a abajo los problemas del país, sacandole la cuestión de la reforma política de las manos de la casta de políticos que está ahí. Por otro lado, el enorme ataque antidemocrático que amenaza proscribir a todos los partidos de izquierda fue respondido por la compañera desde un ángulo esencialmente equivocado, cuando enfocó solo el problema de las restricciones para que la izquierda esté en los debates televisivos (medida que afecta al PSOL), pero no llamó a combatir al conjunto de las restricciones reaccionarias que ya fueron aprobadas en la Cámara y que afectan a otros partidos de la izquierda, como el PSTU. Necesitamos una gran campaña unificada contra todas esas medidas, que los políticos de la burguesía con el mayor cinismo quieren imponer contra los trabajadores bajo el pomposo nombre de "reforma política".

De un punto de vista que podríamos considerar más "estratégico", la definición en la que la compañera Luciana Genro insistió de que es necesario un proyecto que no sea para "gestionar el capitalismo", como el que lleva a delante Lula y el PT, sino de "ruptura", es ciertamente una definición importante. Pero no con menos certeza, es aun insuficiente ya que deja en abierto en problema fundamental que reside en esa disyuntiva: ¿conciliación de clases o independencia política de los trabajadores?

De esta manera, y recordando que en política siempre es decisivo indicar "dónde reside el peligro", no podemos dejar de destacar este punto. Vemos con preocupación el posicionamiento de la compañera Luciana Genro cuando insiste en presentar el ejemplo del griego Syriza como "inspiración" para nuestra izquierda, aún después de la clara capitulación del gobierno de Tsipras ante el capital alemán y europeo, representado en la tristemente célebre "Troika"). Capitulación que significó la firma de un verdadero "pacto neocolonial" de sumisión de Grecia, y que contradice absolutamente el mandato popular dado por las masas en la elección de Syriza y reiterado en el referéndum sobre los acuerdos (donde más del 60% votó en contra de los planes de austeridad). Aun cuando la compañera haya hecho mención a los sectores más "críticos" de Syriza, reunidos en la Plataforma de Izquierda, su discurso no dejó de intentar "justificar" la postura de Tsipras diciendo que su "error" había sido creer en la Troika; además de omitir el hecho de que la Plataforma de Izquierda sigue apoyando al gobierno que aplicará los ajustes. Después del compromiso del gobierno de Syriza con los planes de austeridad, nuestra tarea es, por el contrario, denunciar ese acuerdo, quitar cualquier tipo de apoyo al gobierno y ampliar una campaña internacional por la anulación de la deuda griega.

Relación entre los rumbos políticos y la democracia interna

El planteo del compañero Plínio Sampaio Jr. de que es necesario construir una alternativa revolucionaria para responder por izquierda a la crisis nos parece extremamente oportuno. En el mismo sentido, fue fundamental el rescate, presente en su discurso, de una importante definición histórica de la burguesía brasilera como una clase no solo contrarrevolucionaria sino incluso una clase contraria a cualquier reforma social digna de ese nombre, cuestión que obtuvo su demostración histórica definitiva con el golpe de 1964, y que a partir de ahí se reafirmó un sinnúmero de veces. El rescate de esta definición histórica no solo ayuda a entender los fundamentos de la posición de un sector expresivo de la burguesía que gira ahora contra el PT a pesar de todos los "buenos servicios" que ese partido prestó y sigue prestando, como también ayuda a definir claramente la necesidad de que los trabajadores construyan una alternativa 100% independiente de los patrones.

Igualmente importante, para construir una política acertada desde el punto de vista de los explotados, fue otra definición política que se desprende tanto de los discursos de Ruy Braga como del compañero Plininho. De distintas maneras, ambos mostraron cómo la crisis que la burguesía brasilera está enfrentando significará, desde su punto de vista, la necesidad de atacar las condiciones de vida de los trabajadores en un nivel muy superior al que está planteado hoy en el "ajuste fiscal" del gobierno Dilma. Se trata, para la reaccionarísima burguesía brasilera, de alcanzar un nivel cualitativamente superior de explotación de los trabajadores, e incluso de "expoliación" (como sinónimo de la explotación "extra económica" o del robo directo de la riqueza producida por los trabajadores).

Es importante destacar, en este contexto, que el compañero Plínio haya planteado claramente la cuestión del ingreso del MRT en el PSOL como una "prueba" para demostrar si el partido estará dispuesto a mostrar "generosidad con los revolucionarios" y "dureza con los oportunistas y electoreros", como parte de su respuesta política a la crisis brasilera. Estando nuevamente de acuerdo aquí con el compañero Plinio, somos conscientes de que se trata de una cuestión que trasciende el hecho en sí de la relación del MRT con el PSOL, y estamos convencidos de la contribución que el MRT podrá hacer frente a los grandes desafíos que están planteados para la izquierda brasilera.







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