Géneros y Sexualidades

SANTO LOBBY

Último apriete desde Roma: el papa dice que el aborto legal es un “descarte de personas”

Desde el Vaticano, Jorge Bergoglio busca igualar a quienes procuran legalizar la interrupción del embarazo con criminales que asesinan a los “hijos de Dios”. Alto nerviosismo por una batalla con posibilidades de derrota histórica.

Daniel Satur

@saturnetroc

Martes 29 de diciembre de 2020 | 11:52

Foto Télam

Este martes desde Roma, a horas de que comience la sesión en el Senado para debatir el proyecto de legalización del aborto, el papa Francisco tuiteó: “El Hijo de Dios nació descartado para decirnos que toda persona descartada es un hijo de Dios. Vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil, para que podamos acoger nuestras fragilidades con ternura”. Un deliberado intento de “apretar” a senadoras y senadores que aún figuran en el pelotón de “indecisos”.

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El mensaje de Jorge Bergoglio a través de sus redes sociales no sorprende. En 2010, siendo el cardenal primado de Argentina, dijo que el matrimonio igualitario era una “guerra contra Dios”. Pero sí significa la decisión de llevar el lobby católico al extremo, buscando clavar un puñal en las creencias religiosas de quienes, pese a adscribir a la cultura del Vaticano, buscan legalizar una práctica que siendo clandestina causa muertes y graves consecuencias en las personas gestantes.

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Desde hace semanas la Iglesia argentina viene arengando a sus fieles para que manifiesten públicamente su defensa del aborto clandestino. Tanto en misas como en las calles, obispos y curas ponen toda la energía (incluso usando recursos públicos) para dejar en claro que la legalizacion del aborto y la implementación de las medidas para llevar adelante la implementación de esa práctica en el sistema público de salud contará con su rechazo y oposición activa.

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Casi como si se tratara de un verdadero “trabajo en equipo” (aunque la palabra “trabajo” suele llevarse mal con las sotanas), el obispo Marcelo Sánchez Sorondo (de íntima relación con Bergoglio) intentó meter una cuña en el peronismo gobernante. Para ello, desde el Vaticano, parafraseó al expresidente Néstor Kirchner: “Senadores de Argentina, el 29 les pido que sigan el ejemplo de un gran presidente nuestro: no dejen sus convicciones profundas en las escalinatas del Senado, sepan defender la vida como él la defendió”.

Razón no le falta a Sánchez Sorondo, ya que entre 2003 y 2015 el matrimonio Kirchner se negó sistemáticamente a acompañar las iniciativas parlamentarias para legalizar el aborto. De hecho la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto chocó en reiteradas oportunidades con la negativa de Cristina Fernández de Kirchner cada vez que ingresó su proyecto en Diputados.

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Pero el mensaje del papa, además, tiene un alto contenido de hipocresía, toda vez que comanda una institución que lleva siglos "descartando personas" sin culpa, a través de genocidios ejecutados por manos propias o acompañando el aniquilamiento de poblaciones o sectores de la sociedad por parte de gobiernos y dictaduras. Descartes masivos de seres humanos sobre los que el Vaticano casi nunca pidió disculpas ni mucho menos aportó pruebas para encauzar procesos de verdad y justicia.







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