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Red Internacional

Desde los institutos se han impulsado distintos relevamientos estudiantiles que hacen visible algunos problemas estructurales: falta de conectividad, desocupación y precarización con rostro de mujer.

Augusto NievaEstudiante terciario. Corresponsal LID

Lunes 31 de mayo | 17:27

Se han tomado los datos de relevamientos estudiantiles impulsados en los ISFDyT Nº9, 96, 97 y 17 de la ciudad de La Plata. Los datos dan cuenta de la situación de abandono transversal a los institutos y contienen una particularidad: el 90% de lxs encuestadxs son mujeres, la mayoría estudiantes de educación inicial y educación primaria. El 45% de ellas estudian y a la vez son madres que atienden las tareas del hogar y su situación laboral es inestable, ya que el 40% está desempleada, mientras que otro 36% trabaja de forma precaria y sin derechos.

Los problemas de conectividad también son alarmantes ya que el 36% tuvo que dejar materias por problemas de conectividad y entre las demandas más urgentes el 31% necesita asistencia alimentaria. Por último: ¡El 66% estudia desde el celular!

Por parte del gobierno la única respuesta hasta ahora es un plan de conectividad que no incluye a lxs estudiantes terciarixos mientras que desde la DGCyE, se exigen ritmos de cursada imposibles de sostener para docentes y estudiantes.

Con relatos no se puede estudiar

La gravedad de la situación social y educativa es el reflejo de un país atado a los planes del FMI. Este año se recortaron un 40% las prestaciones sociales(centralmente por la quita del IFE) mientras la crisis sanitaria aún sigue encontrando picos más graves, y el país es de los que tiene el gasto COVID más bajo de la región. Sí, menos que Brasil de Bolsonaro mientras la pobreza llega a niveles históricos.

El Ministro Trotta decía el año pasado que “el presupuesto 2021 pone fin al desfinanciamiento educativo de los últimos 4 años” y desde el gobierno se cansaron de venderlo como el “mayor crecimiento interanual de presupuesto de la historia”. Pero partía de un recorte del 10% que el mismo gobierno de Alberto Fernández había realizado para 2020.

Esta decisión tiene implicancias concretas porque con relatos no se puede estudiar. A la imagen de los institutos terciarios se suman las escuelas secundarias donde les más jóvenes pelean por netbooks y asistencia alimentaria. En la UNLP sólo el año pasado hubo una deserción de 45 mil estudiantes, y también se ve en la docencia misma donde son decenas de miles de docentes en la provincia sin poder conseguir trabajo.

La precarización tiene rostro de mujer

Como muestran los datos obtenidos del relevamiento, la enorme mayoría de quienes estudian en los institutos son mujeres que batallan contra la informalidad y la falta de recursos.

Organizar la vida entre las cursadas de toda una familia que comparte un dispositivo, priorizar los Zooms de les niñes a los propios, intentar avanzar en las carreras cursando sólo desde el celular, videollamadas con bebes en los brazos, son algunas de las postales corrientes en los institutos.

A pesar de los enormes esfuerzos todo esto se vuelve cuesta arriba como demuestra este informe, donde la crisis pega particularmente más a las mujeres. Ni hablar que también es sobre quienes recae el mayor peso de la precarización y los trabajos basura. En el sector educativo, para las maestras y docentes recibidas o a punto de hacerlo, es una odisea conseguir horas para poder laburar, o si consiguen es por un tiempo determinado lo que obliga a buscar otros trabajos o estudiar segundas carreras, haciendo malabares para poder sostener la vida entre laburo, estudio y familia.

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Por eso como desde hace seis años este 3J convocará al grito de ¡Ni una menos! contra la violencia machista a miles de mujeres. Pero también lo hará para pelear para que no haya ni una mujer más en la desocupación, sin hogar o en la miseria como ya se expresa en decenas de luchas en todo el país.

Parte de la misma pelea

En todo el país la crisis se destapa día a día con grandes luchas, sobre todo en salud con las mujeres al frente, que ni los medios oficialistas ni opositores muestran y sí hemos reflejado (y seguiremos haciendo) desde este diario. En cada lucha se expresan las necesidad de estar mejor, el desencanto con un gobierno que dijo que iba a privilegiar a los de abajo y la no resignación.

En ese marco, el día 19 de mayo confluyeron en la región todos los sectores afectados de la comunidad educativa coordinando sus reclamos y organizados de forma democrática en asambleas y comités. “Somos parte de la misma pelea”, decían y lograron que autoridades del Anses los reciban. Estudiantes terciarios también fueron parte activa con una gran campaña y participando desde los centros convocantes del Instituto 9 y la Escuela de Arte de Berisso.

“Como parte de Pan y Rosas y Desde Abajo - Juventud del PTS estuvimos impulsando estos relevamientos en distintos institutos, queremos invitar a todxs lxs compañerxs a que no se guarden la bronca de ver cómo cada día nos arrebatan un derecho más. Queremos invitarles a organizar esa bronca y transformarla en fuerza para cambiar esta realidad. Como corriente hemos convocado asambleas donde dirigimos, cuerpos de delegados, comisiones de difusión, y todo tipo de iniciativa con las que hicimos visible la realidad de los terciarios frente a las autoridades y el gobierno que dicen que es una continuidad pedagógica exitosa. Pero esto es un puntapié que queremos seguir desarrollando para coordinar distintas iniciativas no sólo entre institutos sino con toda la comunidad educativa que se ve afectada por la crisis tanto como nosotrxs”, nos decía Nicolás Moreyra vicepresidente del Instituto 9.




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