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“Tengo tanta felicidad de haber logrado esto”, dijo la primer jubilada trans de Santa Fe

Jorgelina Pineda tiene 60 años. Siendo trans, superó la expectativa de vida de las personas transque hoy en día ronda en los 35 y 40 años. También superó otro obstáculo: poder trabajar y llegar a jubilarse.

Jueves 15 de marzo de 2018 | 00:38

Fotografìa: Hector Río

Un logro

"Tengo tanta felicidad de haber logrado esto, de que la gente me reconozca de esta manera, de que me digan señora...", celebra Jorgelina.

En junio de este año cumplirá sus "primeros 60". Gracias al cómputo del dos por uno que permite el Estado provincial, ya está en condiciones de jubilarse. Sólo que el cambio de identidad de género demoró un poquito el trámite.

Jorgelina Pineda, trabaja en la oficina del Ministerio de Transporte de Santa Fe en la que trabaja dentro de la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno.

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Santa Fe es una provincia gobernada por el Partido Socialista desde hace más de 10 años, la realidad de las personas trans no es tan distinta a la del resto del país. Si bien en el año 2015 se creó la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual, sólo dos ciudades de esta provincia cuentan con el cupo laboral trans sancionado: Rosario y Venado Tuerto.

Si bien son grandes avances y conquistas de la comunidad LGBTIQ cabe destacar que en cada ciudad está estipulado que cinco personas trans ingresen a trabajar en dependencias del Municipio por año. En el año 2017 se presentaron 62 personas para estos puestos. Teniendo en cuenta que las personas trans son uno de los sectores más vulnerables ya que el acceso a los derechos más básicos (vivienda, educación, salud, trabajo) no está garantizado, debemos decir que este cupo es insuficiente.

Por otro lado, desde hace varios años el Partido Socialista está siendo cuestionado por el manejo de las fuerzas de seguridad. Con la excusa de “combatir el narcotráfico” están militarizando la ciudad de Rosario. Esto también afecta directamente a la comunidad trans ya que es un sector de la sociedad vulnerable a los abusos y persecuciones policiales. Lo vemos en las razzias realizadas en distintos puntos del país o los travesticidos perpetuados por agentes de las fuerzas de seguridad que luego quedan impunes.

Igualdad ante la Ley no es igualdad ante la vida

En el año 2012 se sancionó en el Congreso de la Nación la Ley de Identidad de Género, una conquista del colectivo LGBTIQ que pelea día a día contra la estigmatización, la violencia institucional y la persecución policial. Fue la primera en el mundo que no requiere diagnósticos médicos o psiquiátricos, ni operaciones de “adecuación corporal” para el acceso al derecho de cambiar el DNI según la identidad autopercibida.

A pesar de ser una ley ejemplar en el mundo, en la realidad se expresan todo tipo de discriminaciones en el ámbito familiar, educativo, jurídico, laboral. En este punto, es importante mencionar que el 85% de las mujeres trans están o estuvieron en situación de prostitución, y en el caso de los varones trans la cifra es del 63% según datos de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA). Es por esto que uno de los reclamos más fuertes del colectivo LGBTIQ es el cupo laboral trans.

Pero el caso de Jorgelina alienta a combatir todos estos análisis. Demuestra que el futuro de una travesti no esta solamente en la sección de policiales de los diarios o tiene una vida condenada a la violencia.

Junto a las mujeres y todos los sectores oprimidos

Contra los despidos y el ajuste, contra la brecha salarial entre hombres y mujeres, por el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, contra la violencia machista, por la inmediata implementación de la ley de Educación Sexual Integral, fueron algunas de las principales demandas que se exigieron las mujeres, travestis y transexuales este 8 de Marzo.

El hecho de que una mujer trans haya podido acceder a su derecho jubilatorio con su DNI de mujer, marca un antecedente para toda la población trans en su lucha por arrancar sus derechos democráticos más elementales, pero aun hay mucho por conquistar

Por eso es necesario celebrar a las Jorgelinas y a todas las luchadoras. Las conquistas conseguidas con la movilización junto a la clase trabajadora, la organización y la militancia son las que nos darán el puntapié para luchar con un sistema capitalista.







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