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Red Internacional

A pocos días de las elecciones del Sindicato Unido de Trabajadores/as de la Educación y de terminar su gestión, habla su secretario general, Sebastián Henríquez: su análisis sobre el poder ejecutivo provincial, cómo fue la implementación y qué consecuencias trajo el ítem aula, su lectura sobre el impacto de la crisis del PJ provincial en la escena sindical, cuáles son los dos modelos de sindicato que se juegan en estas elecciones, lo que se hizo y lo que queda por profundizar…

Jueves 9 de diciembre de 2021 | 22:03

-Al FURS le tocó conducir con dos gestiones del ejecutivo provincial – Jaime Correas y José Thomas- ¿qué continuidades y/o diferencias hubo entre una conducción y la otra?

  •  La gestión Cornejo hizo la mayor parte del trabajo sucio: sentó las bases de las reformas estructurales. Recordemos que esa gestión tiene una diferencia con la actual: va de la mano del macrismo, en el marco de un gobierno nacional del cual era parte y en el que, incluso, se ponía a la vanguardia. Mendoza llegó a ser tapa nacional por el Código Contravencional -que implicó una modificación de la lógica del espacio público y de la lógica de la protesta-; lo mismo ocurrió a nivel nacional por el Ítem Aula; Mendoza modificó el Código Procesal Penal; el Estatuto del Empleado Público: es decir, Cornejo produjo toda esa serie de reformas importantes donde en realidad, ya Suárez, recibe hecho gran parte del trabajo sucio. Otra cosa importante que hizo el cornejismo fue golpear con enorme ensañamiento a los sindicatos estatales hasta lograr imponer toda una lógica de funcionamiento de las paritarias: la de limitar el alcance de las mismas, con fallos de la Justicia a partir de los cuales se decía que las paritarias no podían “modificar determinadas cosas” -como pasó con las Escuelas Artísticas Vocacionales, que la Justicia nos terminó fallando en contra-; como pasó con las Juntas Calificadoras -donde la Justicia falló también a favor del gobierno-. Y esto nos lleva a otro punto que hizo el cornejismo que fue, prácticamente, copar la Justicia y construir una Corte Suprema en la que no hay discusión política porque es adicta al Poder Ejecutivo: el que era ministro de Cornejo pasó a ser ministro de la Corte, la figura de Valerio, hace poco Day… La verdad que fue mucho lo que hizo el cornejismo en términos de fortalecer el status quo. Disciplinó además a los medios de comunicación, logró bloqueos y defensas mediáticas como no se vio en otros momentos. Después el suarismo apuntó a montarse sobre lo hecho. Si bien Cornejo dejó una importante base de poder en la provincia, también dejó a la provincia mal en términos de las cuentas. Básicamente el cornejismo disciplinó fiscalmente a la provincia, hizo enormes ajustes en el presupuesto total y en el salarial pero no logró ninguna cuestión significativa en términos de crecimiento (inversiones, polos productivos, exportaciones). Terminó siendo un gran almacenero que se dedicó a recortar, recortar, recortar. Pero sobre recortes no pudo hacer nada. Y Suárez, la carta que jugó fuerte en términos productivos fue la carta de la 7722, donde nosotros/as tuvimos una presencia muy importante. No vas a encontrar ninguna asamblea por el agua, que fueron las grandes protagonistas, que no reconozca que el SUTE fue el sindicato que estuvo desde el principio hasta el final. Fuimos parte de las discusiones, pusimos recursos, colaboramos con la logística con un compromiso importante.

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    -Mencionaste el ítem aula ¿qué memoria tenés de la implementación?

  •  El Ítem Aula, lo planteamos por entonces, fue una derrota moral. Recordemos que ya, en la campaña del 2015, Cornejo empezó a hablar cuando asumió, diciendo Nosotros vamos a defender a las maestras, a los docentes que son agredidos en las escuelas, pero los queremos a todos en las escuelas, no podemos tener suplentes de suplentes de suplentes… Lo dijo así más o menos, eso fue en diciembre de 2015. Ya en enero en 2016 empezó a circular que en la paritaria iba a venir un ítem complicado. Un mes después, en febrero de 2016 se sentó la conducción en la paritaria. En ese momento la conducción era La Celeste. Nosotros éramos oposición, sólo conducíamos el Sute Godoy Cruz.

    -Respecto de las intenciones del Poder Ejecutivo Provincial, otro capítulo es la nueva Ley de Educación Provincial que se quiso implementar ¿Qué se sabe del contenido y qué busca el gobierno con este instrumento?

  •  La idea del Ejecutivo es hacer una serie de reformas estructurales de las cuales el Ítem Aula es una parte. Es una estrategia a nivel continental, que se ha hecho o intentado hacer en México, Chile, Ecuador… Lo que se quería hacer con esta ley es lo que, durante el macrismo, se llamó Plan Maestro. Supone partir del ítem salarial (que tiene que ver con el presentismo) pero luego el Gobierno necesita que la docencia compita entre sí en términos de productividad. El planteo es: la masa salarial siempre va a ser siempre muy restringida para los docentes, entonces lo que el gobierno necesita hacer es redistribuirla internamente. Y para eso, lo único que les queda -según ellos- es dar aumentos distintos, según niveles de productividad (como se hace en algunas fábricas o en el sector privado) ¿Y cómo sería en la docencia esto? Ya lo había adelantado Cornejo: vamos a medir la productividad por resultados, evaluándolos ¿Cómo? Externamente, porque no se puede confiar en la propia escuela para eso. Vino entonces, desde el macrismo, el Operativo Aprender (acá en Mendoza, ya Cornejo había empezado a hacer unas primeras pruebas) como evaluación externa a los alumnos. Lo que se quería implementar con la nueva Ley Provincial de Educación era un Instituto de Evaluación de la Calidad Educativa que evaluara a los docentes. En México y Chile se los evalúa como a los estudiantes (con una evaluación externa). Te hacen rendir un examen para ver qué tan actualizado estás, cómo están tus prácticas pedagógicas, en Chile incluso se filma la clase del docente. Con los resultados de esa evaluación se establecen categorías del tipo de docente que sos, según tus resultados. Y según estos (digamos.. Docente Excelente, Bueno, Regular, Malo) se definen consecuencias. Tienen dos tipos de consecuencias: en la estabilidad y en el salario. En el salario, según cómo te va, vas a tener un “adicional” que está atado a esas categorías. Esto significa, nada más ni nada menos, que vos y yo podemos estar en la misma escuela, con la misma antigüedad y la misma zona y cobrar distinto porque uno puede ser “mejor” que el otro, según esa evaluación. El tema es si te va mal porque no sucede sólo que cobrás menos, sino que podés perder la estabilidad en el cargo o en las horas. De hecho, en México, hubo más de mil docentes cesanteados, dados de baja. En Mendoza, para esto -además- había que modificar el Estatuto del Docente. En el caso de Mendoza, la nueva ley establecía que el Director General de Escuelas iba a mandar un Proyecto de Reforma del Estatuto del Docente. Recordemos que el Estatuto es una Ley de los ’80 y como tal fue hecha por legisladores y los legisladores son, por tanto, también quienes la pueden modificar. Y este gobierno recordemos, tiene una apabullante mayoría legislativa. Este gobierno puede llevar un proyecto de Estatuto nuevo y si quiere, arrancar de cero. Tiene el poder político para hacer eso y el aval legal necesario por la propia composición de la Legislatura.

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    -Desde la perspectiva del FURS como conducción ¿qué debería considerar una nueva Ley de Educación?

  •  Es que antes de una ley, lo primero que nosotros decimos que se tiene que discutir es una Ley de Financiamiento Educativo que debería discutirse en las escuelas, en el sindicato y en la Legislatura. Esa ley debería partir de un análisis estadístico serio, cuantitativo, un censo por ejemplo (que mida cuáles son las condiciones de las escuelas, cuántos estudiantes debe haber por aula, los espacios físicos, etc.) y en base a eso hacer una proyección de qué recursos necesita el sistema educativo y establecer metas desde ahí: hacer las escuelas que nos faltan, las aulas que nos faltan, evaluar la tecnología necesaria, los recursos pedagógicos, las modificaciones estructurales que hacen falta (para personas con discapacidad, por ejemplo). Eso es plata. Necesitas proyectar en base a lo concreto. Sobre esa base de los recursos, luego nos podemos sentar a discutir en términos de “calidad educativa” pero sólo si tenemos las herramientas para hacerlo. Porque si nos van evaluar en términos de “resultados” cuando no nos dieron las herramientas para lograrlos… Además de atender a las necesidades de la salud de los y las docentes. Y yo, diría que recién ahí tenés una base mínima, para discutir una ley que no sea sólo una declaración de principios o, en verdad, una excusa para hacer reformas que vienen a echarnos a nuestras espaldas como docentes las consecuencias de la crisis del sistema educativo.

    - En términos de crisis educativa (de recursos y pedagógicamente hablando) además el FURS atravesó el singularísimo escenario mundial de una pandemia ¿qué memoria tienen habiendo sido atravesados como conducción por esta crisis sanitaria?

  •  El SUTE fue uno de los primeros sindicatos que desafió la prohibición de reunión sindical. Recordemos que por cuestiones sanitarias se cerraron las paritarias, pero, además, se nos cerró la posibilidad de reunirnos: crear reuniones, plenarios, asambleas. Incluso al principio, ni siquiera podíamos reunirnos virtualmente. Por supuesto, ahora las plataformas nos parecen lo más normal del mundo. En ese momento era todo nuevo. Nadie sabía qué era Zoom y todo eso. Nosotros/as de entrada nos dimos cuenta y empezamos a cuestionar que se aprovechó el escenario para regular en exceso el derecho de protesta. Y digo esto, muy lejos de una posición anticuarentena. No había instancia institucional, no había paritaria, nada. Ningún tipo de reunión con el gobierno para poder plantear nada. Era una situación extrema, ante la cual tuvimos que agudizar el ingenio hasta poder generar los primeros plenarios virtuales (que otros sindicatos no habían hecho) hasta salir a la calle de nuevo. Y un enorme trabajo solidario, muy cuestionado por nuestra oposición. Porque si hubiera sido por la actual oposición (la Azul Naranja, la Celeste) nosotros no tendríamos que haber hecho nada en términos solidarios en la pandemia: se nos cuestionó todo, cada procedimiento…

    - En términos solidarios, se levantó el salón, se refuncionalizó para empezar a armar y entregar los bolsones de ayuda…

  •  Miles, más de 6 mil bolsones. Implicó tramitar permisos al gobierno, cuidarnos entre nosotros y nosotras, cuidar a los empleados, que muchos nos dieron una mano muy grande para hacer esto. Un momento muy difícil en que además el gobierno no llamaba a suplencias… Implicó llegar a toda la provincia. Fuimos hasta Malargüe. Acompañamos, además, compañeros/as cesanteados. Otros sindicatos, luego lo imitaron. Y era un riesgo para nosotros/as, pero queríamos demostrar que el sindicato es lo que es para esta conducción: un organizador. La organización sigue siendo la clave. Especialmente ante el planteo de la oposición que fue “cómo van a salir a recorrer”. Porque una cosa es ser anticuarentena y otra cosa es la creencia que cada uno se salva individualmente encerrado en su casa. En el medio de esas dos posiciones, las dos liberales, hay otra: la organización. El hecho de que podemos salir y cuidarnos colectivamente, poder decirnos, que somos capaces de resolver esto. No nos contagiamos en ninguna marcha ni en ninguna concentración. La discusión política que dimos con la oposición, alineada al gobierno nacional, era justamente esa: una cosa es el discurso anticuarentena y otra cosa es la anti-organización.

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    - Y ahora estamos a pocos días de las elecciones. Se presentan siete listas con sus identidades diversas y aun así Diario Uno tituló el 6 de diciembre “Con la presentación de dos listas, el peronismo está a las puertas de recuperar el SUTE” ¿Qué lectura tenés de esta crisis del PJ en la escena sindical?

  •  Hay que remontarse al Ítem Aula y a lo que les significó esa derrota moral y política. Sin eso, no se entiende la crisis en la conducción de entonces que es este PJ dividido. En febrero 2016, Cornejo planteó el Ítem Aula en paritaria para aprobarlo el 28 de marzo en la Legislatura. En abril de ese año fueron los últimos grandes paros, luego vinieron los descuentos y ahí empezó a bajar el nivel de lucha. Y ahí empezó lo obvio: la discusión de qué pasó, el cómo una conducción, la conducción peronista de entonces, que había tenido 20 años el sindicato -que tenía una sólo conducción opositora (Godoy Cruz, donde estábamos nosotros)-, que tenía más del 90% de la estructura sindical, que de todas las paritarias se iba con actas de 20 o 30 puntos de logros, que tenía la fortaleza estructural para firmar cláusulas de paz social que le permitían sentarse en una paritaria (negociar que no te descontaran los días de paro) y firmar a cambio no hacer paro en todo el año… Una conducción que tenía la fortaleza para hacer eso. La pregunta era cómo una conducción con esa fortaleza que además tenía el apoyo de otros sindicatos, que era el corazón de la Central de Trabajadores de la Provincia de Mendoza, que además que era parte de la conducción nacional del sindicalismo docente (CTERA), es decir de la Celeste a nivel nacional… Por qué no pudo organizar un freno, como nosotros sí pudimos con la Ley Provincial de Educación. Las respuestas: Y la Celeste, que contenía todo el peronismo por entonces, construyó un modelo sindical basado en el exitismo y en “el centro de atención al cliente” -como le llamo yo-. Educó a una generación de trabajadores/as de la educación en la idea de que el sindicalismo se mide por los “éxitos” a costa de lo que sea -lo cual puede parecer una obviedad, pero no lo es-. Fue un modelo de sindicato que creció en términos de coseguros, reintegros, campings, paquetes de vacaciones, fiestas… Este sindicato es el único que tiene seis campings y si vas a las propuestas electorales de las listas, prometen más campings. Es una locura. Y ese aparato no organiza. Ese modelo es pensar que el sindicato es una obra social. Y no es así. Ese modelo de sindicato, ante determinadas avanzadas del gobierno, es impotente. Quedó en evidencia con el ítem aula. Ahí había que tener una base para cuando Cornejo dijera “les voy a descontar el salario”, y no que se retrocediera en pánico; sino que tuviera la fuerza moral para decir no me asusta el descuento, nos vamos a organizar para resistir y nos vamos a organizar para ganar. Pero no existió eso porque ni la conducción de entonces tenía esa convicción. Además -que por su propio modelo sindical- no la había construido en años. Todo eso, sumado a la campaña de desprestigio contra la docencia, que ya la había iniciado Massa en la tele y Cristina Fernández en el Congreso, cuando le propuso a CTERA la necesidad de “un presentismo nacional” muy similar al ítem aula. Fue al año siguiente de aquel famoso discurso que “los docentes trabajamos cuatro horas y tenemos tres meses de vacaciones”. Un desprestigio hacia los y las docentes que giraba en toda la dirigencia política, también en el peronismo. Ahí es cuando este sector no tiene una construcción para enfrentar esta avanzada. No tiene una base moral para resistir. Tenía un sindicato que era un monstruo de los servicios, pero no de organización. Y ahí es cuando fuimos derrotados. Encima cuando gana Macri y Cornejo, con Paco Pérez no sabíamos qué día íbamos a cobrar y nos hacían discutir en los plenarios que teníamos que votar al gobierno (en ese momento era Scioli el candidato). E impedían que sacáramos medidas para obligar a Francisco Pérez a que nos pagara en tiempo y forma. Y les pasó lo que pasa a cualquier grupo, se ponen a buscar responsables internamente. Empezaron a ver cómo tenían que reconfigurarse. Y no lo pudieron resolver. Porque siempre tuvieron disputas, lo novedoso es esta vez no pudieron saldarla: aquello de “ordenarse” para quedarse con el aparato del sindicato.

    - Este Frente Azul Naranja nace de ese modelo…

  •  Claro. Es ese desprendimiento de La Celeste que, además, ambos sectores del peronismo sindical, se enrolan a su vez en distintos sectores del peronismo provincial y nacional. Enrolados en esa cuestión más partidaria. Y la Azul Naranja termina siendo liderada por quien era empleado del sindicato, Gustavo Correa, luego Secretario General de CTA.

    - Y a qué modelo de sindicato conduce esta línea del PJ…

  •  Se puede ver en los hechos, en sus posiciones políticas y organizativas. Y si ganan, es lo que seguirían haciendo. Incluso, viendo las propuestas de campaña. Si vamos a las propuestas de campaña hay una vaguedad total, donde, por ejemplo -todos sabemos que son peronistas y eso no es ningún pecado, es una posición política tan legítima como otras, incluso gran parte de la base docente es peronista- sin embargo, en ninguna parte de su campaña se hacen cargo de su afiliación política. Es muy gracioso ¿Eso qué significa? O que la esconden o que no se sienten orgullosos de la misma. Subestiman a la docencia en la discusión política. Después vienen a los plenarios acá a ser todos Jauretche, pero después en las escuelas son los mejores “gestionadores de campings” y no son otra cosa. Son los que van a hacer que la sede esté abierta más horas y cosas así. Son todas propuestas administrativas: las fiestas van a ser así y así, van a haber dos campings más, los coseguros van a ser así, fantástico ¿Y la política? Ah, la política es para sacarse la foto con el ministro de Educación de la Nación. Una pena. Es importante dar estas discusiones sin subestimar a la docencia. Por ejemplo, nosotros salimos a bancar políticas de CTERA que ellos no dieron: lo de Santiago Maldonado en las escuelas. Y el peronismo sindical acá, miraba para otro lado. Juegan al sindicalismo despolitizado paradójicamente porque se reservan la discusión política para ellos. Convirtiendo a la política en una cosa oscura, que va por atrás. En vez de ser una herramienta para educar, para debatir, para tomar conciencia. En situaciones específicas, por ejemplo, en la lucha contra el decreto 530, nosotros/as como conducción planteamos asambleas con estudiantes, movilizaciones, defendimos a quienes iniciaron las ocupaciones pacíficas definidas en asambleas, etc., mientras que la posición que nos trajo la Azul Naranja eran más y más acciones legales y presentar un proyecto de ley en la Legislatura -incluso, cuando la mayoría la tiene el gobierno provincial-. Es un sector que no cree que las cosas se resuelven en la lucha. Tal es así, que si les pedimos que nos muestren 10 acciones de la CTA en la calle, digamos para ser bueno, cinco acciones que la CTA haya convocado en la calle a los/as trabajadores a pelear por algo… No hay. Ahora, conferencias de prensa con abogadas sentadas al lado para anunciar recursos y denuncias penales contra Suárez… son campeones. Entonces, su modelo sindical es: el SUTE es un centro de atención al cliente y las centrales son colegios de abogados. A Correa le sacás los abogados y se le acabó la política sindical. Y al Sute que ellos proyectan, le sacás los campings y se les acabó el sindicalismo. Además, este era un sindicato que no tenía política cultural de nada. Piden más camping, pero ninguna lista propone que tengamos un teatro, un cine, ninguna propone enriquecernos culturalmente, intelectualmente. Y nada menos, siendo docentes. Con celadores que quieren estudiar…Bueno, con celadores y celadoras dimos una lucha importante porque muchos/as fueron cesanteados y que aun, con quienes no podían justifcar sus inasistencias, nos sentamos en una mesa técnica y trabajamos esos expedientes, atendiendo al grado de vulnerabilidad de esos/as compañeros/as -porque algunos son único sostén de familia o tienen 30 años de servicio con su salud destruida y que aún no se pueden jubilar-. Incluso acompañamos muchas compañeras celadoras, en situación de violencia de género que no se habían animado a expresarlo y -entre ese silencio y ese dolor- esta conducción tomó estos casos y logramos reincorporar más de 100 celadores y celadoras que no podían quedar sin trabajo…

    - Y que está en estatuto además…

  •  Claro, por eso además creamos la biblioteca, el proyecto de Memoria, apoyamos proyectos de realización documental, ciclos de teatro, dimos espacios para artistas de la provincia, todavía queda muchísimo por hacer…

    - Con Correa hay una situación judicial en curso…

  •  En 2018 si mal no recuerdo, planteamos públicamente que el SUTE se retirara de la CTA porque la CTA como dije no hacía nada y encima la estábamos sosteniendo financieramente. Sosteniendo una fracción que utilizaba los propios recursos que le dábamos a la CTA y la estructura de la CTA para conspirar contra el propio SUTE. Por ejemplo, desconociendo los resultados electorales de la seccional de Guaymallén. Un plenario votó esa desvinculación de la CTA. Y ellos desconocieron la decisión del plenario y la llevaron al Ministerio, a la Justicia y ahí se produjeron por parte de este sector una serie de embargos para que el SUTE pague la cuota sindical a la CTA. Nosotros nos preguntamos a qué va esa cuota sindical. Debe ir a los abogados, al alquiler de ese salón que tienen y a los salarios de la cantidad de personas que están ahí ¿qué hacen qué, que organizan qué?

    - Cuota sindical… de cuánta plata estamos hablando…

  •  A la fecha esa cuota ronda unos 280 mil pesos por mes…

    - Entonces a razón de esa “falta de pago” es que Gustavo Correa embarga a este sindicato, a esta conducción,para pagar esa “mora” digamos…

  •  Exactamente. Hay que decirlo: con algunos resultados por parte de la Justicia, curiosamente “favorables”. Para nosotros/as lo que se hace internamente en el sindicato no se judicializa porque es meter la estructura del Estado adentro y eso es muy peligroso. De hecho, pasó con el Sindicato de Judiciales que terminó con el sindicato intervenido por años… Nosotros creemos que las cosas se definen acá, en su propia democracia

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    - Como contrapartida a ese modelo de sindicato que fue conducción durante 20 años, ¿el FURS qué modelo de conducción sindical representa?

  •  El FURS intenta poner al sindicato en un nuevo vínculo con la sociedad, en el debate público. Después del ítem aula que vino con la gestión anterior, apostamos a salir a hablarle a la sociedad con la campaña Más Para Educación, una manera sencilla pero contundente de encontrar una fortaleza que con el ítem aula se había perdido. Nosotros/as habíamos criticado este aparato de militancia rentada que tenían, entonces sacamos los sobresueldos (lo que se conocía como “plus salarial”) incluso, con votos de esa oposición en contra. Y así nos sacamos los sobresueldos a nosotros/as mismos/as. Lo único que hicimos fue compensar el ítem aula para ganar lo mismo que en la escuela. Les pedimos a los/as miembros de juntas (calificadora y de disciplina) que ganan como una supervisora que dieran en concepto de aporte la diferencia de lo que ganaban en la escuela y con eso creamos un Fondo de Huelga, solidario, que es de donde se sacaron gran parte de los recursos para los bolsones durante de la pandemia. Ese Fondo permitió compensar los días de descuento del paro de 48 hs votado este año. Algunas compañeras solicitaron esa devolución del descuento, esto sólo pudo hacerse en las seccionales que habían votado en plenario la conformación de este fondo de lucha. Es muy significativa la experiencia de un grupo de compañeras que obtuvieron la devolución del descuento y con ese dinero realizaron compras para hacer una rifa para seguir retroalimentando el Fondo de Huelga. Comprendieron el sentido político y el principio colectivo y solidario de la organización. Eso es muy importante porque hace al sindicato que queremos.

    - ¿Qué queda por profundizar después del 15 de diciembre, Sebastián?

  •  Queda un enorme trabajo de conciencia y rganización. Porque la crisis de este sector atravesó todo el sindicato. Nosotros tuvimos que conducir con 1/3 de las seccionales, porque las demás las tenían ellos. Ahí hubo escuelas que no se recorrieron, delegados/as que nos se eligieron, movilizaciones que se vaciaron, acciones que no se comunicaron, propuestas de escuelas que nunca nos llegaron. Responsabilidad absoluta de estos sectores. Esa política de unidad y de organización desde las escuelas hay que profundizarla. Hoy la debilidad del SUTE es su capacidad de movilización que es la organización, hay que decirlo, por todo esto que estamos hablando. Eso es compañeros/as recorriendo las escuelas, debatiendo allí, tomando las necesidades. Y para eso debe ser, creemos, la estructura sindical. Entonces, o tenemos más seccionales o tenemos una oposición más responsable. Pero estos sectores que están más preocupados por lo social del sindicato solamente, no lo van a lograr. Básicamente porque creen que toda la política sindical se dirime en lo legal y no en la lucha. Por eso, necesitamos más estructura, que vayan a votar, ganar más seccionales, tomar el esfuerzo de seguir hablando a la comunidad, de tratar de poner temas en agenda, es muy difícil, pero hay que seguir profundizándolo y extenderlo, sumar más bases a esta construcción.

    - Finalmente, la última etapa de tu gestión estuvo atravesada por la denuncia hacia tu persona… ¿Qué reflexión hacés de esa experiencia?

  •  Que el sindicato hizo lo que tenía que hacer. El Secretario General se tenía que correr y se corrió. Se tenía que hacer un procedimiento y se hizo. Hay un debate que está abierto y que seguirá abierto y eso es saludable. Este sindicato estuvo atravesado por esto como ningún otro, no porque estas cosas no existan. Sino porque ninguna conducción había habilitado esta discusión ni había tenido tantas mujeres protagonistas. Simplemente esta es la conducción con más mujeres a la cabeza, lo voy a decir porque es lo que dicen y construyeron las propias compañeras. Esta conducción abrió como nunca el sindicato a la organización y participación en los encuentros de mujeres, a la implementación de la educación sexual en las escuelas, al protocolo que va a quedar de prevención de las violencias al interior del sindicato, de cómo actuar ante la violencia de género hacia el interior mismo. Cierto es que hay que modificar el estatuto en este sentido, hay mucho pendiente, de cosas que no estaban tipificadas. Creo que se hizo lo correcto. No creo que vayas a las escuelas y te digan “Esto se manejó mal”. Todo lo contrario, lo que se hizo fue ejemplar. Incluso, para el conjunto de los sindicatos.


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