Cultura

MUSICA // QUEEN

Soy quien no ha de morir

Lionel Pasteloff

@queenlionel

Miércoles 12 de noviembre de 2014 | Edición del día

En noviembre próximo se cumplen veintitrés largos años del último guiño Mercuriano. Debilitado desde hacía tiempo por el SIDA, Freddie se fue. Y sin él, se desactivó Queen. Más allá del disco póstumo y de las giras de Brian May y Roger Taylor con distintos cantantes (muy agradecidas por los fans), Queen ya no existía como el gigante que fue. Con el tiempo aparecieron algunas joyas en vivo, pero faltaba algún golpe de efecto. Y llegó en este 2014.

Primero apareció "Queen at the Rainbow ’74", en dos ediciones. Una con un show de la gira de "Sheer Heart Attack" (tercer álbum, de 1974) en el mes de noviembre, y otra, con ese mismo concierto, pero incluyendo uno de marzo del mismo año, perteneciente al disco anterior (Queen II). No es la primera vez que editan material en vivo. La novedad radica en la época seleccionada. Esta vez, se lanzan contenidos previos a la masividad. El Queen menos conocido ve la luz.

En estos discos se escucha a un conjunto voraz, profesional y con un grado de audacia palpable a pesar de la escasez de recursos. Durante ese año ’74 tocaron mucho y ascendieron en la escena londinense. Editaron dos LP (hecho muy común por esos años). Sin embargo, seguían siendo pobres. Mal representados y víctimas de contratos crueles, estaban luchando demasiado por llegar al lugar que merecían. Nada de eso se notaba en vivo. Era el momento en donde ellos tenían el poder.

Habían sido teloneros de Mott the Hoople, pero casi nadie notaba que eran los segundos. En ese entonces tocaban piezas que ningún trabajo en vivo posterior permitió registrar, como "The Fairy Feller’s Master-Stroke” o “See what a fool I’ve been”. Posiblemente dentro de un registro algo más introvertido, se permitían improvisar, experimentar, además de tener un frontman que no le temía a las masas ni siquiera siendo un desconocido. Un adelanto del dominio que vendría en los siguientes años.

Pero el toque final en cuanto a novedades es traído por el compilado "Queen Forever", editado en estos días. Ahí encontramos una selección de baladas (así como hubo un "Queen Rocks", éste larga duración se orienta hacia otro de los puntos fuertes de la banda). También hay dos versiones para elegir, siendo la segunda más extensa, con dos CD.

La novedad que motiva hasta al más escéptico son los tres temas nuevos. Dos de ellos, reversiones de otros ya existentes: "Love Kills" es una reinterpretación de la canción solista de Mercury, que alguna vez se barajó como potencial material queenero, ahora sí con el toque del cuarteto. En "There Must Be More to Life Than This" aparece por primera vez uno de los esperados y tan conversados duetos con Michael Jackson. Después de años de rumores, finalmente uno de los tres temas grabados por ambos pudo ser completado con la guitarra de Brian May y el toque de William Orbit para remixarlo. (los apoderados de Jackson autorizaron esto en 2011)

Lo más conmovedor es descubrir a "Let me in your heart again", un descarte de las sesiones de "The Works", que jamás había circulado. A pesar del enorme archivo que se mueve por la web y distintos circuitos, esta joya grabada en 1983 permanecía en el más absoluto de los secretos. May y Taylor agregaron lo que faltaba y la canción quedó completa. En ella se puede escuchar a un Freddie intacto, que da rienda suelta a su voz como en los mejores días. Cerrando los ojos se los puede ver en el estudio, como en aquel video de "One Vision" que desnudaba la trastienda del grupo. También se puede visualizar a Mercury con una sonrisa, con la mueca de quien sabe que puede burlar una y otra vez al destino, volviendo en la piel de una canción.

Stone Cold Crazy de "Queen at the Rainbow"

Seven Seas of Rhye de "Queen at the Rainbow

Let me in your heart again, de "Queen Forever"







Temas relacionados

Freddie Mercury   /    Queen   /    Música   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO