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Red Internacional

Cuatro de cada diez pibes son pobres en la Ciudad. Con una pérdida salarial del 20%, un salto en la precarización laboral y el abandono total en pandemia, la lista Verde y blanca de ATE, busca reelegirse con lista única a espaldas de las y los trabajadores. La pelea por la democracia sindical.

Julieta LalamaTrabajadora del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes GCBA

Martes 2 de noviembre | 12:28

El pasado martes 26 de octubre la Junta Interna de ATE difundió su convocatoria a elecciones en el organismo, por parte de la lista Verde y Blanca, quienes hace dos mandatos conducen la misma, alineados a Daniel Catalano de ATE Capital y al oficialismo nacional. Impulsada de un día para el otro, en consonancia con las lógicas burocráticas que la caracterizan y a sólo diez días para el cierre de listas, pretenden asegurar sus cargos, en lo que han transformado en una Junta Interna vaciada de participación. El 14 de diciembre serán las elecciones.

¿En qué momento llega esta convocatoria?

Desde hace años que la Junta Interna del CDNNyA no impulsa ni convoca asambleas generales, así como ningún tipo de espacio de organización que nuclee a lxs trabajadorxs. Más precisamente, se ha encargado de vaciar todo proceso de participación y organización, como ha quedado demostrado en los espacios de asambleas de 2019, donde se manifestaron sus lógicas burocráticas frente a los despidos y opuestas a los intereses de la clase, dispuesta a todo con tal de preservar sus privilegios. Y claramente no sólo no reincorporó a los despedidos, incluso los apretó por querer volver a sus puestos de trabajo. Un sindicato al servicio del gobierno Nacional.

En un contexto de ajuste brutal, donde la pérdida del poder adquisitivo del salario se expresó en términos miserables para lxs trabajadorxs municipales, han dejado pasar sin ningún atisbo de pelea, el aumento de la precarización, traslados compulsivos, avances en nuestras condiciones durante la pandemia con el trabajo remoto, así como la degradación de nuestras condiciones de vida, siendo que la mayoría de nosotros tuvo que salir a buscar un segundo o tercer empleo para poder llegar a fin de mes. En los hechos, la Junta Interna de nuestro organismo y directiva ATE Capital fue funcional para que el gobierno de Larreta avanzara sobre nuestras condiciones y derechos conquistados, firmando paritarias a la baja. Por acción u omisión, no convocaron a medida alguna, siendo fervientes defensores del “quédate en casa”. ¿Esa es la pesadilla de la derecha?

El ajuste de Larreta, también tiene su expresión brutal a nivel nacional con el gobierno de Fernández, que impacta directamente en la vida de las familias trabajadoras y de los sectores más vulnerables, con los que intervenimos a diario. Cómo sucede con las 3000 familias, muchas de ellas mujeres, de LATAM que la empresa ha dejado en la calle y hoy pelean por recuperar el trabajo. La CTA, también ausente, mientras el gobierno nacional incumple el acuerdo que aseguraba su continuidad laboral.

Por eso, es importante la organización como trabajadores del organismo, no solo para pelear por nuestros derechos sino para lograr movilizarnos y tomar medidas en función de la realidad que atraviesa a las niñas y niños de la Ciudad donde el 40,7% son pobres. Esta situación tiene incidencia directa en el acceso a derechos elementales. Un ejemplo concreto ha sido el brutal desalojo que sucedió con las familias de la toma “Fuerza de Mujeres” en la villa 31, donde reprimieron a mujeres y cientos de NNyA que peleaban por una vivienda digna. Frente a lo cual, desde la Junta Interna del organismo encargado de promover y garantizar el acceso a derechos de niñas niños y adolescentes, se limitaron a sacar un saludo a la bandera en vez de ponerse en la primera línea o llamar a movilizar por el derecho a la vivienda digna para esos 175 niñes. Es lícito preguntarse, ¿Cuál es el objetivo de una Junta Interna si no estará a disposición de la organización para frenar los ataques que sufrimos como parte de la clase trabajadora?

Se hace cada vez más necesario un plan para garantizar el acceso a vivienda digna, como expuso Myriam Bregman, candidata a diputada por el FITU: “De los primeros proyectos que queremos presentar si conquistamos una banca en el Congreso, es de la construcción de viviendas populares, donde sin duda las mujeres en situación de violencia deberían ser prioridad para el acceso a este derecho.”

Pero eso no es todo, en lo que respecta al programa para las infancias y juventudes, los sectores que acompaña nuestro sindicato en CABA y defienden como alternativa política tienen como candidato principal a Leandro Santoro, quien además de defender las pistolas Taser, reivindica públicamente estar a favor de un proyecto que baje la edad de imputabilidad; tal como viene denunciando Alejandrina Barry, trabajadora y referente de Promoción Social y candidata a legisladora por el FITU: “Esto implica un avance criminalizador de la juventud como respuesta a la situación de pobreza que los atraviesa, siendo la única alternativa planteada como salida punitivista para con los niños y adolescentes.”

La misma lista del Frente de Todos tiene como candidato a Alejandro Amor, dirigente histórico de SUTECBA, quien es candidato en estas elecciones a diputado nacional como representante de Amadeo Genta, reconocido por sus respuestas patoteriles frente a cualquier intento de organización democrática, como sufrimos ya varias veces en Promoción Social tanto en el Hospital Rawson como actualmente en el Elefante blanco. ¿Vamos a enfrentar a Larreta con quienes cogobiernan hace casi 15 años con él?

El desafío porque se exprese la bronca desde abajo

Mientras tanto, el FMI anticipa que el país tendrá que avanzar con reformas estructurales, tanto a nivel laboral como tributaria. Y sabemos que las mayores implicancias recaerán sobre las espaldas de las y los trabajadores. La herencia macrista, que el gobierno de Alberto Fernández convalida, implica, lisa y llanamente, un plan antiobrero. Se desprende así una conclusión, será imposible enfrentar al gobierno de Larreta, con un sindicato que la lista Verde y Blanca transformó en una colateral política del oficialismo, quien está dispuesto a pagar al fondo.

Ese descontento con el gobierno peronista que plantea la continuidad de las políticas neoliberales, hace imprescindible dar la pelea por recuperar el sindicato para plantear una alternativa de lxs trabajadorxs que con la auto organización desde abajo pongan en agenda sus necesidades, con un programa antiburocrático, con asambleas generales periódicas, un cuerpo de delegados elegidos por sector, con mandato y revocables. Que representen tanto a afiliados como no afiliados y se plante si hay despidos o cuando la vida de lxs compañerxs está en riesgo, como sucedió durante la pandemia. Para esto, es necesaria la más amplia unidad dispuesta a combatir a la burocracia que solo puede mantenerse si no hay participación. Recuperando así la tradición combativa y en las calles que supo tener la Junta del CDNNyA y ahora con la experiencia de cientos de compañerxs de Promoción Social. Xavier, trabajador del CDNNyA y militante del PTS plantea: “Una alternativa así, expresaría no solo el descontento con una Junta vaciada y solitaria, sino una herramienta política para la etapa que viene. Para esto nos organizamos tanto en la Marrón Clasista, como en el Equipo Técnico de Infancias y Adolescencias que impulsamos con cientos de compañeras a nivel nacional”.




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