Mundo Obrero

PETROLEROS

Shell: la venta entre amigos

Se concreta la venta de la multinacional en Argentina en el marco del objetivo de desinversión de 30 mil millones de dólares.

Gustavo Michel

Trabajador de Shell en Refinería de Dock Sud / Agrupación Naranja Petrolera en el Movimiento de Agrupaciones clasistas / @Michel_gus

Fernando Luna

Trabajador de Shell, refinería de Dock Sud / Agrupación Nacional Naranja Petrolera en el MAC

Miércoles 25 de abril de 2018 | 08:29

Luego de un extenso proceso se concreta la venta de Shell Argentina. Esto es en el marco del objetivo del grupo multinacional de una desinversión de U$S30 mil millones, para concentrase en el sector de extracción (upstream), que incluye en Argentina sus proyectos de Vaca Muerta.

La venta a medias

Shell vende su paquete de downstream, que es forma parte del área de refinación y distribución de combustibles y lubricantes. Recordemos, es la segunda empresa del mercado que tiene alrededor del 30% del mismo, con 645 estaciones de servicios y una venta estimada de 6 mil millones de litros de combustible al año.

La empresa compradora es Raizen, una joint venture conformada por 50% de Shell y 50% Cosan, que nació en 2011 para introducirse de lleno en el biocombustible. Cosan es el conglomerado económico más grande de Brasil, que incluye Comogas, la principal distribuidora de gas natural del país, Rumo logística, la operadora ferroviaria más grande de américa latina, Moove líder en ventas de lubricantes en Brasil, con operaciones en Reino unido, España. Maneja un volumen de negocios de U$S 24 mil millones por año. El actual Ceo de Shell Argentina es Teófilo Lacroze que se desempeñó como vicepresidente ejecutivo del área Comercial de Raízen. Esta venta encierra un suculento y rico negocio entre socios amigos.

Mientras tanto, el grupo Shell viene siendo beneficiado en la contratación de las ultimas importaciones de petróleo y productos terminados, ya que se contrata a las empresas de flete que pertenecen a este grupo.

Esta venta no es más que una aplicación del conglomerado Cosan y Shell en Argentina, donde la brasilera explotará la marca de la angloholandesa, en un país donde se ha liberado el precio, las importaciones y busca bajar “los costos laborales”. Brasil viene presionando esta políticas de ajustes laborales, y el gobierno argentino se está trazando como meta superar a Brasil en flexibilización.

Cosan, como toda empresa petrolera no está exentas de denuncias, ha tenido que afrontar en algunas polémicas por las condiciones de trabajo en sus plantaciones de caña. En 2007 su nombre fue incluído en la llamada "lista sucia" de empresas que contratan personas en condiciones de cuasi esclavitud después de una inspección de una planta del interior del Estado de São Paulo. Si bien el Gobierno la retiró de esa lista tres años más tarde con el argumento de que había sido incluida "por error", en 2015 la justicia laboral brasileña condenó a Raízen por elaborar su propia "lista sucia" con trabajadores que no debían ser contratados para la recolección de caña por haber presentado demandas o porque tenían baja productividad, según denuncias de la ONG Repórter Brasil. La justicia también acusó a la empresa de discriminar a mujeres y mayores de 45 años, y fue sancionada con una multa de tres millones de reales (860.000 dólares).

Shell aun rinde cuentas por los destrozos en el Delta del Níger. En Argentina, el actual ministro de energía y exceo Juan José Aranguren, que viene aplicando tarifazos, acumuló denuncias de todo tipo, medio-ambientales, económicas y de persecución política, incluso en la refineria de Dock Sud los trabajadores siguen con la denuncia la falta de libertad sindical luego de tres reinstalaciones de activistas.

Más que una venta es un pasamanos de acciones

Este pasamanos de acciones se da en el marco donde la matriz energética de la argentina cruje una vez más por todos lados. Mientras que en una puesta en escena del presidente Macri en Vaca Muerta habla del autoabastecimiento y de que todos somos responsables de los desastres de energía por el no ahorro en una lamparita, los recursos naturales y los capitales siguen yéndose al exterior, como las cuentas de Aranguren.

Argentina es uno de los dos países en todo el mundo donde la explotación de recursos naturales no es prioridad del estado, todo está basado en garantizar un negocio donde solo sea rentable para las multinacionales, y poco queda en para la población. Las multinacionales no son controladas ni se le exigen inversiones concretas que beneficien a la población local.

Los petroleros que formamos la agrupación Naranja Nacional integrante del Movimiento de Agrupaciones Casistas (MAC), sabemos que la única forma de no perder los recursos y capitales, para alcanzar el abastecimiento y distribución de las riquezas, solo se puede realizar con la nacionalización de la industria y los servicios que es el proyecto que impulsa Nicolas del Caño, diputado del PTS-FIT, y que deje de ser una ganancia para los capitalistas, mientras los trabajadores pagamos tasas siderales por lo que nosotros mismo producimos.

Como dice la canción, las penas son nuestras y las vaquitas son ajenas.







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