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Red Internacional

Con epicentro en los piquetes en Vaca Muerta y extensión en toda la provincia, la lucha de los trabajadores y trabajadoras de salud se fortalece. El gobierno provincial intenta recuperar la iniciativa. Nuevos movimientos en el tablero político y sindical.

Martes 20 de abril | 15:50

Fotomontaje de Marco Caprile, para La Caja Roja

Al cierre de esta nota, se mantienen unos 15 piquetes en las arterias principales de Vaca Muerta, otros tantos en las zonas petroleras de Plaza Huincul y Rincón de los Sauces, y un total de 30 en todo el territorio provincial, de norte a sur, de este a oeste. Los “elefantes” mostraron ser resistentes al desgaste, la estrategia elegida por el gobierno del MPN hasta la semana pasada.

Como viene informando este diario, los piquetes, encabezados por trabajadoras y trabajadores de salud de distintas localidades, cuentan con el apoyo abierto de la amplia mayoría de la población. Las comunidades del pueblo mapuche, así como los pobladores y pobladoras de Añelo y San Patricio del Chañar, fueron fundamentales a la hora de llevar solidaridad en las áreas de acceso a Vaca Muerta. Fueron los primeros en acercar agua, leña y comida, incluyendo sus propios animales. Junto a los trabajadores petroleros y camioneros que simpatizan con la lucha, colaboraron en mantener cortados los puntos clave de suministro de insumos para el fracking y el acceso de camiones y camionetas petroleras, mientras habilitaron la circulación de particulares y el abastecimiento de alimentos para los pueblos.

El pasado viernes 16, tras 9 horas en la mesa de mediación penal, el gobierno echó más nafta al fuego. El decreto estableciendo un bono Covid de $10.000 por tres meses anunciado tres días antes, no existía. El ministro de Economía Guillermo Pons se comprometió a otorgarlo por cuatro meses… solo si los trabajadores levantaban los piquetes. Como sucedió con cada declaración del Gobierno hasta ahora, el conflicto siguió in crescendo. Según comentan en cada hospital y centro de salud, además del sector que permanece en los piquetes, las asambleas siguen aumentando su volumen, con servicios enteros que comenzaron a participar en los últimos días.

El apoyo popular continuó a pesar de las maniobras de empresarios y el gobierno. Si bien es cierto que los piquetes complicaron el abastecimiento de naftas, cortando accesos a la refinería de Plaza Huincul, también es cierto que hubo una política del directorio de YPF de demorar el ingreso de combustibles desde otras plantas. Durante días, quienes cargaron nafta tuvieron que realizar horas de cola. Sin embargo, cuando los periodistas de medios televisivos entrevistaron a los automovilistas, sólo se encontraron con el repudio al gobierno y el aliento al personal de salud. “No aflojen”, son las palabras que se repetían en los piquetes y en las estaciones de servicio.

Un giro en la política del MPN

El gobernador Omar Gutiérrez mantuvo durante semanas un perfil bajo. En más de 50 días no habló de la lucha de salud. En las redes sociales lo compararon con De la Rúa. Mientras la provincia se convertía en noticia a nivel nacional, el gobernador sorprendía a todos con el anuncio del inicio de las obras para instalar un mástil en Los Miches…

Mientras tanto, la Cámara Argentina de la Energía (CADE), la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH), y la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (Fecene) le recordaban al gobierno que está jugando al límite. Si los compromisos asumidos en los contratos del Plan Gas Ar ya eran de dudoso cumplimiento antes del conflicto, ahora las empresas aseguran que deberá importarse más gas en el invierno. Una periodista, oficiando como vocera de las multinacionales, llegó a comparar a Neuquén con Mozambique o Myanmar.

Lo cierto es que los piquetes en nodos del circuito petrolero dificultan la perforación de nuevos pozos, obligaron a cerrar algunos pozos menores, y generan un problema para las plantas de procesamiento, poniendo en riesgo parte de la provisión de gas al AMBA. Es por eso que el gobierno debió dar un giro en su política, intentando retomar la iniciativa.

En un día, el MPN desplegó más política que en un mes y medio. Con el ex diputado y futuro candidato, Claudio Domínguez, a la cabeza de un ejército de trolls, intentó desplegar una campaña macartista: “yo apoyo a salud pero no al Frente de Izquierda ni al Frente de Todos”. La campaña no prendió, pero dejó su huella en las redes. Horas después, Gutiérrez decretaría el congelamiento de los sueldos de la planta política superior del estado provincial. Antes de terminar el día, el bloque de diputados del MPN anunció que renunciaría al dietazo de $70.000 que su propio partido dispuso. Como denunció el diputado del PTS - Frente de Izquierda, Andrés Blanco, se trata de actos de demagogia, pero expresan la fortaleza de la lucha de salud.

Los sindicatos en la encrucijada

La semana pasada concluyó con un paro de los sindicatos de docentes (ATEN) y judiciales (SEJUN), y un comunicado de estos gremios junto a docentes universitarios del Comahue (ADUNC), nodocentes (APUNC), viales (UNAVP), docentes de escuelas privadas (SADOP), y empleados legislativos (ANEL). Si bien el paro fue convocado luego de un mes y medio de lucha y sin una movilización contundente, marca un precedente: fue un paro en solidaridad de distintos gremios con la lucha de salud. Las conducciones presionadas por las bases y el enorme apoyo popular, no pudieron seguir mirando para otro lado.

Contra la unidad de los trabajadores que se expresa por abajo, el Secretario General de Petroleros Privados, Guillermo Pereyra, encabeza la unidad de los burócratas de la CGT. En un comunicado publicado ayer, los popes de los sindicatos de Comercio, Camioneros, Petroleros Jerárquicos, Peones de Taxi, de la Fruta, entre otros, sostuvieron que los cortes son llevados a cabo por “sectores intransigentes que nada tienen que ver con la salud”. “Como entidades que representan la expresión legítima de los intereses de los trabajadores” exhortan al levantamiento de los piquetes. Basta con pisar un piquete para notar que la solidaridad viene en buena medida de los afiliados a esos sindicatos.

Hoy Pereyra pretende generar terror en los trabajadores petroleros, haciendo suya la amenaza de las petroleras del cobro de solo un 50% de los salarios de abril, descontando todos los ítems que se adicionan al básico. En vez de reclamar contra los descuentos, anunció que iniciará un amparo contra los piquetes. Más patronal no se consigue.

El propio Quintriqueo tuvo que reubicarse. Tras un plenario en Plottierdel que participaron bajo amenaza un puñado de trabajadores eventuales, anunció un paro para este jueves 22. Acusando recibo del golpe asestado por los autoconvocados, intenta despegarse de Gutiérrez, y al mismo tiempo aparecer como partícipe de cualquier conquista que puedan conseguir las y los elefantes.


Hacia una gran marcha en defensa de salud

Son días clave. El gobierno juega nuevas cartas sobre la mesa, pero no puede levantar los piquetes. El tiempo corre en su contra, y a favor de la lucha de salud. Los autoconvocados a pesar del fuerte temporal votaron reforzar los cortes y preparar una gran marcha con toda la comunidad este jueves a las 19:00hs en Neuquén y en todo el interior de la provincia. Los sindicatos deben llamar a la huelga para que salud triunfe. Porque si gana salud, ganamos todos.




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