×
×
Red Internacional

Crisis sanitaria.Segunda ola de Covid-19 en La Pampa

Durante los primeros meses de pandemia se hablaba de La Pampa como de uno de los ejemplos de las provincias en las que la enfermedad se había sabido contener. Muy lejos estamos hoy de eso: hoy el porcentaje de camas ocupadas es altísimo, los números de fallecimientos y de contagios diarios son alarmantes, las ayudas sociales son inexistentes, y las condiciones de las y los trabajadores de la salud son de pésimas.

Sábado 29 de mayo | 00:00

El gobierno de La Pampa comunicó que el martes 25 de mayo concluyó el procesamiento de 1.726 muestras, de las cuales 678 resultaron positivas para COVID-19. Además, ocho personas fallecieron. El 24/5 fueron 689 nuevos contagios y 11 muertes. Al día 25/5 se encontraban aisladas un total de 18.623 personas en toda la provincia, internadas 287 personas, en diferentes modalidades, UTI, modulares, hospitales cabeceras y en todos los hospitales del interior de la Provincia.

La pandemia en la provincia se ha esparcido por todas las localidades. Como en todo el país, actualmente se encuentran dispuestas las restricciones establecidas por el Gobierno Nacional. Sin embargo, el gobernador Ziliotto dio inicio al ciclo lectivo porque, según él, se encontraban las condiciones adecuadas con los protocolos establecidos. Ningún trabajador docente pudo expresar opinión, solo el Gobierno y el gremio UTELPA tomaron la decisión. Recién el 11 de mayo se suspendieron las clases presenciales.

Hay que decir que el índice de positividad diario se ubicó en torno al 37,9 %, triplicando el porcentaje recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según informo epidemiologia el 20/5 en muestras enviadas al Malbran se detectaron nuevas cepas Manaos y Andina. El porcentaje de ocupación de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en La Pampa alcanzaron el 82,6 %, y por momentos asciende al 100 % entre pacientes con y sin coronavirus. Actualmente, de un total de 127 camas hay hay 105 que se encuentran ocupadas.

Desde el comienzo de la pandemia el gobierno ha venido incorporando recurso humano para suplir los trabajadores que se adhirieron al Art.80 por enfermedades preexistentes. A los trabajadores precarizados ya existentes, se han sumado así cientos de bajo diferentes modalidades: monotributistas, contratados “sextos”, ley 2343 (ex monotributistas), etc. Todos estos trabajadores no cuentan con los mismos derechos que los de planta permanente. Y esto viene así desde hace años, donde por decision politica no se crearon cargos para la Salud Pública. Como en otras provincias, los salarios vienen en pérdida en relación a la canasta mínima, que para abril ya alcanzó los $96.800 según la Junta Interna de ATE Indec.

Ni hablar de la gran cantidad de personas y familias que no cuentan ni siquiera con un salario y deben vivir de changas. También en La Pampa se han dado tomas de terrenos por la falta de acceso a la vivienda, negandoles el derecho básico a la electricidad.

Si los trabajadores de Salud no están luchando no se debe a que se encuentren conforme con la situacion que viven. En otras épocas supieron pelear a fondo, autoorganizados en grandes asambleas, independientes de los gobiernos de turno. Durante los ’90, en coordinación con los demás trabajadores estatales de la provincia, se lograron algunas reivindicaciones para el sector, como la implementación de una ley propia para la Carrera Sanitaria. No olvidemos la resolucion Nº 875 dictada por el gobierno pampeano.

Te puede interesar: La Pampa: el silencio por decreto no es salud

La voz de quienes están en la primera linea nos relata las improvisaciones que se han dado en sus lugares de trabajo, el cansacio y agotamiento que sufren debido a que desde marzo del año pasado solo se les otorgaron 15 días de licencia. Los precarizados con articulos sextos tardan dos o tres meses en cobrar (o a veces incluso más). Igualmente están dando todo para salvar vidas. Hay compañeros aislados o con COVID que continúan trabajando desde sus casas realizando seguimientos. Según medios periodisticos hoy una enfermera del Molas en su red social expreso con dolor “las personas hacen cola para tener una cama de terapia". "No hay más lugar. Hay cola para entrar y recibir una máquina para respirar", agregando que el rango de edades va de los 20 a los 50.

Los gremios ATE, SITRASAP y UPCN parecen voceros del Gobierno: se limitan a trasmitir a sus afiliados todos los decretos e información que firma el gobernador Zilliotto. La modalidad de guardias en negro también fue aceptada por los gremios hace unos años. Hoy las y los trabajadores aceptan realizar otras funciones además de las asignadas, como seguimientos de pacientes Covid, contactos estrechos. Se cargan con extensas jornadas laborales y guardias para poder llegar a fin de mes. Y así la van piloteando, dividiendo a los trabajadores, nadie sabe cuanto cobra el otro. Pero en los pasillos corre como rumor de que los funcionarios de Salud se están llenando sus bolsillos.

El Gobierno hace su juego para la cooptación de la dirigencia sindical, con lo que ello significa para el conjunto de trabajadores que ven y sienten la complicidad de sus sindicatos. Esto no solo se expresa en actos de clientelismo político, sino también en la ausencia absoluta de medidas de discusión y debate democratico en asambleas de los problemas que sufren a diario en sus lugares de trabajo, con precarias condiciones laborales, donde muchos deben compartir un solo baño, donde no hay ni bachas para lavarse las manos, donde ven sufrir a familiares esperando una cama. Muchos se preguntan por qué si somos escenciales nos desprecian de esta manera. No importan nuestras vidas ni las de nuestras familias.

Por eso desde el PTS La Pampa, más que nunca exigimos que los gremios se pongan a la altura de las circunstancias. Que se convoquen asambleas democráticas en cada lugar de trabajo, que desde el inicio de la pandemia se han negado a realizar, cuando los trabajadores sabemos que pueden realizarse fuera de los Centros de Salud para respetar los protocolos que tan bien conocemos por el sector en el que trabajamos.

El desfinanciamiento, vaciamiento y tercerizacion de servicios en Salud Publica ha sido una constante de todos los gobiernos desde hace décadas. Pero hoy estamos ante el dilema sobre la vida o la muerte de miles de personas. Por eso exigimos presupuestos de emergencia para fortalecer el sistema: es urgente la centralizacion del sistema de salud pública para que todos los recursos disponibles públicos, privados, obras sociales esté al servicio de combatir la pandemia bajo la órbita del Estado y con control de trabajadores.

La gran mayoría de los y las enfermeras de áreas críticas, así como también de mantenimiento y administrativos, son personal eventual sin estabilidad laboral. No se puede estar en la primera línea con condiciones laborales precarias, con la incertidumbre constante de si se pierde o no el trabajo. Es urgente que pasen a planta permanente. Por esto es imprescindible la unidad de ocupados y precarizados: hoy todos somos uno.

Necesitamos que los salarios estén acorde a la canasta familiar. Y pedimos esto para todos los trabajadores de todos los ámbitos, ya que las paritarias nos ponen cada vez mas por debajo de la línea de pobreza.

Y para nuestra comunidad exigimos vacunas para todos, liberación de las patentes, y que en forma inmediata se reestablezca el IFE para todos aquellos que hoy por las restricciones no pueden trabajar. Si no trabajan no comen, si no los mata el coronavirus los matara el hambre. Basta de negocios con nuestra Salud. La Salud es un derecho y vamos a defenderla.


Temas

La Pampa    Salud    Sociedad



Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias