OPINIÓN

Seguimos Creciendo

La participación en política es una deuda que la clase obrera ha tenido desde hace años consigo misma. El PTS, está brindando las herramientas para saldar esta deuda, en todo el país, y Mendoza no es la excepción. Así se vio en el almuerzo realizado en nuestra provincia el pasado sábado…

Edgardo Videla

Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza

Miércoles 17 de junio de 2015 | Edición del día

Haber sido parte del almuerzo realizado por el PTS, el sábado pasado en Mendoza, significó para mi, la confirmación de que se está afianzando un nuevo modelo de organización obrera, acorde a los tiempos que corren en la provincia. Y esa organización, hoy por hoy, incluye la inserción de referentes obreros en el ámbito político.

Después de años de lucha dentro de la empresa Cuyoplacas, la industria maderera más importante de la región, llevando una gestión de diez años como Delegado Gremial, votado por mis compañeros cada dos años, fui honrado con una candidatura obrera por el Partido de los Trabajadores Socialistas.

Construcción con cimientos

El proceso de concientización, que empezó en la empresa Cuyoplacas en el 2005, cuando asumí como Delegado por primera vez junto a dos hermanos de laburo, no tuvo esta proyección política en sus inicios. En una empresa que venía manejando las leyes laborales a su antojo desde hacía años, tuvimos que comenzar desde muy abajo, contando con todo el apoyo de la entidad gremial. Se comenzaron a pedir inspecciones laborales, que nunca se habían realizado desde 1976, año en que la empresa dejó de ser una carpintería para pasar a ser una industria. Se comenzó a generar conciencia de clase en un ambiente de trabajo en donde la menor expresión de inconformidad era causal de despido. Y se comenzaron exigir, junto a los primeros compañeros que entendieron nuestra idea, mejoras salariales, y de condiciones de trabajo. Esta forma de participación, y de activismo sindical era absolutamente nueva, tanto para los Directivos de la empresa, como para los trabajadores, y provocó en octubre del 2006, el primer paro a una empresa privada mendocina desde el retorno de la democracia en 1983. La huelga, con bloqueo de accesos a la planta que protagonizamos cien operarios, de cuatrocientos, se extendió por siete días, y paralizó una de las tres fábricas de la empresa, derivó en un arreglo del 35% de sobresueldo por encima del convenio, y el pago conforme a la ley de vacaciones y accidentes de trabajo, entre otras cosas.

Luego vinieron los embates de la patronal, que a fuerza de despidos e indemnizaciones dobles, desarmó los núcleos combativos dentro de la fábrica, mientras enfrentaba en paralelo, un problema ambiental con la comunidad, que derivó en el traslado de una de las plantas. Durante esos días de incertidumbre, los Delegados Gremiales establecimos vínculos con las uniones vecinales de los barrios afectados por la contaminación que provocaba la empresa, en defensa conjunta, por parte de vecinos y trabajadores, del medio ambiente y de los puestos de trabajo. Esos vínculos se mantienen hasta la actualidad.

En estos diez años comenzó a formarse, y se consolidó, una comisión interna que hoy consta de ocho Delegados Gremiales, que trabajamos en conjunto dentro de las tres plantas de producción, y se comenzó a trabajar en la integración de los operarios de las distintas fábricas. Los frutos de este trabajo, se vieron reflejados en 2014, cuando la empresa decidió, unilateralmente de un día para otro retirar el transporte que proporcionaba a los operarios de la planta trasladada por el conflicto ambiental.

La respuesta de los compañeros fue la paralización de la planta, en donde se desempañaban los trabajadores afectados, durante tres días, y un cuarto día de paralización total de las tres plantas, para lograr, lo que finalmente se consiguió, que la empresa mantuviera el transporte para los trabajadores.

Lamentablemente, el Sindicato, fue perdiendo progresivamente el impulso original con que acompañó a todas estas acciones, y comenzó a perder la confianza de los compañeros, cosa que no pasó con los miembros de la comisión interna. Tal es así, que en 2014, no fui convocado para renovar mi lugar en la lista de la comisión sindical, sin mediar ninguna explicación. Esto provocó que los Delegados de Cuyoplacas, que participaban conmigo en la comisión directiva del Sindicato, decidieran dar un paso al costado, y desvincularse, también, de dicha comisión.

Nuevos Aires

Durante el conflicto de 2006, los Delegados Gremiales conocimos a un grupo de jóvenes estudiantes secundarios, que nos acompañaron en los días de huelga, esos jóvenes estaban construyendo el PTS en Mendoza, y la relación entre ellos y nosotros siempre estuvo latente. Luego de haber realizado en 2013, en nuestro blog obrero, una charla con Nicolás Del Caño, y ponerla a disposición de nuestros compañeros, notamos que la respuesta fue bastante satisfactoria. Si bien, dentro de la comisión interna hay miembros de otras corrientes políticas, y activistas independientes, se consensuó con agrado, que, debido a mi convicción, yo me vinculara abiertamente con el PTS.

Se expusieron ante los amigos del partido, los proyectos que teníamos en mente desde la Comisión Interna, para fortalecer el sentimiento de compañerismo, y buscamos la forma de llevarlos a cabo en conjunto, así surgió el Torneo de Fútbol Amistad Obrera, de Las Heras, Mendoza, que se extendió en cuestión de meses a todo el país, y que fue un éxito de camaradería entre trabajadores, no solo de Cuyoplacas, sino que también se convocó, y con muy buena respuesta, a ex compañeros que trajeron a sus compañeros de sus nuevos trabajos, a estudiantes universitarios, y hasta los parlamentarios del PTS, incluido Del Caño, que se animó a “patear” un rato.

Por otra parte, desde la CI, logramos un acuerdo con sólo la buena voluntad de las partes, con un camping y balneario para las familias obreras de Cuyoplacas, al que los compañeros disfrutaron sobradamente durante el verano. Y que, gracias al aporte de los materiales de los responsables del camping, y al aporte de mano de obra de los trabajadores de Cuyoplacas, podemos disfrutar de un gran quincho cerrado en invierno.

El primer torneo Amistad Obrera, contó con la presencia de 12 equipos, y tres responsables de la organización. Actualmente, se está desarrollando el segundo torneo, con 16 equipos, y siete encargados de la organización, que espontáneamente se ofrecieron a colaborar.

Paso Firme al Futuro

Cuando la candidata a la gobernación de Mendoza, Noelia Barbeito, o “La Noe”, como dicen los compañeros de trabajo, en su discurso del sábado, mencionó a todos los trabajadores presentes, activistas y luchadores de las Bodegas, de la Industria, del Comercio, que venían de distintos puntos de la provincia, y nos puso a nosotros, a los trabajadores de Cuyoplacas, como un ejemplo a seguir, por la combatividad y la organización, a todos mis compañeros presentes se les infló el pecho de orgullo, y a mi, personalmente, bastante más, porque si a ellos los invade el orgullo, quiere decir que los años de lucha han resultado de utilidad.

La continuación de este proceso, exige un paso más allá, un compromiso mayor, pero que no deja de ser una parte más, de lo que se viene realizando, y que es, básicamente, destruir los mitos establecidos sobre la función del obrero en la sociedad. En diez años, los trabajadores de Cuyoplacas, hemos visto que se puede transformar la realidad, solo si se pierde el miedo, y se recupera la confianza en uno mismo, si se deja de lado el individualismo cómodo, para participar del esfuerzo colectivo, y disfrutar del logro compartido.

En diez años, los trabajadores más antiguos, y los ex trabajadores, que nunca dejaron de ser compañeros, nos hemos encargado de transmitirle a los jóvenes trabajadores que ingresan, que ellos llegan disfrutando de algo que se consiguió con lucha, y es algo realmente emocionante, sentar al amigo que perdió su trabajo por conseguir un cambio, y sentar, también a la misma mesa, al joven que trabaja, sabiendo que el beneficio que tiene se lo consiguió la lucha de quien tiene enfrente.

En definitiva, los trabajadores de Cuyoplacas, hemos entendido que somos capaces.
Y cada vez son más los trabajadores que están entendiendo esto, lo demuestran los conflictos obreros de Mendoza, que estallan, aun cuando los Sindicatos se muestran incapaces de encabezarlos. La virtud del PTS, entiendo que en todo el país, es acompañar, alentar, y proyectar a la clase obrera, hacia horizontes que estaban muy lejos de nosotros.

Por eso, mi propia inserción en campo político, saliendo de una fábrica, muestra que el paso es, como siempre, hacia adelante, y que debe darse con la firmeza suficiente, como para que resulte inspirador para muchos activistas obreros más, sin pensar hasta donde llegue la proyección. Creo que es más importante, en este momento, focalizar en la candidatura, resaltar la plataforma que ofrece el PTS para que este tipo de hechos ocurran, y prepararse para estar a la altura de las circunstancias.

La política no es patrimonio de los patrones, ni de los académicos, ellos llevan años en ella, y nosotros llevamos generaciones enteras, dejando el futuro en manos de alguien que “sepa más”. Hoy la lucha obrera exige la participación en política, y eso vamos a hacer.-







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