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Se inundó otra vez la biblioteca de Filosofía y Letras de la UBA

Sábado 8 de noviembre de 2014 | Edición del día

El pasado lunes al mediodía el personal de la Biblioteca Central “Prof. Augusto Raúl Cortazar” de la Facultad de Filosofía y Letras de la Uba, una de las más importantes del país para la investigación de estudiantes, docentes y graduados, pidió a los alumnos que se retiren y cerró sus puertas por el resto de la jornada. Las intensas lluvias habían penetrado en el área de la hemeroteca, donde se conserva material de gran valor histórico que no puede ser dado en préstamo ni fotocopiado. Al ser consultados, los bibliotecarios dijeron que la causa de la inundación del sector se debió al desborde de las napas del edificio y que no podían dar datos certeros de las pérdidas porque esos libros, en su mayoría, no están catalogados. La biblioteca se encuentra en el subsuelo y este tipo de eventos no son aislados: por lo menos una vez al año llueve con una intensidad similar a la de los días pasados y el agua penetra generando daños y pérdidas. Muchos de los estudiantes brindan anécdotas sobre libros que han solicitado cuyo papel contaba con las arrugas propias del agua.
Desde un desacertado evento ocurrido el 27 de Septiembre, el decanato realiza comunicados para notificar sobre “actos de vandalismo” causados por el estudiantado, como una fiesta organizada para recaudar fondos para luchas obreras o una actividad cultural que terminó en un supuesto incendio de containers de basura, cuya única prueba es una foto en donde no aparece ningún estudiante.

El decanato, que abusa de un discurso tendencioso donde presenta al estudiante como inmaduro, descuidado y destructivo, además de desconsiderado ya que “sobrecarga de trabajo al personal no docente”, esta semana sin embargo no realizó ningún comunicado que diera cuenta de la problemática institucional que implica el empobrecimiento del patrimonio de la biblioteca ni la forma de solucionarlo. El martes por la tarde se reabrió al público este imprescindible espacio y el único recurso que encontraron los no docentes para remediar los daños fue utilizar la sala de lectura silenciosa para disponer el material afectado y secarlo mediante un pobre sistema de ventiladores de pie.

La responsabilidad indudable del gobierno de Scioli por las brutales inundaciones de esta semana puede extrapolarse a la de la actual decana de Filosofía y Letras, Graciela Morgade, quien siguiendo el ejemplo del ex decano Héctor H. Trinchero, desoye los pedidos constantes de mejoras edilicias y no cumple con el acuerdo firmado al levantarse una larga toma en el año 2010, que contemplaba la construcción de un nuevo edificio en el hoy abandonado estacionamiento, a donde, entre otros reclamos básicos, mudarían la biblioteca.

Este jueves la Comisión Directiva del Cefyl (Centro de estudiantes de Filosofía y Letras) votó por mayoría una movilización para el martes 11 a las 14 hs. al Consejo Directivo, exigiendo un informe de los daños y de las reformas necesarias en la biblioteca, junto con el resto de los reclamos edilicios.

En paralelo los estudiantes comenzaron una campaña de protesta vía Facebook “Sin edificio, sin becas pero con pileta” que cierra el 14 de Noviembre con un taller de restauración de libros.







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