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Red Internacional

Zona oeste.Se agudiza la crisis de la salud en el oeste del conurbano

La situación de La Matanza y Morón es crítica, y la zona oeste de conjunto supera el promedio provincial de mortalidad. Desde el gobierno nacional y provincial anunciaron unas pocas restricciones, pero siguen faltando medidas sanitarias y sociales. Emerge la lucha de los esenciales y cobra mayor importancia la coordinacion.

Nathalia González SeligraDocente | Secretaría de organización Suteba La Matanza

Jorgelina EstecheCongresal Suteba Morón | @EstecheJor

Viernes 9 de abril | 15:33

Mientras la cantidad de contagios llegó a cifras récord, la situación de la salud es muy preocupante en la zona oeste del Conurbano Bonaerense. Ya son más de 200.000 los contagiados, y cuenta con una tasa de mortalidad del 3,17% sobre el total de enfermos con covid-19, por encima del promedio de 2,81% del conjunto de la Provincia de Buenos Aires. Por su parte Morón es el Municipio que tiene el peor indicador con casi 4 muertos cada 100 contagiados, número solo igualado por Ituzaingó y San Fernando. Sin embargo Kicillof insiste que se dedica a cuidar y proteger a la gente junto a los intendentes.

A pocas semanas de la vuelta a la presencialidad en las escuelas y con la mayoría de las actividades habilitadas, la postal de la zona oeste del conurbano es de hospitales y centros de salud saturados, como el Hospital Posadas, que es el más importante de la zona, donde los pisos destinados a atención de Covid -19 y terapia intensiva ya se encuentran completos. En el transporte vemos al tren Sarmiento y los colectivos que parecen un hormiguero. Pero el gobierno nacional y provincial se empecina en responsabilizar a los individuos, sobre todo a los jóvenes, de la crítica situación que estamos atravesando.

Imágen del Tren Sarmiento repleto durante la semana con mayor cantidad de casos desde el comienzo de la pandemia

Si a esto le sumamos miles de familias que no tienen acceso a los servicios básicos como agua potable o cloacas, y muchos lugares de trabajo sin los protocolos necesarios, tenemos un panorama muy preocupante. Los trabajadores de la educación lo sabemos bien, tuvimos que lamentar la muerte de 4 docentes en la zona oeste en los últimos días.

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El año de pandemia, que tuvo consecuencias de dimensiones históricas, no alcanzó para que desde los municipios y el gobierno provincial se tomaran medidas de fondo para evitar la profunda crisis en la que se encuentra el sector hoy en día.

Una medida elemental ante la nueva suba de casos, sería declarar de utilidad pública el laboratorio mAbxience ubicado en Garin que podría abastecer a vacunas en todo el país pero las que produce se exportan, así como liberar las patentes y de esta manera avanzar en un plan de vacunación masiva, acompañado de un plan de testeos y rastreos.

Al día de hoy, al no implementar al menos alguna de estas medidas, nos encontramos con 95.150 contagiados y 2920 fallecidos en La Matanza y 22.558 contagiados y 808 fallecidos en Morón.

Muchos anuncios, pocas nueces

Desde todas las esferas del gobierno, hablan de la campaña de vacunación "más grande de la historia". En los dos distritos emblemas de la zona, Lucas Ghi de Morón hace campaña enarbolando un 15% de vacunados en el distrito, a pesar de tener una de las mortalidades más altas del conurbano; Fernando Espinoza de La Matanza también se jacta de la gran campaña que están realizando, a pesar de que en el Municipio está lejos del 10% de la población vacunada con al menos una dosis.

Así es que en medio de la segunda ola aún no están vacunados ni siquiera todos los trabajadores de la salud, por lo que deben enfrentar la exponencial suba de casos que estamos atravesando, sin inmunidad y con un sistema de salud en una profunda crisis.

Para graficarlo veamos cual es el presupuesto municipal de salud luego de un año de pandemia. En Morón llega a $6.900 por persona al año, mientras que en La Matanza es de tan solo $2000 por habitante.

En materia de Desarrollo Social, también son muy bajos; en el presupuesto 2019 en La Matanza, que posee altísimos índices de pobreza, fue de tan sólo $695 por persona, mientras que en Morón de $1.200. Los números muestran que esas no son sus prioridades.

En cambio Espinoza y Kicillof dejaron en claro que su prioridad es el aumento de patrulleros y fuerzas de seguridad. El año pasado vimos las consecuencias de esta política, cuando el anuncio del Plan de Seguridad local, concluyó con el aumento de impunidad policial, como el caso de gatillo fácil a Lucas Veron en La Matanza.

Son recursos que se destinan a las fuerzas represivas y no van ni a la salud ni a las medidas sociales que hacen falta. Según datos del INDEC, en el Conurbano Bonaerense, el primer trimestre del 2020 la pobreza alcanzó a 5.877.658 de personas, el 47,50% de los habitantes. Mientras que en el mismo período había 1.686.279 personas en nivel de indigencia.

Por eso es urgente la restitución del IFE con un monto de $40.000 para los que se quedaron sin empleo y la prohibición efectiva de los despidos garantizando paritarias por arriba de la inflación, como también volver a prohibir los desalojos e implementar un plan de viviendas populares baratas gestionada por las familias sin techo que están movilizadas y organizadas.

La fuerza viene de los esenciales

Ante la crítica situación los trabajadores no se quedan de brazos cruzados. Así desde los sectores más postergados y precarizados de la salud, vemos cómo salieron a luchar por sus derechos y por una salud de calidad. Desde los municipales de la salud en La Matanza que pelean por salir de los salarios de hambre y por condiciones laborales acordes, hasta los trabajadores de la Clínica Constituyentes de Morón que se encuentran peleando por los sueldos adeudados, a pesar de que las autoridades cobraron el ATP.

Las importantes movilizaciones de los trabajadores de la salud que comenzaron meses atrás, hace muchos años que no se ven. El profundo malestar se manifiesta desde las pequeñas salas, hospitales municipales y también en clínicas privadas vaciadas y dejadas a su suerte. Los propios trabajadores, muchas veces a pesar de los sindicatos, son quienes toman las medidas de fuerza y se movilizan, dejando así en evidencia las mentiras de los mandatarios locales que los tratan de héroes, pero no dan respuesta a ninguno de sus reclamos. Para que sean verdaderamente los protagonistas hace falta desarrollar la organización democrática, impulsando la más amplia participación y decisión, superando así las importantes divisiones por sector y las que imponen los dirigentes sindicales en función de sus propios intereses.

En la Clínica Constituyentes, entre tantas otras donde peligra la atención en la Provincia de Buenos Aires, se pone nuevamente en evidencia la necesidad de la centralización del Sistema de Salud y de un aumento sustancial de los recursos destinados a Salud. De esta manera, todos los recursos disponibles tanto públicos, privados como de obras sociales, se deben poner al servicio de combatir la pandemia. Para que así sea, deben estar bajo la órbita del Estado y con control de trabajadores y la comunidad.

Para potenciar toda esa fuerza en marcha, es necesaria la coordinación de los diferentes sectores en lucha. Así lo decía Mariana Niño delegada congresal de la CICOP seccional Posadas y de la Agrupación Marrón del hospital, en la masiva movilización de la salud que se realizó en La Matanza: “Cada vez que nos unimos, que juntamos fuerzas y coordinamos cada una de nuestras peleas somos muchísimo más fuertes que peleando cada uno por separado. ¡Juntos tenemos toda la fuerza que necesitamos para conquistar todos nuestros derechos!“.

Las y los trabajadores de la educación, acompañamos estas peleas porque nos atendemos en los hospitales y en las clínicas de la zona. También estamos deliberando en las escuelas donde la presencialidad sin condiciones nos expone al contagio. Por eso impulsamos la conformación de Comisiones de Seguridad e Higiene para poder controlar y decidir sobre las condiciones laborales en medio de la pandemia. Comisiones conformadas por trabajadores de la educación junto a estudiantes y familias.

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De esta forma comenzamos a tomar la pelea en nuestras manos y pusimos en pie la comisión de docentes precarios, una coordinación de asambleas de escuelas de Morón, Hurlingham e Ituzaingó y también desde el Suteba La Matanza impulsamos este lunes una reunión de delegados para debatir cómo imponer nuestras demandas.

Tenemos que coordinar y organizarnos en común con los trabajadores de la salud y el conjunto de los sectores en lucha, la defensa de la salud y la vida del pueblo trabajador está en nuestras manos. Tenemos que juntar fuerza y pelear en nuestros sindicatos para imponer la lucha por medidas elementales que deben tomarse para hacer frente a la segunda ola. Por eso llamamos a debatir en todos los lugares de trabajo la participación el 17 de abril, del encuentro que impulsan los sectores en lucha en Madygraf para fortalecer cada una de las luchas y nuestra lucha de conjunto en defensa de los intereses de la clase trabajadora y el pueblo.




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