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Red Internacional

Política. Se agrava la crisis: por paro, plan de lucha y una salida de la clase trabajadora

La crisis nacional se acelera con una corrida cambiaria, inflación récord y las presiones por una nueva devaluación. El Gobierno ajusta como pide el FMI pero los "mercados" y las patronales del campo le piden todavía más. La clase trabajadora, las mujeres y la juventud debemos intervenir en la crisis para que no decidan por nosotros y nos hundan más. Apoyo a todas las luchas. Que las centrales sindicales rompan la tregua y convoquen a paro nacional y plan de lucha por todas nuestras demandas, en la perspectiva de la huelga general para derrotar el plan de ajuste. Nacionalización de la banca y del comercio exterior para que no se fugue ni un dólar más. Por la ruptura con el FMI, el no pago de la deuda y otras medidas de emergencia. Por un Gobierno de los trabajadores y una salida socialista revolucionaria desde abajo.

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Jueves 21 de julio

La crisis nacional no hace más que agravarse. Si la renuncia de Martín Guzmán al ministerio de Economía había sido la confesión de un fracaso, desde entonces todo no ha hecho más que empeorar. Los empresarios no paran de remarcar los precios. La inflación de julio será la más alta del año y en los últimos 12 meses ya vimos los aumentos más altos en los últimos 30 años.

Los precios van por el ascensor y los salarios, las jubilaciones y los planes sociales por la escalera. Los especuladores y los grandes empresarios se la siguen llevando en pala. El Gobierno está en crisis, como resultado de las políticas que aplicó estos años legitimando la estafa de la deuda de Macri, mientras se profundizan la pobreza y el deterioro del salario.

El Gobierno ahora se quedó casi sin dólares después de pagarle miles de millones a los especuladores. Los "mercados" y las patronales del campo aprovechan la situación y presionan por una mayor devaluación para acrecentar aun más sus ganancias. Un nuevo salto del dólar no haría más que echar leña al fuego de la inflación, sobre la base de una crisis social ya muy grave con más de 17 millones de pobres.

Los trabajadores, las mujeres y la juventud no podemos quedarnos pasivos. Que no decidan por nosotros. La "lapicera" de Alberto Fernández o la de los "mercados" solo nos hunden más. Cristina Kirchner calla sobre el plan de ajuste y por lo tanto es cómplice del Gobierno que armó ella. La oposición de derecha pide más ataques. Debemos intervenir en la crisis y tomar el destino en nuestras manos.

Hay que apoyar a los que luchan, como los trabajadores del SUTNA, de Bagley, los movimientos sociales opositores o los docentes en distintos lugares del país.

Por un aumento de emergencia de salarios, planes y jubilaciones que luego se actualicen de forma automática según la inflación. Ningún ingreso por debajo de la canasta familiar.

Luchar seriamente contra la inflación. Control de precios por medios de comités de trabajadores y consumidores, en cada empresa y en cada barrio. Que se abran los registros contables de las empresas formadoras de precios.

Por una salida de fondo al problema del trabajo: impulsar la pelea por reducir la jornada laboral a 6 horas, 5 días a la semana, con un salario que como mínimo cubra la canasta familiar y aumente conforme la inflación. Aplicando esta medida solo en 12.000 grandes empresas se crearían 1 millón de puestos de trabajo. Ese es el primer paso para repartir el conjunto de las horas de trabajo. Para que trabajen todos y todas.

Contra la criminalización de la protesta.

Hay que exigir que las centrales sindicales rompan su tregua y subordinación al Gobierno, que convoquen ya a un paro nacional y plan de lucha por nuestras demandas más urgentes, en la perspectiva de la huelga general, empezando por recuperar todo lo perdido desde Macri hasta acá y por la actualización automática de los salarios según la inflación.

!Hay que parar a los especuladores de forma urgente peleando por la nacionalización urgente de la banca y monopolio estatal del comercio exterior, bajo control de los trabajadores, para que no se fugue ni un dólar mas! La nacionalización de la banca bajo gestión de los trabajadores no sólo quitaría una herramienta que los grandes empresarios utilizan para la fuga, también permitiría evitar la confiscación a los pequeños ahorristas, como ya vimos en la historia de nuestro país. Una banca estatal única sería una herramienta poderosa para el crédito barato para la vivienda popular o para el pequeño comerciante ahogado por la crisis. Junto a esta medida, el monopolio del comercio exterior se vuelve necesario para cortar de raíz la fuga de capitales y el fraude fiscal. El comercio exterior es dominado por menos de cien empresas que inflan los precios de sus compras al exterior para disfrazar los balances, se aprovechan de sus propios puertos para evitar los controles. El monopolio del comercio exterior permitiría administrar las divisas provenientes de las exportaciones en función de las necesidades del pueblo trabajador y no en función de las ganancias de unos pocos.

¡No al pago de la deuda pública! ¡Anulación del acuerdo del gobierno con el FMI!

¡Basta de ajuste, saqueo, extractivismo y dependencia! ¡La deuda es con los pueblos y la naturaleza!

Por un Gobierno de los trabajadores desde una perspectiva socialista y desde abajo.




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