Mundo Obrero

LUCHA DOCENTE

Santiago del Estero: la lucha docente no será censurada

La Izquierda Diario difunde una crónica que nos hicieron llegar a la redacción dos estudiantes de Santiago del Estero, ya que ningún medio local aceptó publicarla.

Imanol Ortega e Ignacio Ratier

Esdiantes Comunicación Social, Universidad Católica | Santiago del Estero

Lunes 7 de marzo de 2016 | 20:50

Fotografía: Pilar Herrera

La lucha de los docentes santiagueños toma mayor magnitud, a cada momento. Aunque los medios provinciales, se esfuercen en hacerla desaparecer del escenario político no lo lograrán. Ya que los docentes, además del enorme esfuerzo que hacen como protagonistas de esta heroíca lucha por difundirla y masificarla, cuentan con el apoyo de diversos sectores de la sociedad como también de agrupaciones sociales y políticas, que ponen todas sus herramientas al servicio de esta lucha.

Santiago del Estero: crónica de una marcha reprimida

“En el oscuro contexto de la puesta en marcha de medidas políticas recesivas para el bolsillo de los trabajadores en todo el país, y del vergonzoso “Protocolo anti-piquetes”, docentes de diversos puntos de la provincia de Santiago del Estero se convocaron el viernes pasado a un paro y movilización, con la intención de avanzaren una marcha de reclamo por mejoras de variada índole –salariales, edilicias, apertura de paritarias- desde la Plaza Libertad hasta la Casa de Gobierno. La misma no concluyó de la mejor manera e hizo evidente las prácticas autoritarias y fuertemente represivas de las fuerzas de seguridad locales, junto a la connivencia de las autoridades interpeladas.

Los hechos

La marcha –una de las más numerosas de los últimos años- no comenzó de la mejor manera debido a los impedimentos que impuso la policía provincial en puntos clave de las rutas por las cuales circulaban, con dirección a la ciudad Capital, los docentes del interior. Atropellando derechos constitucionales y argumentando sofismas risueños las fuerzas de seguridad santiagueñas secuestraron los vehículos en los que se movilizaban los maestros. Docentes de Frías, Añatuya y Colonia Dora, entre otros, fueron algunos de los afectados. Pudieron continuar el camino a partir de la solidaridad brindaba por particulares que prestaron sus vehículosy se comprometieron a ayudarlos.

Los docentes auto-convocados llegaron desde Añatuya, Quimilí, Bandera, Los Juríes, Fernández, Frías, Beltrán, Pampa de los Guanacos, Nueva Esperanza, Colonia Dora,Icaño, Termas de Rio Hondo, Pellegrini, La Cañada, La Banda, entre otras localidad de nuestro vasto territorio. El primer bloque encabezado por el Sindicato Santiagueño de Docentes (SISADOC) partió, algunos minutos más tarde de la hora señalada, desde la Plaza Libertad. Posteriormente se sumaron el Círculo Santiagueño de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CISADEMS) y también acompañaron Patria Grande, La Mariátegui, el Frente de Izquierda, y manifestantes varios.Al tomar la Avenida Belgrano el grupo de adherentes creció de forma exponencial y en su momento más álgido alcanzó un número mayor al millar de personas abarcando las dos manos de la vía en un aproximado de dos cuadras y media.

Siempre en un marco pacífico, los manifestantes expusieron a través de los altavoces las razones del paro y la marcha: apertura de paritarias; blanqueo salarial – el 60% de los docentes cobran en negro-; mejoras edilicias para los establecimientos; reivindicación de los maestros de Inicial, Primaria y Adultos; y pauta salarial que incluya a preceptores, secretarios, bedeles, etc.

El objetivo primario fue dialogar con las autoridades en Casa de Gobierno.La marcha continuó su procesión en un clima de fuerte protesta, con la aceptación de los transeúntes manifestada en aplausos y vitoreo. Por momentos, las percusiones de las agrupaciones marcaron un ritmo folclórico que inundó el bloque de manifestantes. Durante toda la marcha acompañaron en derredor policías de todo tipo, con rostros adustos y sus walkies-talkies que emitían sonidos metálicos y confusos.

En la calle Jujuy la policía dispuso un perímetro vallado con una enorme cantidad de policías que impedían, amenazantes, el paso. Por lo que la marcha debió continuar hasta calle Rivadavia en donde se encontraron con un panorama todavía más desolador: además de un vallado y policías de infantería, detrás le seguía otro grupo de policías y caninos, y más atrás se ubicaba un móvil policial junto a un camión de bomberos.

Esta fue la respuesta provincial al paro y la movilización: un número de uniformados que superaba los trescientos policías impidiendo la circulación de los manifestantes desde todas las calles por las que se podía acceder a Casa de Gobierno, cercando este lugar junto a varias manzanas a la redonda, en un claro atropello a los derechos constitucionales de los manifestantes. Produciendo una apropiación del espacio público e impidiendo, por un lado, el ejercicio de la libre circulación y, por otro, lo que es todavía más necesario resaltar: la restricción a un diálogo tan urgente como postergado.

En este contexto la marcha se vio obligada a que el foco de expresión se concentre en la esquina de Av. Belgrano y Rivadavia, donde funciona una conocida estación de servicio, en la que los manifestantes continuaron pidiendo la posibilidad de diálogo con las autoridades, y donde la tensión subía a cada minuto. Allí se sucedieron hechos tan irrisorios como el de un drone volando sobre los manifestantes y filmándolos.

Tanta fue la tensión reinante que en un determinado momento algunos manifestantes y la policía se vieron involucrados en un confuso episodio por el cual muchas personas fueron golpeadas por los uniformados, uno de los manifestantesfue rociado en su cara con gas pimienta. Posteriormente, cuando éste fue trasladado al Hospital Independencia, sufrió un intento de ser demorado por la policía aunque finalmente permaneció en libertad.

Dos docentes fueron demorados sin causa alguna:‬ Ítalo Garnica, de Sumampa, y Darío Palomo, de la escuela“Blas Parera”, este último golpeado fuertemente en la cabeza.Una vez más las fuerzas de seguridad santiagueñas actuaron más allá del límite permitido, arrasando derechos y garantías, modificando así las condiciones de negociación: el salario digno pasó a un segundo plano, ya que a partir de ese momento la manifestación se trastocó en un pedido de liberación de estas dos personas, que habían ejercido su derecho legítimo a la protesta, y que ahora se encuentran privadas de su libertad. A partir de ese momento un cántico se hizo oír por parte de los docentes: “somos docentes, no delincuentes”.

Toda irrupción en el espacio público genera tensiones inevitables. En especial cuando el número de manifestantes es tan grande. Pero cuando la disputa por el territorio es contra el poder estatal, las tensiones llegan a un clímax que difícilmente pueda evitar concluir en situaciones de violencia.

Con los reclamos convocantes en stand by, y dos docentes privados de su libertad, la fuerza de los manifestantes comenzó a decaer, en tanto el sol ardía y el desgaste era parte de una circunstancia previsible. A medida que la multitud se diluía, los uniformados engrosaron sus filas. La respuesta de los manifestantes fue cambiar la dirección hacia la comisaría 1era, ubicada en Roca y Avellaneda, donde se creía habían sido trasladados los docentes, sólo para comprobar que no estaban allí y que debían manifestarse para encontrarlos y lograr su pronta liberación. Desde ese momento el paro continúa por tiempo indeterminado.

Situación de precarización

Los docentes de Santiago del Estero, hasta el año pasado (antes del “aumento” del 35% que impulsó el oficialismo nacional) cobraban los sueldos más bajos del país: $ 6.569el básico, liderando un triste ranking en el que le seguían Formosa, con un sueldo de $ 7.860, y Catamarca con $ 7.778. A pesar de la actualización con el aumento de este año, el sueldo del docente santiagueño sigue siendo el más bajo, y ante la devaluación e inflación reciente la situación de los maestros es penosa.

A esta injusticia se le suma el enorme porcentaje de docentes en negro; la negación de la paritaria docente (trastocada en “mesa de diálogo”, donde siempre se impone el Ejecutivo); y la situación edilicia alarmante: edificios derruidos, sin mantenimiento adecuado, y hasta la vergonzosa situación de escuelas sin agua, en una de las provincias más calurosas del país.

El gasto en educación, en relación al gasto público de la provincia, durante el año 2014 fue del % 24,3, el más bajo del país.Una clara desatención al artículo 72 de la Constitución Provincial, que asegura que el “presupuesto educativo debe garantizar la inversión necesaria para el funcionamiento efectivo del sistema”.

Tergiversación mediática de lo acontecido

Los dos medios de mayor alcance de la provincia son el diario El Liberal (Grupo Ick) y Nuevo Diario (Grupo Cantos), ya que Santiago del Estero, al igual que otras provincias del norte argentino consumen en mayor medida medios gráficos impresos, y son éstos los que sientan la agenda mediática.

Ambos grupos mediáticos son fuertes aliados del oficialismo provincial, debido a relaciones empresariales que exceden a la cuestión de medios. Por esta razón y, ante la relevancia que cobró la marcha para los medios nacionales, se dedicaron exclusivamente a tergiversar los hechos e inculpar a los manifestantes de “izquierda” de los desmanes. Con argumentos inverosímiles y sin explicar por qué estaba cercada la Casa de Gobierno, ni por qué se prohibió la circulación de los docentes que provenían del interior, ambos medios sacaron, en sus versiones online e impresas, notas vergonzosas con las declaraciones del secretario de Seguridad, comisario general Marcelo Pato, inculpando a “infiltrados” y “militantes de izquierda” de los desmanes. Ante esto, las fotografías tomadas por los manifestantes, los registros audiovisuales y los testimonios demuestran lo contrario: no hubo infiltrados y el choque con la policía fue un imprevisto causado por la tensión reinante ante el atropello de los derechos constitucionales. Los que deben dar explicaciones son los voceros del gobierno provincial ante tanta violencia institucional.

Lo que sigue

La prioridad se convirtió en la de liberar a los maestros injustamente apresados. El cuerpo de maestros y profesores, en su mayoría provenientes del interior, continuaron su pedido en la retreta de la Plaza Libertad durante ese día. Finalmente, en la noche del viernes y ante la amenaza de los manifestantes de llamar a una nueva marcha para el día siguiente, los docentes apresados fueron liberados. Tras de eso las demandas se mantienen firmes.

Esta circunstancia amalgamada con el nuevo campo de posibilidades impuesto por el gobierno nacional y los ya excesivos casos de represión en diferentes puntos del país, infunden de tensión el panorama general. Por el momento, es importante acompañar y dar conocer lo que está sucediendo.

Para el próximo miércoles 9 se llama a una nueva marcha desde las 9 horas. La misma comenzará en la Plaza Libertad y tendrá el mismo recorrido que la anterior, con la esperanza de que en esta oportunidad se pueda cumplir el trayecto sin oposición de las fuerzas policiales. Es necesaria la participación de todos los ciudadanos interesados para que esta lucha –junto a otras del pueblo trabajador- pueda ser escuchada y tratada por las autoridades correspondientes.







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