Mundo Obrero

DEBATE

Respuesta a La Naranja-PO: la coordinación en salud es una necesidad para ganar, no solo palabras

La lucha de los trabajadores de salud no se tomó vacaciones. Ya se realizaron dos encuentros para unir la lucha en los hospitales Garrahan y Álvarez y este miércoles hay una nueva reunión en el Hospital Posadas. El debate planteado desde la agrupación Marrón sobre cómo unir y masificar las acciones recorre todos los espacios.

Florencia Claramonte y Florencia Vargas

Delegadas Junta Interna Ate-Garrahan | Agrupación Marrón Salud

Martes 19 de enero | 21:08

En las últimas semanas de diciembre, con una multiplicidad de convocatorias, todos los trabajadores de la salud copamos las calles. Se hizo evidente, no podíamos seguir saliendo cada equipo por separado sin buscar la forma de unificar la pelea para enfrentar a los planes del gobierno y el FMI y la complicidad de la burocracia sindical.

Desde un inicio, les compañeres que impulsamos la agrupación Marrón-PTS planteamos la necesidad de coordinar entre todos para fortalecernos en la pelea para no pagar la crisis.

Por eso, llevamos la propuesta de una convocatoria de coordinación a las asambleas del Garrahan, de residentes y concurrentes de CABA y enfermeros autoconvocados. Se votó a favor en la asamblea del Garrahan, aunque los compañeros del PO, IS y el MST se abstuvieron. También los residentes en distintas instancias de asamblea. En estos sectores los trabajadores votaron a favor por amplia mayoría. Vale aclarar que el MST, como parte de la Asociación de Profesionales del Garrahan, negó la convocatoria hasta el último día, cuando se pronunció públicamente contra este espacio y, por si fuera poco, realizó un festival a la misma hora.

Entre los trabajadores hay un extendido sentimiento de unidad de las luchas. Nadie puede ganar una lucha en soledad, menos cuando el Gobierno de Fernández prepara un presupuesto a gusto del FMI, los medios de comunicación nos ocultan y las burocracias de los sindicatos mayoritarios nos están vendiendo, aceptando salarios de miseria o, incluso, son parte de los que nos persiguen en los hospitales a quienes salimos a reclamar como hace el SUTECBA. Coordinar las luchas, es una necesidad estratégica para ganar. No alcanza con decirlo, hay que avanzar en los hechos

Por eso, resulta llamativa la polémica que intenta desarrollar, desde su prensa, La Naranja-PO, con las y los compañeros de La Marrón-PTS. Para nosotros la reunión o asamblea del 5 de enero en el Garrahan era un primer paso que el PO no apoyó en las asambleas de base. Luego de eso, esta corriente que no demostró ningún esfuerzo por apoyar y desarrollar la coordinación nos acusa de que “la Marrón-PTS había propuesto la moción sin intención alguna de que fuera una convocatoria que partiera de acuerdos entre la Junta Interna -que integran- y las otras organizaciones”. ¿Qué significa? Nosotros hemos propuesto la coordinación en las asambleas de base en las que participamos conjuntamente con las corrientes que el PO nombra, pero parece que nos exigen que no se puede plantear frente a los compañeros propuestas que no pasen antes por el tamiz de los acuerdos entre corrientes. ¿Eso quiere decir que no queremos acuerdos con otras corrientes combativas?, para nada. Pero no subordinamos las tareas que tienen los trabajadores a acuerdos de corrientes.

El PO opina en forma contraria, por eso a renglón seguido plantea: “Dada la enorme disparidad de ritmos en la lucha de cada hospital, había acuerdo en la Junta Interna respecto de considerar la reunión como un primer paso para explorar acciones comunes.” Pero ellos no propusieron esto en la asamblea para que lo decidan los compañeros, sino que se abstienen y después exigen que lo que la base vote se limite a lo que ellos y otras corrientes puedan acordar.

No estamos en contra de los acuerdos entre corrientes, pero para potenciar las tendencias más progresivas que maduran entre los compañeros. Por eso propusimos que este primer paso dé lugar a un segundo encuentro y nuestra propuesta era acordar una declaración en este sentido. Acá el PO nos acusa de querer transformar esta reunión en una asamblea totalmente soberana donde “un pequeño colectivo se arrogue la capacidad de convocar medidas generales independientemente de que sus compañeros y compañeras de trabajo sigan esa orientación”.

Otra falsa polémica, porque no propusimos ningún plan de lucha, sino una declaración para fortalecer este primer paso. Esconden con falsos debates su sistemática oposición a que se organice todo el activismo actual para militar juntos por una verdadera coordinación. Así, se opusieron y faltaron a la siguiente instancia en el Alvarez, el segundo paso. Les reiteramos que están en abierta oposición a lo que votaron los compañeros en asamblea.

Paso seguido, se lamentan por los problemas en la reunión en sí misma, donde un sector de compañeros que hablaron en nombre de los autoconvocados “dejaron en claro su rechazo a los sindicatos”. Compartimos con el PO la crítica a los compañeros y por eso peleamos por recuperar los sindicatos, sin ir más lejos con la Naranja somos parte de la misma Junta Interna en el Garrahan, pero eso no es para nosotros un impedimento absoluto para coordinar con quienes también son protagonistas de las luchas en la salud. Justamente, para evitar que sus ideas o las de cualquiera, sean un límite a la unidad, la clave es respetar las decisiones de las asambleas y llamarlos a pelear porque sus propuestas sean llevadas a la base. Pero obviamente su desconfianza hacia las organizaciones crece si nosotros, como nos propone el PO, limitamos cualquier decisión de las asambleas a los acuerdos entre las corrientes de izquierda.

A renglón seguido, los compañeros del PO lo ligan, ¡acá con gran acierto!, a las discusiones que hemos sostenido y sostendremos en el PSC donde nos acusan de “correr un pie por fuera del gremio, al que muchas veces pertenecen, para impulsar un ataque al resto de las agrupaciones que forman parte de un sindicato clasista”. Acá vuelven a mostrar su método, donde la clave son los acuerdos y la diplomacia entre las corrientes por encima de la discusión de cara a la vanguardia y el respeto a las decisiones de asamblea. Ellos se abstienen frente a la base, exigen luego subordinar las decisiones de asamblea a un acuerdo de las corrientes y, finalmente, nos acusan de correr un pie fuera del gremio por tratar de hacer realidad las decisiones de los compañeros. Por eso, no hacen la menor crítica al MST que decidió hacer un recital en el mismo momento en que estaba convocada la reunión de coordinación, un boicot, pero, atacan al PTS porque pretendió hacer que el mandato de asamblea saliera con fuerza y siguiera creciendo en futuros pasos.

Finalmente rechazamos que cualquiera de estas polémicas constituya “acusaciones y descalificaciones indignas”.

Para nosotros ese es el camino, uniendo fuerzas, tanto en salud como con todos aquellos que sufren las consecuencias del ajuste y lo salen a enfrentar. Las familias que pelean por vivienda como en Guernica, los trabajadores aeronáuticos que salen por sus puestos de trabajo, por nombrar ejemplos. Para conquistar todos nuestros derechos, que no son sólo de las y los trabajadores de salud, sino los de cada una de las y los pacientes que acceden a la salud pública en este contexto de pandemia. Redoblemos los esfuerzos, construyamos junto a las organizaciones políticas y los colectivos de trabajadores independientes de la burocracia y el gobierno la próxima instancia, el miércoles 20 de enero en las puertas del Hospital Posadas. Demos el tercer paso.







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