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Red Internacional

El Ministerio de Salud de junto a AMM (la Asociación de Médicos Municipales) avanza en discutir una nueva reglamentación a espaldas de los residentes y concurrentes. Que nadie decida por nosotros.

Melina MichniukLic. en Psicología. Residente en el Hospital Elizalde - Agrupación Marrón

Miércoles 15 de junio | 18:56

Residentes y concurrentes de CABA pasamos a la historia como el primer colectivo de trabajadores que, autoconvocados y organizados desde abajo, con el método de paro, movilización y decisión en asamblea, logramos hacer retroceder a Larreta en su reforma laboral que buscaba precarizarnos aún más.

En 2019 nos llevamos el compromiso por escrito de que cualquier nueva legislación sobre nuestras condiciones laborales, debía contar con nuestra presencia, como principales afectados. Pandemia de por medio, pasaron ya tres años desde entonces y se filtró desde la filial del Hospital Tornú que el Ministerio de Salud de CABA, junto a la Asociación de Médicos Municipales (AMM), está queriendo retomar la legislación pendiente, por lo que debemos encontrarnos todxs en estado de alerta y movilización. En PBA ya se encuentran movilizados por cambios en la ley del régimen de residencias que se encuentra realizando el gobierno de Kicillof, denunciando condiciones bastante similares.

No solo incumplen lo acordado, sino que avanzan de manera totalmente antidemocrática, discutiendo con un gremio que cada vez se encuentra más desprestigiado frente a les trabajadores de la salud por ser completamente funcional al gobierno de Larreta y que representa sólo a un sector, dejando por fuera al inmenso colectivo de profesiones no médicas que hoy forman parte fundamental del equipo de salud. Su nulo accionar frente al cierre de concurrencias es un claro ejemplo.

Es necesario retomar la organización por abajo, fortaleciendo la Asamblea CABA con asambleas por hospital y cuerpos de delegados independientes de la burocracia sindical de los gremios de salud (AMM, Federación, ATE, etc). Nuestra experiencia nos enseñó que sólo reagrupando la enorme fuerza que tenemos por abajo las y los residentes y concurrentes podremos arrancarles a los sindicatos las medidas de lucha necesarias para la defensa de nuestros derechos y la conquista de mejores condiciones de trabajo y atención, en unidad con todos el equipo de salud. El conjunto de los gremios que se dicen opositores a Larreta deberían sumarse al estado de alerta y movilización y tomar en sus manos nuestros reclamos, que son transversales a todos los equipos de salud, en defensa de la salud pública.

“Sin residentes ni concurrentes, no hay hospital”

Ese fue el lema de esas jornadas de paro y movilización que quedó marcado a fuego en la conciencia de cada uno de nosotros sobre el rol central que jugamos en el sistema de salud actual, basado en la gran precarización de jóvenes profesionales de la salud que desean formarse en la atención pública. En la pandemia también fuimos parte de la primera línea, pusimos el cuerpo, perdimos incluso compañeros, mientras los gobiernos tomaban medidas parciales sin tocar los intereses de los grandes laboratorios y prepagas para garantizar de forma urgente los recursos necesarios para fortalecer el sistema de salud, que desde los ’90 se viene desfinanciado, siguiendo los consejos neoliberales del FMI y el Banco Mundial.

Nuestro reclamo por el pleno reconocimiento de nuestros derechos laborales sigue en pie como parte de la pelea por un sistema de salud de calidad, no vaciado y sostenido sólo con el esfuerzo de sus trabajadores, que requiere de su fortalecimiento, garantizando recursos, personal e infraestructura. Exigimos como colectivo salario y ART para concurrentes, así como la equiparación del régimen de licencias con el resto de los profesionales de planta permanente de los hospitales, entre otras cuestiones que hacen a terminar con la precarización de dicho régimen.

“Nos roban el sol”

La reducción de la jornada laboral también fue un eje central del debate en ese entonces, y lo sigue siendo frente a un sistema "de capacitación en servicio" donde sabes a qué hora entras al hospital pero no a qué hora te vas, como sucede en las salas de internación de clínica, o con regímenes de guardias de 24hs varias veces por semana y sin supervisión, a cargo de múltiples pacientes y pudiendo estar varios días sin dormir. A ese ritmo, muchos compañeros terminan “quemados” (burn out), además de la exposición a contaminantes químicos, físicos y biológicos, y múltiples estresores emocionales vinculados al trabajo directo con el sufrimiento, el dolor y la muerte, que atentan contra nuestra salud y que podrían catalogar al trabajo en salud como "insalubre", requiriendo de mayores cuidados para sus trabajadores, tal como denuncian desde hace varios años compañeros del Hospital Garrahan.

Cuidar a los que cuidan: 6 horas de trabajo, 5 días a la semana, con un sueldo mínimo igual a canasta básica familiar

Si en vez de trabajar 8, 9, 12hs diarias o más, trabajaramos 6hs, 5 días a la semana, con un sueldo mínimo igual a la canasta básica familiar (estimada en casi 200mil pesos), tendríamos mayor tiempo para compartir con nuestros amigos, parejas o familia, para estudiar lo que nos gusta, leer, descansar, ser creativos, y muchas cosas más. Sería también una gran salida frente a la creciente desocupación, de la mano del reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles. Muchos compañeros que quedan por fuera de los escasos cupos que se ofertan para algunas especialidades, como salud mental, podrían ingresar al sistema de salud al crearse nuevos puestos de trabajo, así como también permitiría garantizar la continuidad laboral de muchos al finalizar el contrato, permitiendo duplicar o triplicar el plantel profesional, garantizando mejor y mayor atención en más franjas horarias, lo que derivaría también en mejora del acceso al sistema de salud para muchas personas y la disminución de la sobrecarga laboral que hoy se concentra en pocas manos. Y podría ser una respuesta más efectiva al problema del pluriempleo, que es destino de casi todos los que trabajan en salud, porque el sueldo no alcanza.

Lejos de creer que esto es imposible, se trata de habilitarnos a pensar un sistema de salud organizado por y para los trabajadores, no en pos de hacer de la salud una mercancía ni de precarizar la atención mediante presupuestos cada vez más restrictivos en pos de utilizar los recursos del pueblo para pagarle a organismo como el FMI, tal como proponen todos los partidos del régimen (desde el FDT hasta JxC), que solo trae mayores miserias y penurias para las familias que atendemos diariamente en el sistema público, redoblando aún más la demanda.

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Desde la Agrupación Marrón Salud de residentes y concurrentes adherimos a esta propuesta del Frente de Izquierda Unidad, pero nos interesa saber tu opinión, ya que desde el 2019 a esta parte, mucho compañeros han terminado sus residencias o concurrencias y muchos otros han ingresado. Por eso te invitamos a completar el siguiente formulario.

Desde esta perspectiva, ponemos además las bancas de Alejandrina Barry, Myriam Bregman y todos los compañeros diputados a disposición de la lucha y organización desde abajo para construir una nueva ley.




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