×
×
Red Internacional

Muchas familias correntinas trabajan como carreros, se dedican al reciclaje de basura sólida. Los carros, tirados por caballos, son cuestionados por el ejecutivo municipal y el consejo Deliberante, promoviendo normas sin consultar a las familias que hacen esta tarea de recolección. El reclamo lo llevaron a las puertas del municipio y recibieron como respuesta la represión.

Lunes 28 de noviembre de 2022 | 21:35

1 / 2

[fotos: Unión de carreros y recicladores - FeTraC]
diario Corrientes uno

Al menos unos 50 carreros se instalaron el jueves 24 de noviembre, cerca de las 6.30, frente al Palacio Municipal, por calle 25 de mayo, casi Mendoza, en pleno microcentro de la ciudad capital de Corrientes. La sorpresiva medida fue en reclamo por las restricciones que se impulsa, desde el palacio municipal, a los vehículos de tracción a sangre, al petitorio de una mesa de diálogo para antes que termine el año, para resolver las diferencias entre el municipio y el sector y, también, una asistencia para fin de año, frente a la dura situación económica que sufren las familias trabajadoras.

JPEG

La manifestación se desarrollaba pacíficamente cuando la policía empezó a hostigar y a agredir verbalmente a los carreros más adelantados, que intentaban ingresar a la municipalidad en busca de una mesa de dialogo que evite mayor tensión.
"¡Nos van a recibir, después de la represión… nos van a recibir!", expresaba una compañera carrera, a la vez que mostraba las marcas de la represión. También expresó: "Nos tiraron gas lacrimógeno y balas de goma, (porque) intentamos ingresar. Estamos con criaturas y animales y nos reprimieron. No somos chorros, estamos reclamando, nada más".
Y agregó: "Si pasaba algo con algún caballo que se asustaba, corría y hería a alguna persona no se iban a hacer cargo los policías".
"Somos familias carreras que queremos trabajar, pedimos que nos dejen trabajar", concluyó.

JPEG
El evidente uso excesivo de la fuerza contra familias y contra los animales, despertó en los funcionarios un alarma, por lo que concedieron una reunión que se realizará el jueves de la próxima semana.
Las diferencias con el sector llevan años y gravita en la ausencia de diálogo de las diferentes gestiones que pasaron por el municipio, creando mayor confrontación, al no dar respuestas concretas y viables que no quite la forma de conseguir el sustento de estas familias.
Esta actitud del ejecutivo demuestra un capricho infundado de quitar los carros tirados a sangre de las calles del microcentro capitalino. Escudarse en el maltrato animal es una excusa poco creible: ¿Qué familia que consigue su sustento gracias al caballo, lo maltrataría?
Nos preguntamos si el objetivo es mostrar una ciudad “exclusiva” para turistas y la clase social más pudiente. Querer negar los altos porcentajes de pobreza e indigencia de esa forma no es “combatir la pobreza” sino esconderla, negarla y alejarla de sus cómodos sillones. En el mismo sentido, hace unas semanas se presentó el conflicto con la feria del puerto, que quieren reubicar pero que no daría garantías a este sector de la economía correntina.
El municipio no cubriría la limpieza total de la ciudad sin el rol que cumplen las familias carreras que se expresaron el jueves, haciendo selección de la basura y realizando el correspondiente reciclado según el material. Cumplen con mantener el ambiente urbano habitable en tiempos que la crisis climática golpea al planeta.


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias