Política

CONGRESO NACIONAL

Reforma electoral: las razones del rechazo de la izquierda

La norma fue aprobada en la madrugada con los votos de Cambiemos, el Frente Renovador y el Bloque Justicialista, entre otros. Las razones del rechazo desde el Frente de Izquierda.

Jueves 20 de octubre de 2016 | Edición del día

Parecía de ciencia ficción pero no lo era: mientras miles y miles de personas colmaron las calles de todo el país para gritar #NiUnaMenos y para seguir poniendo en agenda la urgencia de políticas contra la violencia machista y los femicidios, el Congreso sesionó durante 16 horas seguidas y hasta bien entrada la madrugada para votar una reforma electoral que nada tiene que ver con las necesidades populares y de las mujeres, en este caso.

La sesión fue el cierre de un acuerdo que se tejió durante semanas entre los representantes de Cambiemos y sus aliados parlamentarios para toda ocasión: el Frente Renovador de Sergio Massa y el Bloque Justicialista de Diego Bossio, centralmente.

Durante las primeras horas de la tarde había tenido lugar la votación de la ampliación de la llamada Ley del Arrepentido a los delitos de corrupción. Aunque la aprobación de esta norma se llevó a cabo con parte importante de la cámara ausente, dado que un sector de la oposición se hallaba fuera del recinto, en el marco de la jornada nacional de protesta por NiUnaMenos. Como se informó ayer, el bloque de Cambiemos se negó a la posibilidad de un cuarto intermedio –tal como había sido solicitado por legisladoras del FIT y el FpV- para poder participar de esa protesta.

La enorme mayoría de la sesión estuvo centrada en la discusión del proyecto de ley para reformar el sistema electoral, donde Pablo Tonelli, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y miembro informante del PRO, presentó como centro de la propuesta la implementación de la boleta electrónica, al tiempo que criticó duramente el sistema de boletas impresas. Si bien se presentaron seis dictámenes de rechazo, promediando la medianoche se realizó la votación en general del proyecto que cosechó 158 votos afirmativos. Sólo los diputados del Frente de Izquierda, el Frente para la Victoria, Alcira Argumedo de Proyecto Sur, el Movimiento Evita y otros bloques minoritarios votaron en contra.

Luego se inició el largo debate en particular de cada artículo, donde Cambiemos aceptó algunas modificaciones, entre ellas la modificación de un artículo duramente cuestionado por la izquierda y algunos partidos provinciales sobre el denominado “corralito” de las PASO que impedía a los electores combinar candidaturas de diferentes partidos.

Desde que se trajo a la Cámara de Diputados este proyecto, Myriam Bregman (diputada del PTS/Frente de Izquierda) es quien más duramente viene denunciando no solo la continuidad de los aspectos más antidemocráticos del sistema actual sino también la profundización que implican muchos aspectos de la ley aprobada. Durante su exposición en la sesión de ayer Bregman puntualizó las principales críticas al proyecto oficial al señalar que “este proyecto se debate sin discutir el financiamiento de la política. Y mencionamos esto en primer término porque ninguno de los candidatos que obtuvieron los primeros puestos en las últimas elecciones me refiero a Mauricio Macri, a Daniel Scioli y a Sergio Massa- pueden justificar al día de hoy, a casi más de un año de los comicios, cómo obtuvieron los fondos con los que llevaron a cabo sus millonarias campañas”. También explicó su rechazo ya que “se dejó fuera de este debate otro tema que para nosotros es muy sentido, que es el de los inmigrantes, a los que también se dejó afuera de la última reforma electoral y ahora nuevamente. Son quienes realizan los peores trabajos y con menos derechos y tampoco se les permite votar”. También cuestionó que se mantiene la imposición de las PASO, por constituir una injerencia inadmisible del Estado en la elección de los candidatos de las fuerzas políticas y el piso proscriptivo del 1,5 del padrón para ingresar en las elecciones generales.

Bregman también puntualizó su rechazo al proyecto con otros argumento, al señalar que “se refuerza el sistema de la lista sábana, ya que hoy el elector que va a votar agarra una boleta de papel y ve a todos los candidatos, en cambio con el sistema que propone el dictamen de mayoría solo conocería los tres primeros. Imagínense los José López que pueden llegar a venir atrás si ni siquiera nos enteramos de quiénes son los que están en las listas”, ejemplificó. Además reiteró sus cuestionamientos al sistema de voto electrónico, en razón de su completa vulnerabilidad y remarcó otro de los aspectos proscriptivos de la reforma: “se mantiene el 3 por ciento para entrar en el sistema de reparto. El Frente de Izquierda lo ha padecido en el año 2011; nuestros candidatos quedaron en el puesto 24, dentro de 35, pero no pudieron ingresar. Fueron electos diputados por la provincia de Buenos Aires teniendo menos votos porque la lista de conjunto no obtuvo el 3 por ciento”.

La paridad, un capítulo especial

Durante el tratamiento en particular se sometieron a votación varios artículos que introducían la paridad y la elevación al 50 por ciento del cupo femenino. Al respecto Bregman aclaró que “nosotras venimos dando una pelea, vamos a defender cualquier avance de las mujeres y hemos intervenido activamente en la discusión sobre paridad, incluso presentamos un proyecto que establece el 50 por ciento en los cargos para las mujeres como piso y no como techo. Denunciamos que esta reforma nos pone un límite, ya que aquí se establece un cupo femenino del 50 por ciento que es mayor al del 30 por ciento que existe hoy, pero también se determina un techo, que ha dado en llamarse “techo de cristal”. Ese techo impide que nosotras, si queremos, podamos conformar una lista con un 70 por ciento de mujeres, como ya lo hicimos”. Además recordó que “nosotras peleamos para el tema de la paridad o cupo sea tratado por separado, porque no queremos que sea utilizado para legitimar una reforma que tanto nuestro bloque como muchas fuerzas políticas rechazan”.

A pesar de esto, Bregman, junto con la diputada Alcira Argumedo, votó a favor de todos los artículos relativos a la paridad, en defensa de toda medida que vaya a favor de los derechos de las mujeres, excepto del artículo 16 ya que mantenía el piso proscriptivo del 1,5 por ciento impuesto en las PASO para llegar a las elecciones generales. Durante el tratamiento en particular Bregman pidió que se modifique el artículo 16 para poder apoyar la paridad pero no votar la trampa del piso proscriptivo, pero el oficialismo se negó. "Votamos en contra de este artículo, que atenta contra el derecho a la participación política de los partidos y alianzas electorales de menor representación, y votamos a favor de todos los restantes artículos referidos a la paridad, como los artículos 17, 68, 77, 79, 99, que no contenían esta contradicción, a pesar de tener un proyecto de paridad mucho más amplio", explicó.

No sorprendió su voto consecuente con su pelea por apoyar cualquier medida que vaya a favor de la ampliación de derechos. Pero sí sorprendió la votación de los integrantes del bloque del Partido Obrero, quienes se abstuvieron de la votación del artículo 16, convalidando de esta forma el piso proscriptivo del 1,5 por ciento que las fuerzas de la izquierda rechazan históricamente. Sorprendió también su voto ya que los diputados y diputadas del Partido Obrero vienen realizando una sostenida campaña contra la discusión de la paridad de género y hasta votaron en contra en la Provincia de Buenos Aires cuando se trató un proyecto similar hace pocos días.







Temas relacionados

Paridad de género   /    Cámara de Diputados   /    Myriam Bregman   /    Congreso Nacional   /    Diputados   /    Reforma electoral   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO