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Red Internacional

Cuba.Raúl Castro deja la conducción del Partido Comunista al presidente Díaz-Canel

Coincidiendo con el 60 aniversario de la declaración del carácter socialista de la revolución cubana, comenzó el 8vo Congreso del PCC. Castro confirmó su retiro Primer Secretario y ratificó el rumbo de las reformas pro mercado.

Viernes 16 de abril | 22:16

Este viernes dio inicio la primera sesión del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba. Ante una representación reducida por los protocolos por la pandemia de 300 delegados y delegadas, el informe de apertura estuvo a cargo de Raúl Castro quien se expresó sobre la situación económica y el curso de las reformas de apertura económica.

"No han dejado de estar presentes problemas estructurales del modelo económico que no proporcionan incentivos para el trabajo y la innovación", señaló Raúl Castro.

El cónclave, de cuatro días, marcará la despedida del general de 89 años como primer secretario del PCC y su relevo por el actual presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. Ambos lideran el encuentro que se celebra a puerta cerrada y sin acceso a la prensa extranjera.

En su alocución, divulgada por medios oficiales, Castro apostó por "consolidar el proceso inversionista" y elevar la eficiencia del sector estatal "al tiempo que se flexibilizan e institucionalizan las formas de gestión no estatal", proceso en curso desde hace más de una década que ya legalizó ciertos negocios privados como restaurantes, casas de alquiler o peluquerías, entre otros.

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En febrero pasado esas ocupaciones se ampliaron de 127 actividades a otra que recoge 124 que estaban prohibidas, estas últimas en sectores estratégicos para el Estado como la salud, telecomunicaciones, energía, defensa y prensa.

Pese a estos avances, continuó Castro, "hay límites que no podemos rebasar porque llevaría a la destrucción del socialismo", y aseguró que el Estado debe mantener "el dominio de los medios fundamentales de producción" y por tanto el monopolio de los sectores clave de la economía, así como de las importaciones y las redes de comercio.

Castro remarcó que seguirá adelante "hasta concluir" la Tarea Ordenamiento, un plan económico aplicado desde enero que unificó las dos denominaciones en circulación (pesos nacionales y convertibles), aumentó fuertemente los precios y en menor medida los salarios y se sumó a la dolarización de buena parte del comercio a través de tiendas que solo operan con cuentas en Moneda Libremente Convertible.

Así, confirmó que las ventas de productos en dólares -extendidas a gran parte de la red comercial y especialmente a las tiendas menos desabastecidas- continuarán indefinidamente hasta que se recupere la economía y se garantice la convertibilidad de la moneda cubana, hoy devaluada casi a la mitad en el mercado negro y sin valor en el exterior.

El general del Ejército recordó que las reformas económicas se trazaron "con la participación de especialistas, economistas, académicos y la experiencia de China y Vietnam", aunque "salvando las diferencias", matizó, con ambos países asiáticos. Al mismo tiempo señaló la aspiración de que permita en algún momento "alcanzar un socialismo próspero y sostenible".

Su intervención en el VIII Congreso llega en un momento marcado por la dura situación económica, la peor desde el “período especial” de principios de los años 90. La pandemia del coronavirus y el endurecimiento del embargo de EE. UU. han contribuido a agravar esta crisis, enraizada en el déficit crónico en la balanza de pagos y las cuantiosas deudas pendientes de un país que depende de las importaciones en rubros clave como alimentación o combustible.

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Así, la economía cubana se contrajo un 11 % el año pasado, según cifras oficiales. "No podemos gastar más de lo que generamos en ingresos", advirtió Castro, que por otro lado agradeció la comprensión mostrada por los acreedores -entre los que se encuentra el Club de París- a la hora de reestructurar las deudas de Cuba.

En el VIII Congreso, la economía ocupa a una de las tres comisiones de análisis (las otras dos son político-ideológicas) que abordará los resultados desde el anterior cónclave de 2016, las proyecciones de desarrollo, el enfrentamiento a la crisis, la conceptualización del modelo económico y la implementación de sus principales directrices comprendidas en los "Lineamientos" votados ya en 2011.

Cerrando el informe central del Congreso, Castro se despidió de la primera secretaría afirmando que entrega la dirección del país a un grupo de dirigentes preparados en décadas de experiencia y comprometidos con la ética de la Revolución.

"En cuanto a mí se refiere, concluye mi tarea como primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, con la satisfacción de haber cumplido, y la confianza en el futuro de la patria, con la meditada convicción de no aceptar propuesta para mantenerme en los órganos superiores de la organización partidista, en cuyas filas continuaré militando como un combatiente revolucionario más, dispuesto a aportar mi modesta contribución hasta el final de la vida".

Entre los efusivos aplausos de las y los delegados, agregó "Nada me obliga a esta decisión. Pero creo fervientemente en la fuerza y el valor del ejemplo, y en la comprensión de mis compatriotas. Y que nadie lo dude que mientras viva, estaré listo, con el pie en el estribo, para defender a la patria, la revolución y el socialismo."

Las tres comisiones del Congreso, que finaliza el lunes, estarán presididas por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, el segundo secretario del Partido Comunista, José Ramón Machado Ventura y por el presidente Miguel Díaz-Canel. Los contenidos concretos que se discutirán, no han sido divulgados. Pero es probable un nuevo empujón a las reformas promercado que vienen aplicándose ordenadamente en la última década.




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