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Red Internacional

La inflación terminará el año muy cerca de los tres dígitos, los sueldos corrieron por detrás de los precios. Pero en algunos sectores -como los trabajadorxs del neumático y residentes de salud- con la unidad en la lucha lograron arrancar paritarias más altas. Analizaremos qué pasó con el salario en los últimos años, con las paritarias este año y quiénes fueron los que ganaron en este lío. Hablamos con: Pablo Manzanelli (Flacso), Luis Campos (CTA-A), Paula Varela (Conicet), Oscar Martínez (TEL) y Jorge Duarte (Infogremiales).

Jueves 29 de diciembre de 2022 | Edición del día
Informe especial: radiografía del salario y las paritarias en 2022, un año con inflación caliente. Imagen: Enfoque Rojo.

“Llegaba el fin de semana y alguien decía: ‘¿che, sale asado?’ La verdad que empezar a perder esas cosas… Lo bueno es que en un tiempito todo esto va a mejorar”, señaló un spot del Frente de Todos que se publicó durante la campaña electoral de 2019, también el actual presidente aseguró “voy a recomponer el salario de los asalariados”. Parece que hubiese pasado mucho tiempo desde esas promesas, pero la ilusión de que “todo esto va a mejorar” se evaporó atravesado por una situación económica frágil con elevada inflación y salarios que están por detrás de los precios.

En este informe especial analizaremos qué pasó con el poder de compra de los salarios en el último tiempo y cómo cerraron las paritarias este año. No todos perdieron en esta situación, hubo claros ganadores: los grandes empresarios. ¿Quiénes son?

Salarios en descenso

Cuando finalizó el mandato de Macri el poder adquisitivo del salario del sector privado registrado bajó 22 % (diciembre 2019 versus octubre 2015), según los datos del índice de salarios que elabora el Indec. En septiembre de 2022 el poder de compra solo varió un 0,2% en relación a diciembre de 2019. Es decir que no hubo ninguna recuperación en los últimos tres años.

Luis Campos, del Observatorio del Derecho Social (CTA-A), dimensionó esta situación en términos históricos: “El salario real de los trabajadores registrados está en su nivel más bajo desde 2006. Esto es producto del fuerte retroceso que tuvo entre 2018 y 2019, proceso que no se interrumpió con el cambio de gestión. En términos históricos, en octubre de 2022 el salario real estaba un 5% por debajo de los niveles de fines de 2001. Por cierto que este retroceso salarial se da en un mercado de fuerza de trabajo que tiene características muy distintas a aquél, fundamentalmente por el retroceso de la tasa de desempleo, lo que impide que la crisis en los hogares sea aún mayor”.

Según el Indec, el poder adquisitivo de los trabajadores registrados privados aún está un 21% por debajo de 2015 (septiembre 2022 versus octubre 2015). En otras palabras, el sueldo compra un quinto menos de lo que podía comprar hace 7 años.

En el sector público registrado, cuando terminó el Gobierno de Cambiemos el poder adquisitivo había caído 26 % (diciembre 2019 versus octubre 2015). En septiembre de 2022, se registró una baja de 3,9% en relación a diciembre de 2019, y la pérdida en relación a 2015 es de 28%.

Alberto Fernández afirmó en varias ocasiones "Primero, los últimos”, pero los informales fueron los más castigados por la inflación. En el sector no registrado, al terminar el mandato de Macri se registraba una caída de 24 % (diciembre 2019 versus octubre 2016-la serie en este caso comienza en 2016). En septiembre de este año el poder de compra descendió 14,2% en relación a diciembre de 2019 y la pérdida con respecto a octubre de 2016 es del 35%.

Salario medido en alimentos

La pérdida de poder de compra es mayor cuando se mide en alimentos. La capacidad de comprar alimentos por el salario de los trabajadores del sector privado registrado en septiembre de 2022 resultó 6% menor que la de diciembre de 2019 y un 23% inferior a la de octubre de 2015.

En el sector público este poder de compra medido en alimentos cayó un 9 % en septiembre de 2022 en relación a diciembre de 2019 y fue un 30% menor a la de octubre de 2015.

Foto: Enfoque Rojo.
Foto: Enfoque Rojo.

El derrumbe es mayor para los trabajadores no registrados. El desplome de la capacidad de compra de alimentos del salario de este sector en septiembre de este año descendió un 19% en relación a diciembre de 2019 y 38% inferior a octubre de 2016.

Bajo estas condiciones, ¿se consolida el fenómeno de trabajadores pobres? Campos remarcó que “la coexistencia de altos niveles de pobreza con una tasa de desempleo relativamente baja es un fenómeno inédito en nuestra historia con la excepción de los procesos hiperinflacionarios de 1989 y 1990. La situación actual agrega que este fenómeno comenzó a incluir a trabajadores y trabajadoras registrados, por lo que no basta con un empleo formal para tener ingresos superiores a la línea de pobreza. Eso empieza a ser muy notable en el caso de aquellos sectores con los salarios más bajos (trabajadoras de casas particulares y municipales fundamentalmente), pero también se extiende a otros sectores donde los salarios de convenio iniciales están muy cercanos a los niveles de pobreza”.

El laberinto de las paritarias y la carrera con los precios en 2022

Frente a una inflación crónica, la dinámica de las negociaciones salariales en 2022 se vio fuertemente afectada. Los salarios rápidamente quedaban por detrás de los precios, el factor tiempo pasó a tener mayor gravitación para toda negociación.

Jorge Duarte, periodista especializado de InfoGremiales precisó que “la aceleración inflacionaria sistemática marcó que los sindicatos tuvieron que sentarse, dos, tres, cuatro veces a revisar lo que habían firmado a principio de año. Incluso, el inicio de la paritaria de cada uno varió dependiendo del momento del año que comenzaba la ronda de negociaciones: en marzo estaba en los 40 puntos, a mitad de año estaba en 60, en septiembre en 70 y pico, y en este último mes los gremios están cerrando entre 90 y 110”.

Oscar Martínez, especialista del Taller de Estudios Laborales, acuerda en que “sin duda cambió la dinámica de la negociación. Las negociaciones salariales anteriores solían ser anuales o semestrales, pero ahora de acuerdo al poder de discusión del gremio, a la conducción, a la capacidad de lucha, se abre por períodos mucho más cortos”.

Entre algunos de los sectores que quedaron por debajo de la pauta inflacionaria del 100 % anual se encuentra el Comercio (59%, aunque sigue en negociaciòn), Alimentación (71% y un 12 % más en enero 2023), Camioneros (82% el acumulado a 2022, que llega a 107% pero incluyendo el primer semestre de 2023), o Trabajadores de TV - Satsaid (83%, en conflicto).

Cabe aclarar que no es estrictamente comparable el número que cerró cada gremio, por tratarse de períodos abarcados distintos, distintas cantidades de cuotas, revisiones, básicos, complementos y otras condiciones laborales acordadas. Se presentan aquí en un cuadro algunos resultados a modo de referencia informativa.

A diferencia de la mayoría de las paritarias, luego de la importante lucha del neumático por más de 150 días, el sindicato SUTNA logró firmar el único acuerdo que contempla la utilización de una cláusula gatillo para garantizar que el salario no quede por detrás de la inflación. En una pelea ejemplar, en la que los trabajadores pusieron en juego los históricos métodos de la clase trabajadora, cerraron la revisión de la paritaria 2021/22 por arriba de la inflación y se aseguraron que la paritaria 2022/23 cerraría al menos un 10 % por encima de los precios, a lo que se agregó una suma fija de $ 100.000 por trabajador.

“Hay una decisión (de los sindicatos tradicionales) de no confrontar con el poder, sabiendo que se podía negociar, siempre por atrás del aumento de los precios y las ganancias de las empresas”, agregó Oscar Martínez.

Movilización de trabajadores del neumático, año 2022. Foto: Enfoque Rojo.
Movilización de trabajadores del neumático, año 2022. Foto: Enfoque Rojo.

“Antes del conflicto del SUTNA era mala palabra salir a pelear en los valores de la inflación, entonces el conflicto legalizó que se puede pelear para no perder contra la inflación, incluso legalizó que hay que discutir las condiciones de trabajo y han habido sectores que han salido a luchar”, indicó Paula Varela politóloga y docente UBA.

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Otros de los sectores destacados por romper el techo salarial, en gran medida alentados e impulsados por las lecciones de la lucha del neumático, fueron los médicos residentes y concurrentes de CABA (y tuvo extensión nacional), que tras una enorme lucha conquistaron un aumento del 99 %. También el gremio aceitero, uno de los sindicatos combativos y ubicado en un sector estratégico del país, acordó un 98 %, así como un salario mínimo de $ 320.000 para el primer semestre de 2023. También los docentes alcanzaron un aumento del 114 %, pero sobre una base que sigue muy retrasada.

La lucha de médicos residentes y concurrentes en 2022. Foto: Enfoque Rojo.
La lucha de médicos residentes y concurrentes en 2022. Foto: Enfoque Rojo.

¿Cómo se llega a fin de año? En promedio, vienen ganando los precios sobre los salarios. “En octubre la variación interanual de los precios fue del 88%, mientras que los salarios de los trabajadores registrados crecieron un 78,8%, lo que implica un retroceso en términos reales del 5%”, detalló Campos. Por su parte, en lo que va del año (septiembre 2022 versus diciembre 2021) el sector público registrado perdió un 2% y para el sector privado no registrado el derrumbe es del 10%. No sorprende que el Gobierno haya debido anunciar un bono de fin de año para el sector privado de $24.000 brutos que, a pesar del rechazo de los empresarios, no logra compensar el deterioro. La complicidad e inacción de los sindicatos hace su parte.

“La primera ubicación de las direcciones del movimiento obrero (CGT, CTA, sectores movimientos sociales o de trabajadores desocupados) es aceptar la fragmentación de la clase trabajadora y apostar a la negociación sectorial. Lo cual termina siendo una ubicación que tiene efectos perversos”, explicó Paula Varela. Esto es así porque la orientación de las centrales de “aceptar la tendencia general a la precarización del empleo y a la caida del salario real, y tratar de pelear en algunos sectores estratégicos o en algunos sectores que por posición estratégica económica o por acumulación sindical tienen más fuerza, redunda en un retroceso de la clase trabajadora en su conjunto”.

Sergio Massa junto a Juan Carlos Schmid, Hector Daer y Facundo Moyano, dirigentes de la CGT. Foto: Enfoque Rojo.
Sergio Massa junto a Juan Carlos Schmid, Hector Daer y Facundo Moyano, dirigentes de la CGT. Foto: Enfoque Rojo.

Para muestra, basta una declaración de Armando Cavalieri (Secretario General de Comercio), ante la pregunta sobre la posibilidad de que la CGT disponga un paro nacional: "La sociedad ya está parada, ¿Qué vamos a hacer? ¿un paro a quién? ¿al paro? Hay unas 7 millones de personas que no trabajan. Hacer un paro es para hacer el balcón y ver pasar a la gente cuando va a acampar a la 9 de Julio".

La clave del éxito patronal: salarios de pobreza

La mitad de los asalariados gana menos de $70.000 por mes, así lo confirman los datos del Indec en su informe de distribución del ingreso para el tercer trimestre del año. Si comparamos el precio de la mercancía fuerza de trabajo con el de otra mercancía, esto equivale a dos pares de zapatillas de primera marca.

Los trabajadores formales ganan en promedio $104.790, es decir, duplican y más (128%) los bajísimos salarios promedio de los trabajadores informales que fue de $ 45.981.

Pero los trabajadores no sólo pierden poder adquisitivo, sus salarios están cada vez más lejos de cubrir los gastos que requiere una familia durante un mes. La Canasta Básica ascendió a $128 mil en septiembre. El 80 % de los trabajadores asalariados no llega a esa cifra, se encuentran por debajo del umbral de pobreza. Si la comparación se realiza con la Canasta de Ingresos Mínimos que calculan los trabajadores de la Junta Interna de ATE-Indec, que en septiembre era de $ 205.000, la situación empeora.

“A río revuelto, ganancia de pescadores”, este refrán popular podría aplicarse para reflejar la suerte que corrieron los empresarios bajo el gobierno macrista y del Frente de Todos. Pablo Manzanelli integrante del Centro Cifra sostuvo respecto al reparto de la riqueza generada que “la participación de los asalariados en el producto bruto muestra una profunda regresividad distributiva en la economía argentina. Después de arañar el 52% en 2015, cayó a 46,1% en 2019 y a 44,1% en el primer semestre de 2022”.

En sentido opuesto, los principales grupos económicos del país siguieron ganando. Los sectores que más se beneficiaron en el año 2022 son Alimentos y Energía. A continuación presentamos un cuadro de ganancias antes de impuestos, en base a los últimos balances contables presentados a la Comisión Nacional de Valores (CNV):

El imperio alimenticio de los Pérez Compac -Molinos Río de la Plata- tuvo una variación positiva de resultados del 30%; en el sector energético se destaca el caso de Pan American Energy con una escalada superior al 340%. Dado que son datos a valores constantes, las cifras reflejan aumentos reales, es decir por encima de las tasas de inflación

Si analizamos un contexto más general en términos del total de empresas que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires a través de la evolución del MERVAL (el índice que mide el volumen y el número de transacciones), podemos observar cómo se han recuperado prácticamente las cotizaciones al período pre pandemia. Teniendo en cuenta que son valores expresados en dólares estadounidenses y ajustados por la tasa de inflación, al igual que en los ejemplos anteriores, son datos expresados en términos reales. El último repunte de la serie y de acuerdo con los analistas, con la llegada de Massa y las medidas anunciadas en beneficio de las patronales y los “mercados” al cambio en las expectativas lo acompañó una mejora en las cotizaciones bursátiles.

La fuerte caída del salario real durante el gobierno de Macri, que no se logró revertir en el de Alberto Fernández, el desempeño en la productividad y la aceleración del proceso inflacionario son tres factores que señala Manzanelli para explicar esta creciente desigualdad en la distribución del ingreso en los últimos cinco años. “La transferencia del trabajo al capital entre 2016 y 2021 fue de 70.000 millones de dólares, un 55% superior al mega crédito con el Fondo que tomó el gobierno de Macri”, señaló.

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Mientras los empresarios continúan aumentando su tajada en el reparto de la riqueza producida en el país, los trabajadores precarios y pobres son la consecuencia de un fenómeno estructural que se cocina hace años y bajo el cogobierno con el FMI podría empeorar.

Ilustración: Enfoque Rojo
Ilustración: Enfoque Rojo

Va por acá: algunas propuestas de la izquierda

Ante el deterioro del poder de compra de los ingresos es necesario un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y planes sociales. En este sentido a comienzos de año el Frente de Izquierda presentó un proyecto de ley de emergencia en el Congreso Nacional para aumentar salarios y haberes jubilatorios. La propuesta también plantea que ningún trabajador puede cobrar menos de lo que cuesta la canasta básica total que elabora el Indec, en la actualidad de $145.948, y que deberán actualizarse en forma automática de acuerdo a la inflación. Este es un piso en el camino de conquistar un mínimo equivalente al costo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de Ate Indec: en noviembre fue de $227.392.

Además, desde el Partido de los Trabajadores por el Socialismo se elevó la propuesta a los partidos integrantes del Frente de Izquierda Unidad de impulsar en común un polo de los sectores combativos de la clase trabajadora, del movimiento de mujeres, de la juventud y del pueblo pobre. Este tendría como objetivo coordinar las luchas, defender un programa para que la crisis la paguen los grandes empresarios y exigir a las centrales sindicales romper la tregua con el gobierno, enfrentar el plan de ajuste del gobierno, la derecha y el FMI y convocar en común a un Encuentro de ocupados y desocupados para poner en pie una Coordinadora Nacional de lucha. Es posible enfrentar el saqueo en curso.

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-Se agradece a Pablo Manzanelli, Luis Campos, Oscar Martínez, Paula Varela y Jorge Duarte.

Realizaron este informe especial Guadalupe Bravo, Lucía Ortega, Matías Hof, Mónica Arancibia y Jorge Galmes Aguzzi.

Imágenes y diseño: Martín Cossarini, Matías Baglietto y Mar Ned.



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