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Red Internacional

Hoy se anunció en Casa Rosada un proyecto del Gobierno, con el apoyo de la CGT y la CTA, para crear “comités mixtos de seguridad e higiene laboral”. Lo elaboró Yasky, dirigente de Ctera y diputado del Frente de Todos, sin someterlo a debate en ningún lugar de trabajo, esta iniciativa demagógica vende humo con la posibilidad de que comités de conciliación con patronales y el estado, defiendan de las condiciones de salud y laborales de los trabajadores.

Nathalia González SeligraDocente | Secretaría de organización Suteba La Matanza

Miércoles 6 de octubre | 16:24

El proyecto de ley que presentaría el Gobierno y sus diputados y diputadas tiene muchas contradicciones. Para cuidar la salud trabajadora, propone conformar comités mixtos entre patrones y trabajadores elegidos a dedo por las “entidades sindicales”. En estos comités no habría ninguna independencia de los trabajadores para decidir sobre su propia salud ya que las facultades son limitadas, se pueden hacer observaciones, informes pero no detener la producción o actividad laboral incluso ante un grave riesgo. Tienen que acudir al ministerio de trabajo para que evalúe e intervenga.

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Según el proyecto, las “pautas de seguridad e higiene” siguen regidas por las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo que solo buscan bajar los gastos, sean asesinatos laborales o enfermedades.

No podemos tener ninguna expectativa en lo que prometen será un contrapeso a los planteos de flexibilidad y reforma laboral. ¿Consensuar con las patronales en comités las condiciones de trabajo, cuando están presionando por acabar con nuestros derechos?

Hace falta una fuerte determinación de los sindicatos y la fuerza de la clase trabajadora para enfrentar los intentos de reforma laboral como anticipó Toyota en los cambios en la jornada de trabajo para garantizar la productividad.

Expectativa vs realidad

Tomemos el ejemplo de la CTA, central que dirige el autor del proyecto Hugo Yasky. Un gremio que mantuvo la actividad por considerarse sus trabajadores
esenciales en la pandemia, el caso del sindicato del neumático. Allí existen los comités homologados por convenio en cada fábrica, en Pirelli, en Firestone, en Fate.

Consultamos con Victor Ottoboni, miembro de la directiva del SUTNA, nos comentaba que “este comité tiene mayoría patronal por lo que no hay garantía de que primen los intereses de los trabajadores ni que pueda salir nada favorable para nosotros. Cuando cuestionamos a Pedro Wasiejko (ex secretario general del SUTNA y dirigente de la CTA) que el comité era mixto, nos respondió que, lo bueno es que se puede obtener información de las condiciones y accidentes de trabajo. Pero el protocolo de este comité tiene una cláusula de confidencialidad y reserva de la información, por lo que tampoco sirve a los fines de visibilizar nuestra situación. De todos modos este comité nunca estuvo en funciones. Lo mismo ocurre en el resto de las fábricas, por eso tuvimos que lamentar la muerte en el accidente fatal, que se llevó la vida de Marcelo Urlariaga trabajador precarizado de Pirelli” concluyó Victor.

Casa de herrero, cuchillo de palo

En el gremio docente que dirige Yasky el rol de la conducción no fue la defensa de las condiciones laborales. Las y los docentes enfrentamos en pandemia las imposiciones de la vuelta a la presencialidad en condiciones inseguras en las escuelas.

Desde la muerte de Sandra y Ruben en Moreno tras una explisión en una escuela de Moreno bajo la gestión de Vidal, Baradel y la conducción de SUTEBA no convocaron ningún plan de lucha ni medidas para conquistar los recursos que hacen falta para acondicionar los edificios escolares y construir los necesarios para la demanda de la matrícula. Con el gobierno de Kicillof la desinversión continuó y la pandemia se tradujo en escuelas inseguras.

Pero no fue distinto en provincias como Neuquén donde la vuelta a clases significó la muerte de la maestra Monica y dos obreros que trabajaban en la escuela 144 de San Roque, tras la explosión de una estufa.

Es así que las y los trabajadores de la educación, enfrentamos la política del gobierno nacional y provincial desde las seccionales y sindicatos recuperados organizándonos por escuela en comités de seguridad e higiene independientes de directivos y funcionarios, incorporando estudiantes y familias y coordinandonos, por zonas, distritos y regiones. Pusimos en pie comisiones en distritos conducidos por la lista Celeste de Baradel, ante su inacción en Ituzaingó, Morón y Merlo, donde se conformó una coordinación impulsada por diez escuelas. Desde las seccionales Multicolor, nos organizamos como en SUTEBA La Matanza, pusimos en pie comisiones en Tigre, donde cientos se movilizaron al ministerio de trabajo del distrito. En La Plata, la capital de la provincia, donde ni siquiera se presentaron protocolos, decenas de escuelas conformaron comités. Tomamos esta tarea en nuestras manos y desde cada comité asumimos la potestad de suspender las clases en caso de faltar elementos de higiene o no estar garantizada la seguridad de estudiantes y docentes. Porque nuestras vidas valen.

Baradel impulsó Comités Mixtos a nivel provincial co-gestionados con funcionarios del gobierno de Kicillof, no hicieron más que saludar las políticas del estado y no se conoce una sola acción que haya tomado esos comités en favor de trabajadores y comunidad educativa.

¿Patrones feministas?

El proyecto de ley propone que los comités también aborden la violencia y el acoso a las mujeres en los lugares de trabajo. La mayoría de las veces que se han realizado valientes denuncias de mujeres trabajadoras con el riesgo incluso de ser despedidas, los denunciados son capataces, patrones, jerárquicos que utilizan la violencia machista para someter a su antojo a las mujeres. ¿Podemos confiar en los comités junto a los patrones acabarán con las situaciones de abusos cuando son en su mayoría quienes los hacen? ¿Podemos confiar en estos integrantes elegidos a dedo por los dirigentes que se callan muchas veces ante los abusos? Claramente como nos enseñaron las y los trabajadores de Kraft, no. En 2011 pararon en repudio a la suspensión de una compañera que denunció un acoso por parte de un jefe. Y en 2019 le impusieron un paro a la comisión interna y el sindicato por un caso de violencia de género.

Esta es la forma en que las mujeres construimos en Argentina y en el Mundo el #8M como una jornada de paro y movilización para visibilizar que las mujeres trabajadoras somos esenciales para mover el mundo y tenemos fuerza para hacer temblar la tierra.

Por una organización independiente y desde abajo

Como mostramos las mujeres en nuestra lucha hsitórica por el derecho al aborto, nada nos viene de arriba ni siquiera tratandose de un proyecto de ley como este que aparenta ser favorable a la clase trabajadora sino es arrancado con la organización y la movilización en las calles. ¿Qué garantías puede darnos Yasky con un proyecto de ley que va a negociar con las patronales y la CGT? ¿Qué garantías puede darnos un dirigente sindical sometido como parte del Frente de Todos a los mandatos del FMI?

La única garantía de defensa de nuestra salud y comisiones laborales es tomar esa defensa en nuestras manos y desde abajo imponer nuestras demandas para poner las organizaciones sindicales al frente de nuestra lucha. Desde las agrupaciones del MAC-PTS en el FITU impulsamos comisiones de seguridad e higiene democráticas, elegidas por las bases y controladas en asambleas, con capacidad para imponer protocolos y paralizar la producción o actividades cuando sea necesario. No podemos permitir especulación ni negociación con las vidas trabajadoras. Basta de demagogia electoral y rosca parlamentaria, asambleas para discutir y decidir qué medidas tomar para imponer nuestras demandas.




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