Cultura

EFEMÉRIDE

Pugliese, una historia de tango

Hoy se cumplen 21 años de la muerte del pianista, compositor, arreglador y director de orquesta, Osvaldo Pugliese, uno de los músicos que más aportó al tango, con su idea de orquesta-cooperativa y su militancia política.

Leandro Orellano

Músico y docente

Lunes 25 de julio de 2016 | Edición del día

Hablar de Pugliese es abordar la historia del tango, el mito sobre su persona y su trascendencia a todo el mundo musical, desde ser uno de los padres del tango hasta convertirse en referente para las propias bandas de Rock & Roll. Fue quien innovó el tango y lo proyectó a los lugares más recónditos del mundo. Temas como "Recuerdo", "La Yumba" y "Negracha" serían himnos del mundo tanguero.

Pugliese nació en el seno de una familia de laburantes, en el año de 1905 en Villa Crespo, barrio proletario por aquel entonces. Su padre y sus hermanos eran músicos, tocando en conjuntos del barrio. En la adolescencia, comenzó a interesarse por el violín, aunque el instrumento que lo acompañaría por largo tiempo entraría en su vida más adelante. A los 13 años, en pleno contexto de la Primera Guerra Mundial, dejó la escuela primaria y consiguió trabajo en una imprenta, oficio que seguramente influyó en el despertar de su conciencia política. Poco tiempo después, su padre le regaló un piano, y aunque el joven Osvaldo se resistió un tiempo hasta tocarlo, no tardaría en tomar clases y empezar a tocar con distintos tangueros de la época.

En la década del 20 y 30 integrará varios conjuntos, forjando sus primeras armas como profesional, llegando a tocar en este tiempo con otro de los futuros próceres del tango, como Aníbal Troilo, actuando en cabarets y cafés de barrios porteños. Antes de cumplir 20 años ya había compuesto varios tangos, algunos de ellos clásicos en su trayectoria, como "Recuerdo".

La crisis del 29 llevó al deterioro de las condiciones de vida del pueblo trabajador, que componía básicamente el público del tango. Además, la difusión del cine sonoro dejó sin trabajo a la gran mayoría de los pianistas profesionales de la época. Los cambios sociales hicieron con que nuevas relaciones de trabajo se desarrollaran en el mundo del tango. Pugliese va a ser uno de los principales impulsores del primer sindicato de música popular, que buscaba ayudar a los músicos y conjuntos a reivindicar la apertura de espacios para tocar, una mayor participación en las recaudaciones y mejoras en las condiciones de trabajo. Era notorio el abuso cometido por los productores y las compañías discográficas ante las necesidades de los músicos. Es en esta época que decide afiliarse al Partido Comunista, del cual fue miembro hasta su muerte.

Es en 1939 que el maestro logrará crear su primera orquesta que, aunque con diferentes cambios, se sostendrá por 55 años. Pugliese va a innovar el tango tanto en lo musical, desde lo que él consideraba la "estructura": la ejecución, la composición y la interpretación; hasta la organización laboral: se manejaban a través de una "cooperativa" y un sistema de puntaje. En su orquesta, todo se decidía en asamblea, desde los arreglos que debía llevar un tema, hasta el dinero que le correspondía a cada músico. Además, el sistema de puntaje retribuía a los músicos que más aportaban y se destacaban en el armado y ejecución de cada obra obra. El propio Osvaldo, quien fuera el director y alma mater indiscutido de la Orquesta, varios veces debió cobrar menos que sus compañeros. Este ejemplo es, hasta los días de hoy, replicado por varias orquestas de tango.

Con la llegada del peronismo al poder, Pugliese sufrió varias veces la cárcel, pero su orquesta no paró nunca de tocar, dejando un clavel rojo sobre su piano vacío. Muchas veces lo detuvieron antes de alguna función para liberarlo cuando esta terminaba. Sus encarcelamientos se daban con el mismo tenor que se acrecentaba su popularidad.

En una entrevista de 1985, al ser preguntado cómo logró mantener su orquesta siempre activa, Pugliese contestó: “Me sostuvo la férrea voluntad de mantener la música popular. Otros con menos carácter hubieran abandonado. (...) por ser una cooperativa, todos peleaban por su subsistencia, no era solo el director que peleaba por su nombre... La orquesta sufrió de todo, sufrió la afronta de que le tirasen moneditas en el palco al compartir escenario con artistas extranjeros". Ya para estos años, habían tocado por varios países de Europa, logrando reconocimiento mundial. 1985 es también el año en que la orquesta llega al Teatro Colón, para celebrar sus 80 años; sería la primera vez en que el reconocido teatro abriría sus puertas para el tango. Hasta entonces sólo la música clásica había ocupado el escenario.

Ya para estos años Pugliese había recibido todo tipo de reconocimiento, como el famoso concierto en Holanda con Astor Piazzola en 1989, quien supo reconocerlo como su maestro.

Osvaldo luchó incansablemente porque el tango fuese una música popular y que llegara a todo el pueblo trabajador. Hasta sus últimos años de vida bregó por que los tangueros tuvieran una "casa del tango", un lugar donde pudieran ensayar, aprender, tocar y formarse, y que fuera gratuito. Sostener este ideal lo llevó a ser prohibido por gobiernos y medios de comunicación, exiliarse y ser detenido en varios oportunidades. Nunca renegó de sus ideas políticas y cuando le preguntaban cómo era haber sido encarcelado, se negaba a hablar de eso, diciendo que el que está en lucha con sus ideas, tiene que saber las reglas del juego. Afirmó “Cuando uno opta por militar en un partido, opta por todas las satisfacciones y por todos los inconvenientes y sinsabores de la cosa. Lo hace porque le parece lo mejor, porque lo siente como una obligación".
Su legado es fuente permanente de influencia para las nuevas generaciones y orquestas tangueras.







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