Economía

Presión sobre Francia e Italia para que acepten mandato Alemán

El anuncio por parte de Francia e Italia de extender los plazos de cumplimiento de las metas de ajuste del déficit que exige la Comisión Europea despertó la crítica de los ministros de economía de la UE y la presión para que se ajusten a las metas fijadas. Alemania con su política de austeridad se hace sentir en la región.

Jueves 16 de octubre de 2014 | Edición del día

Semanas atrás publicamos en este diario un artículo sobre la decisión de los ministros de economía de Francia e Italia de posponer por cuarto año consecutivo el cumplimiento de la meta de reducción del déficit fiscal al 3% del PBI según exige la Comisión Europea.

A raíz de esta decisión, Michel Sapin, ministro de economía de Francia, tuvo un fuerte cruce con sus pares de Europa, principalmente con el ministro alemán, Wolfgang Schäuble que se opone férreamente a un relajamiento del ajuste del déficit público. Una situación similar experimenta el ministro de Italia, Matteo Renzi. Así crece la presión de la Comisión Europea que deja trascender a los medios la posibilidad de un rechazo de los proyectos de presupuesto, algo muy incómodo para la segunda economía de Europa.

Por su parte la agencia de calificación de deuda Fitch´s amenazó con bajar la referencia crediticia de Francia en caso de que no acceda a los cambios requeridos en el presupuesto. Según un artículo de El País, Fitch ha puesto en "vigilancia negativa" la nota de solvencia de Francia, actualmente AA+, ante el empeoramiento de las perspectivas económicas del país galo, lo que podría conllevar la rebaja de un escalón en la nota francesa a partir de noviembre.

El tire y afloje entre los países de Europa si bien tiene como trasfondo una economía que no logra recuperarse, hay en él una fuerte tensión acerca de resolver la crisis de acuerdo al modelo alemán o de lo contrario apartarse de él. Desde que comenzó la crisis mundial en 2008 Alemania como principal Estado acreedor de Europa desplegó una estrategia de baja del déficit público vía la exigencia de recorte en el gasto del estado, el aumento de los impuestos y la liberalización de los mercados.

En su esquema de austeridad la mira apunta al trabajo. Por ejemplo, el gobierno francés acaba de anunciar medidas para permitir que más tiendas abran los domingos y liberar de competencia en algunos sectores laborales como en los abogados, odontólogos, farmacéuticos, en un intento de convencer a los socios de la UE de que puede reformar su economía. Además se liberan las normas que restringen el trabajo nocturno.

Pero volviendo a la estrategia de Alemania a nivel macro esta se concentra en garantizar por un lado el cobro de las deudas de los estados a los que financió a cambio de que consuman los productos alemanes que se exportan a todos los países de la UE. Pero a la vez, Alemania con el ajuste a sus socios de la UE y la liberalización de los mercados pretende ganar posiciones dentro de Europa afirmando el poderío indiscutido de sus capitales.

Ante un pronóstico de crecimiento mediocre en las principales economías del mundo, la intransigencia de Alemania por la austeridad no parece mejorar las cosas. Por el contrario, empieza a despertar recelos entre los principales Estados de Europa que ante la posibilidad de una desmejora de la economía europea con consecuencias imprevistas (ver edición del sábado), no quieren quedar bajo el mandato alemán.

Y encima a Alemania no le va mucho mejor. Hace días hubo un recorte oficial de las perspectivas de crecimiento de su economía y todo indica que se encamina hacia una recesión. La propia política de austeridad alemana comienza a estar en cuestión, es que el ajuste que aplica sobre la UE parece volverse en su contra. Alrededor de la cuestión de los presupuestos salen a la luz otros problemas de fondo de la UE que no se resuelven evidentemente ajustando las metas fiscales.







Temas relacionados

Comisión Europea   /    Italia   /    Austeridad   /    Presupuesto    /    Alemania   /    Francia   /    Economía Internacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO