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Red Internacional

En los últimos días en Córdoba la policía mostró cómo y para qué se prepara en el próximo período, por lo general para muestra solo hace falta un botón, pero a estas alturas se podría pensar en poner una mercería si este accionar continúa.

Juan RojoLID Córdoba

Viernes 8 de mayo de 2020 | 20:15

Recapitulemos brevemente, en un lapso de 5 días la Policía de Córdoba recrudeció su accionar contra los trabajadores y además dio a conocer, como al pasar, que utiliza las redes sociales para espiar a las organizaciones de trabajadores y así adelantarse a cualquier intento de protesta que pueda surgir.

Tomemos como parámetro lo que sucedió en la tarde noche del 5 de mayo en Jesús María, a 50 km de la capital: los trabajadores municipales que se encontraban reclamando contra un decreto del intendente que les suspendía el aumento acordado previo a la cuarentena. Ya habían realizado medidas de fuerza y se reunieron para discutir cómo continuar su reclamo en el marco de que lo propuesto por el ejecutivo era absolutamente ilegal y recortaba en los hechos salarios ya miserables, algunos de $15000 para mantener a una familia entera. La policía provincial desplegó un gran operativo para romper esa asamblea, con golpes, balas de goma, persecución y metiendo presos a 40 trabajadores municipales dentro de los cuales había representantes gremiales. Todo bajo la excusa de “romper el aislamiento social”, como justificación para evitar que los trabajadores hagan uso de su derecho más importante que es el de reclamar, siendo que están cumpliendo tareas esenciales como es la recolección de residuos y limpieza de la ciudad.

Tan escandalosa fue la represión que al día siguiente la municipalidad tuvo que sentarse a dialogar con los trabajadores municipales y acordar el pago de una suma no remunerativa que reemplace esa quita.

Ya el día anterior se vio que la policía refuerza su carácter antisindical , cuando en el marco de una asamblea que se iba a realizar a las 10 de la mañana en la planta de Bagley, en Circunvalación y Juan B. Justo la policía cerró los portones de la fábrica para impedir que se lleve a cabo. ¿El motivo de la asamblea? Reclamar por el pago del presentismo y horas nocturnas de trabajadores que se encuentran trabajando en medio de la pandemia. No solo bloquearon los portones si no que incluso amenazaron con detener al Sec. General de Alimentación cuando se acercaba a la planta para participar de la asamblea, y también a los delegados. El argumento de la policía volvía a ser el de resguardarse en el aislamiento social para amedrentar a los trabajadores.

Ayer la policía volvió a actuar y cuando trabajadores de las aplicaciones de delivery se encontraban manifestándose en el Patio Olmos acudió y detuvo a dos jóvenes como se ve en el video a continuación de la página Rappis Y Furioses amenazando al resto de los que se encontraban allí. Durante el resto de la noche en los grupos de trabajadores se difundieron audios de pibes que eran hostigados por la policía. Cuando les pedían los papeles les decían “deben ser de los que estuvieron reclamando en el Olmos, anden con cuidado o van a terminar presos” . ¿Las explicaciones? Sí, una vez más, el aislamiento social. Poco les importa que estos jóvenes sean quienes hoy cumplen el rol de entregar comida y medicamentos, mientras el aislamiento está vigente.

Por último, esta mañana, mientras los trabajadores municipales se preparaban para reclamar por el recorte de sus sueldos que se prepara a aprobar el intendente Llaryora, impulsando un ajuste que no solo toca los salarios, sino las condiciones laborales del conjunto de los trabajadores, el comisario Gonzalo Cumplido admitió en diálogo con Cadena 3 que: “Nosotros conocemos todo lo que se publica en redes sociales con respecto a la realización de protestas. Hay un área especializada de la policía que se encarga de analizarlo, y dónde surjan, ahí estaremos”. ¿Existe una área especializada para monitoreo de reclamos y protestas de trabajadores? Es absolutamente ilegal (prohibido a nivel nacional de forma expresa) y anti sindical, y muestra que la policía y el Gobierno se preparan para reprimir los intentos que surjan desde los trabajadores para reclamar frente a los ataques de las patronales y el mismo Gobierno. ¿Será de esta manera que se adelantaron al reclamo de comerciantes de la mañana de hoy donde detuvieron a uno de ellos?

El Gobierno de Córdoba, alumno ejemplar en lo antiobrero

En Córdoba, es donde más se viene aplicando a fuerza de represión policial la resolución del Ministerio de Trabajo N° 489/2020, que utilizando como justificación el aislamiento social y la pandemia establece en su primer artículo: “ARTICULO 1°.- Suspéndanse a partir del dictado de la presente y hasta el 30 de septiembre de 2020 los procesos electorales, las Asambleas y Congresos, tanto Ordinarios como Extraordinarios, como así también todo acto institucional que implique la movilización, traslado y/o la aglomeración de personas, de todas las asociaciones sindicales inscriptas en el registro de esta Autoridad de Aplicación”. Esta resolución es en la que la provincia se amparó para reprimir y para responder frente a las consultas sobre las próximas movilizaciones, incluyendo sobre todo a la de los municipales de la capital en el día de hoy. Esta resolución, que es absolutamente anticonstitucional, por que cercena el derecho de protesta del Art. 14 bis, pretende limitar los procesos incipientes de organización y reclamo frente a los múltiples recortes y abusos de las patronales y los gobiernos. Busca explícitamente evitar la movilización y que los trabajadores puedan mostrar fuerza, limitando todo al ámbito de lo virtual.

Frente a esta escalada represiva llama la atención el silencio de los organismos de DDHH tradicionales de la provincia, que de mantenerse en esta actitud se puede entender que son cómplices de esta política autoritaria, y que por ser parte en cargos del Gobierno provincial y municipal se terminaron subordinando a la política de ajuste de los gobiernos. En la Córdoba del Partido Cordobés de Radicales y el PJ, siempre hubo frente a los ataques al menos la voz de sindicatos tradicionales como Luz Y Fuerza y organismos de DDHH, que además de la izquierda, denunciaban estas situaciones. Eso no puede desaparecer.

Finalmente, además de la escalada represiva también hay lecciones, esta mañana también
pudimos ver un pequeño ejemplo de frenar la mano a la policía cuando los trabajadores municipales se movilizaron al Concejo Deliberante siendo 200 personas, y la policía que había declarado que no estaba permitido manifestarse no actuó. Esto significa que la relación de fuerzas no está decidida y que si las movilizaciones fueran de un número importante, con sindicatos y trabajadores, organismos de DDHH y organizaciones políticas actuando en común, sería posible frenar esta avanzada represiva, si los sindicatos no lo hacen, no es por las “consecuencias”, es por no querer ponerse al frente de estos reclamos.

Desde el PTS en el FIT-U creemos indispensable que frente a esta escalada los sindicatos y organismos de derechos humanos se deben poner a la cabeza de esta pelea, que también impulsamos desde la izquierda, por impedir que Gobierno, policía y empresarios sigan avanzando contra los derechos mínimos y básicos de organización que tenemos los trabajadores, desplegando un amplio frente único democrático. Más allá de la escandalosa resolución 489/2020 no podemos permitir bajo ningún punto de vista que el derecho a la protesta se suspenda, ya que en el marco de la crisis económica los trabajadores van a salir a reclamar por sus propias condiciones (ya lo están haciendo incipientemente), y es importante que así como la policía y Gobierno se preparan, nosotros también lo hagamos para no llegar a ese momento habiéndolos dejado avanzar.




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