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Red Internacional

El municipio conducido por el oficialista Federico Achával se suma a la lista de distritos donde el gobierno provincial no paga en tiempo y forma a los trabajadores de la primera línea. Así lo denuncian vacunadores pilarenses que hicieron llegar sus testimonios a este medio, relatando la situación de precariedad en la que se hayan.

Viernes 21 de mayo | Edición del día

En los últimos días, trabajadores de vacunatorios hicieron llegar a La Izquierda Diario denuncias sobre la precaria situación laboral en la que se encuentran:

"Somos trabajadores que estamos becados. Nos anotamos para los vacunatorios hace más de dos meses pero solo cobramos un mes. Muchas compañeras son madres solteras o sostén de familia y dejaron de venir a trabajar por no tener plata para viajar. Hay varios que estamos tramitando el título de enfermería, pero por la pandemia no los entregan todavía".

“Cobramos solo un mes, por tiquetera y no tenemos cuenta bancaria”.

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Según comentó una trabajadora, las condiciones son completamente irregulares. “El único sueldo que cobramos fue de 40.000 pesos, por “tiquetera” [NdR en efectivo], no nos abrieron la cuenta bancaria correspondiente y además nos descontaron 2000 pesos para una obra social que no conocemos y sin previo aviso”. Supuestamente todos los vacunadores de la región sanitaria V debían cobrar ese pago, aunque no hay certezas si gobierno cumplió con esto.

Tampoco saben bien cuándo cobrarán el resto del salario adeudado, ya que la fecha de cobro es del 5 al 10 de cada mes. Surge la incertidumbre entre los vacunadores ante los manejos del gobierno: “Imagínate que hace casi tres meses que estamos trabajando ahí y no nos abrieron la cuenta, ¿Qué nos va a hacer creer que nos la van a abrir en diez días y nos van a depositar a todos?”.

Una realidad desesperante

Varios trabajadores tienen miedo a expresar la incomodidad y la bronca con respecto al cobro y no se animan a decirlo, aunque por lo bajo la bronca está presente.

Hay amenazas todo el tiempo. Un empleado nos dice: “Nos han dicho que podemos hacer lo que nos parezca, aunque deberíamos saber que ‘las consecuencias pueden ser que te quedes en la calle’, dando a entender las posibles bajas en las becas”. Y luego agrega que “eso no debería de ser así, los becarios estamos seleccionados para cumplir el rol mientras dure el transcurso de la pandemia. ¡Una baja sería inaceptable! La ley anti despidos para el Estado, ¿no se aplica?”.

“Muchos dependen de este trabajo. Nos quieren conformar [el gobierno provincial] dando un poco de plata para la Sube, pero todos saben que con eso no se vive” fue otra de las quejas que llegaron a este diario. Las condiciones laborales empeoraron. La tensión en los vacunatorios es constante, según comentan en grupos que armaron los trabajadores de distintas zonas: “Todo el tiempo estamos vigilados”.

La responsabilidad de Kicillof y Gollán

La voluntad de los y las vacunadoras, que este año se pusieron al frente de la primera línea de combate a la pandemia, es tan innegable como la precarización a la que los somete el gobierno provincial. “Seguimos esperando todos los días el cobro, exponiendo nuestras vidas al frente. Lo hacemos por vocación, pero también es un trabajo y debemos ser remunerados. No sabemos hasta cuándo vamos aguantar” nos expresa otro profesional de la salud.

Hace pocos días salieron a la luz casos en donde vacunadores han llegado a estar cinco meses sin cobrar, como sucede en varios centros del conurbano y de La Plata. En Zona Sur incluso llegaron a tener que cortar una calle ante la desesperación de no poder llevar un plato de comida a sus hogares.

En cadena nacional, Alberto Fernández agradeció a los vacunadores pero no mencionó que cobran a cuenta gotas. Por su parte, ni el ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán ni el gobernador Axel Kicillof dan respuestas a las acuciantes demandas de los trabajadores de la salud. Mucho menos toman medidas de fondo para fortalecer el sistema sanitario bonaerense, cuando funcionarios del propio gobierno admiten la posibilidad de un colapso sanitario.

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Para enfrentar en serio el virus necesitamos la vacunación masiva de la población.
Esto sería posible si el Gobierno declara de utilidad pública el laboratorio de Hugo Sigman. Allí se pueden producir las vacunas que hacen falta para evitar el colapso sanitario. Pero una vez más los intereses de los empresarios de la salud están por encima de nuestras vidas.

Desde la primera línea vienen exigiendo también que es urgente centralizar el sistema de salud, para que todos los recursos públicos y privados se pongan a disposición de atender la pandemia. No quieren elegir a quién le dan una cama o un respirador.

Por eso para quienes hacemos La Izquierda Diario es muy importante reflejar las demandas de las y los trabajadores de la primera línea, los más interesados en terminar con la pandemia. Invitamos a todos los trabajadores a enviarnos sus denuncias y a sumarse a la Comunidad La Izquierda Diario para seguir dándoles voz a los de abajo.




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