Uruguay

FRIPUR RESISTE

Pese a las indefiniciones del gobierno, las trabajadoras y trabajadores mantienen la lucha

El 18 de este mes se cumple un mes desde aquel fatídico día en que la empresa Frigorífico Pesquero del Uruguay – FRIPUR – cerró sus puertas dejando en la nebulosa la situación laboral de unos 960 empleados. Las trabajadoras luchan por conservar su fuente de trabajo y cuentan con la solidaridad de distintos sindicatos.

Miércoles 16 de septiembre de 2015 | Edición del día

Pero la noticia no era una novedad para sus trabajadoras y trabajadores que fueron testigos directos de cómo los hermanos Fernández, dueños de la firma, han venido desfinanciando la producción en vistas de invertir en otros rubros más rentables.

La niña mimada de los gobiernos

Con la anuencia de los distintos gobiernos de turno, que nunca pusieron objeciones en el otorgamiento de préstamos, el grupo FRIPUR recibió del Banco de la República – BROU – unos U$S 40 millones durante los últimos años, pese a las declaraciones de pérdida de la misma firma. En otras palabras, el Estado uruguayo utilizó fondos públicos – provenientes centralmente de los impuestos al consumo popular – que fueron a parar a manos de la familia explotadora Fernández, que ni siquiera utilizó la partida monetaria para re-invertirla en la firma FRIPUR sino que hizo una re-dirección de los fondos para otros rubros comerciales. Llama la atención la facilidad con que el Estado presta plata a estos empresarios sabiendo la imposibilidad de cumplir sus obligaciones, y al mismo tiempo el Estado embarga a gente pobre que no puede pagar deudas infinitamente más pequeñas, o bien les niega un préstamo a miles de familias que lo necesitan.

Es públicamente conocida la amistad que los hermanos Fernández mantienen que Tabaré Vázquez o con José Mujica, siendo que a este último le obsequiaron la banda presidencial cuando se consagró como Presidente de la República en 2010.
Estos son los empresarios que defiende el gobierno del Frente Amplio, tal como lo hicieron los anteriores gobiernos, protegiendo sus privilegios hasta las últimas consecuencias. En el plano laboral, el Estado fue cómplice durante todos estos años de las condiciones de super-explotación que se desarrollaban al interior de la empresa, donde el maltrato y discriminación era una constante, donde la prepotencia, las amenazas y la persecución sindical no escatimaban. Son miles las denuncias realizadas en el Ministerio de Trabajo contra las condiciones laborales denigrantes, pero son sistemáticamente desatendidas por el gobierno frenteamplista y la Justicia.
Se garantiza así la más absoluta impunidad para que los Fernández festejen con los millones que ganan a costa de los trabajadores y trabajadoras que no pueden ni enfermarse, ni tomarse la licencia reglamentaria, etc.

El Estado responde a los patrones

Cualquiera podría preguntar: ¿por qué tanta impunidad? La respuesta tiene que ver con que este Estado, que defiende y protege a esta clase de parásitos capitalistas, sirve justamente para eso, para favorecer que los empresarios sigan manteniendo sus ganancias como hasta ahora. Ellos no tienen una visión ni humanista ni planificadora a mediano o largo plazo de la producción según las necesidades de la población. La única visión que tienen es la del corto plazo movida por el enriquecimiento individual a costa de cientos y miles de trabajadores.

Pero fueron los trabajadores y trabajadoras que dijeron BASTA, y tomaron el control de la fábrica para evitar que se cierre y que se pierdan cientos de puestos de trabajo. Hoy en la puerta de la planta ubicada en la calle Rondeau podemos ver mujeres parando a los autos pidiendo solidaridad, repartiendo volantes y realizando un plantón a la espera de una solución que contemple sus necesidades. Las trabajadoras y trabajadores no pueden esperar, necesitan una solución YA.

¿Cuál es la salida para FRIPUR?

El gobierno nacional, pese a lo que esperan muchos trabajadores y trabajadoras y lo que quiere el sindicato, ya aclaró que no tiene ninguna salida que garantice la continuidad de la empresa. Oficialmente se realizaron algunas gestiones para conseguir un nuevo inversor que quisiera seguir lucrando con el trabajo y sacrificio de cientos de obreros y obreras.

El pasado jueves 10 la Justicia notificó al Síndico acerca de la inminente liquidación de la firma. Con esto se inician los plazos para rematar los bienes que la integran, primero se intentará hacerlo en bloque, y si esto no resulta, se pasará al viejo y querido desguace al mejor postor.
La fábrica va al cierre definitivo, si antes no intervienen las obreras y obreros para impedirlo.

La salida a esta difícil situación está en lo que dejó la patronal: deudas. Si uno de los acreedores es el Estado (a través del BROU), entonces la fábrica puede ser expropiada y estatizada, como una manera de recuperar los millones que el Estado uruguayo prestó a los Fernández. Aunque la deuda es superior a la actual valuación de la empresa, el resto se puede recuperar en unos pocos años si la fábrica se pone en funcionamiento.

Una fábrica nacional de pescado administrada por sus trabajadores y trabajadoras, puede cumplir una enorme función social, produciendo pescado a precios populares, lo que acercaría el producto, que actualmente es muy caro, a las miles de familias uruguayas que necesitan alimento que nutra a sus hijos. El pescado, de gran valor nutricional, puede ubicarse en los comedores de las escuelas y proveer a los hospitales. La fábrica bajo control obrero puede planificar la producción sin necesidad del patrón, que para lo único que servía era para maltratar y prepotear y vivir a costa de la super-explotación.

La lucha de FRIPUR viene captando la atención y solidaridad de una buena parte de los trabajadores. Muchos fueron los sindicatos de base que ya se solidarizaron juntando víveres y pañales para que la lucha no decaiga. Se ha demostrado concretamente la simpatía con la lucha de las obreras y obreros. Por ejemplo, los trabajadores del sindicato del gas (la Unión de Obreros y Empleados del Gas, Uoegas) acaban de reinstalar el servicio de gas a la planta, pese a que la empresa MontevideoGas ordenó cortar el suministro. Retomando las mejores tradiciones obreras de solidaridad de clase, es necesario utilizar todo este apoyo para dar una salida en beneficio de los trabajadores.

Esta es la salida para que la crisis la paguen quienes la generaron, y la vía de enfrentar que quieran descargarla sobre los hombros de la clase trabajadora.

Mujer, escucha, tu lucha es nuestra lucha

La lucha de FRIPUR ha despertado la militancia de muchas obreras, que hoy recorren los salones de las facultades pidiendo solidaridad, que paran a los automovilistas contándoles la situación de la fábrica, etc. Son mujeres, muchas de ellas jefas de su hogar, que mantienen a sus hijos como pueden y pelean por la defensa de sus puestos de trabajo.

Las reivindicaciones de las mujeres trabajadoras no solo a mantener su fuente de ingresos, sino a no ser discriminadas, a frenar los abusos de todo tipo, y al reconocimiento de su doble sacrificio, en la fábrica y en sus casas, son esas reivindicaciones las que motorizan a estas mujeres que no descansan hasta conquistar sus reclamos. Todo un ejemplo de lucha.







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