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Red Internacional

Carta en primera persona de Patricia, hija de Rodolfo Walsh y hermana de Vicki, quien fue asesinada en la masacre de la calle Corro el 29 de septiembre de 1976.

Miércoles 15 de diciembre de 2021 | 19:25
Foto: Myriam Bregman, Liliana Mazea, Patricia Walsh y Matías Aufieri en la presentación de la querella por la masacre de la calle Corro, 2015

Reproducimos una carta escrita por Patricia Walsh, tras conocerse la noticia de la detención de 10 genocidas por la masacre de la calle Corro en la que asesinaron a su hermana, Vicki Walsh, en 1976:

He llorado hoy al conocer la noticia que me ha dado el abogado Matías Aufieri, quien junto con Myriam Bregman, abogados de la familia Walsh, han trabajado tanto por esta querella.

Estamos hablando de la masacre de la calle Corro.

Del 29 de septiembre de 1976.

De un operativo ilegal, en plena dictadura militar, en la ciudad de Buenos Aires, donde un grupo de por lo menos 150 hombres, del Cuerpo 1 de Ejército, atacaron al amanecer una casa de familia, en la que se reunían miembros de la organización Montoneros para hacer sus reuniones.

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Hoy han detenido a diez de los genocidas que condujeron esa masacre, y por fin, eso esperamos, los van a procesar. Cuarenta y cinco años después.

Una de esas personas militantes que estaba allí ese día era mi hermana mayor, mi única hermana, María Victoria Walsh. Le decíamos Vicki. Se había cambiado la y griega por la i latina, un gesto que nos hacía reír. Como nombre para su militancia clandestina, en dictadura, había elegido llamarse Hilda, en homenaje a Hilda Guerrero de Molina, asesinada en Tucumán, años atrás, por la dictadura militar de Juan Carlos Onganía.

Vicki tenía una hija pequeña, de un año y tres meses de edad, mi sobrina Victoria, y a su marido Emiliano Costa en la cárcel, preso político desde el año anterior. Llevó a la bebé a esa casa, la noche anterior, haciendo una excepción. Sabía los riesgos que corrían… pero debía reunirse allí al día siguiente. Esa noche, la familia Mainer, que alquilaba esa casa, le iba a celebrar su cumpleaños, el número 26, y a pesar de todo habría una torta, el feliz cumpleaños, y la celebración de la vida. Estaban allí la señora Mainer y sus jóvenes hijos, y los compañeros de militancia de Vicki, a los que ella quería y admiraba, Molinas, Coronel, Salame y Bertrán.

Mi padre ha contado en su carta cómo fue el operativo criminal. Yo misma le conté a mi padre algunos detalles. Lo que contaba un conscripto a su madre, y cómo lo afectaba terriblemente lo que allí vivió. Fueron crímenes de lesa humanidad, que no prescriben, así hayan pasado 45 años y hayan podido instalar hasta hoy, con la masacre de la calle Corro, la peor impunidad.

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Los familiares hemos denunciado todo, desde hace años. Fue nuestra enorme lucha colectiva la que logró anular las infames leyes de impunidad, abrir las causas judiciales, encabezar y compartir las querellas, compartir con nuestros compañeros y compañeras abogades los largos años de espera, los reclamos, las denuncias, la exigencia de apertura de los archivos de inteligencia, reclamos que seguimos sosteniendo hasta el día de hoy, a pesar de la construcción de impunidad, que fue buscando y poniendo en marcha nuevas postergaciones. Mientras tanto, a muchos de los genocidas, y entre estos diez hoy detenidos hay más de uno, los fueron ascendiendo en democracia, los distinguieron con condecoraciones, y les garantizaron durante décadas la impunidad biológica. Lo sabemos, y lo denunciamos siempre, desde hace ya mucho tiempo. Pero a pesar de todo, o precisamente por todo lo que hemos padecido, celebramos que por fin los hayan detenido, reclamamos que sean procesados, que vayan a juicio, queremos que sean condenados, y nos enorgullece y emociona dónde llega nuestra lucha, que como diría mi padre se merece un claro día de justicia.

Gracias Myriam Bregman, gracias Matías Aufieri, Liliana Mazea, Lilen Reyes, incansables abogades de esta causa. Gracias querida Lucía Coronel, y a los familiares con quienes hemos compartido las luchas y el dolor. Gracias a todes los que nunca dejan de luchar por las causas justas. No hay olvido ni perdón. Vamos con Memoria, Verdad y Justicia.

Patricia Walsh - 15 de diciembre de 2021


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