Sociedad

DEBATE EN LA COMUNIDAD EDUCATIVA

Patricia Pines: "Con la vuelta a clases Trotta va tras los pasos del Gobierno de la Ciudad"

Entrevista a la docente y miembro del colectivo “Familias por un retorno seguro a las escuelas” y “Vacantes para todos”.

Juana Galarraga

@Juana_Galarraga

Jueves 28 de enero | 08:03

La Izquierda Diario consultó a especialistas en la temática educativa, involucrados en el debate sobre el retorno presencial a las aulas que intentan implementar las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y de otras áreas del país.

Patricia Pines es docente y madre de niños en edad escolar. Integra los colectivos "Familias por Retorno Seguro a las Escuelas" y "Vacantes para Todxs en las Escuelas Públicas”.

¿Qué opinás respecto del debate por el tema de la vuelta a las clases presenciales?

El colectivo que se formó que se llama Familias por el retorno seguro a la escuela, es un grupo bastante amplio, ya se sumaron más de 3000 personas en unas semanas. Entendemos que hay mucha gente interesada de la cual, la gran mayoría son familias, pero también obviamente hay docentes y estudiantes. Los últimos días tuvimos reuniones por video llamada de las cuales participaron cerca de 300 personas en cada una y logramos consensuar algunas demandas.

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Entendemos que no es tanto un debate entre trabajadores el que tenemos que dar, no se trata de una cuestión de voluntad de familias y docentes, sino de funcionarios de gobierno que están tomando esta decisión apresurada e irresponsable. La cuestión que está en debate no es la presencialidad, sino las condiciones en las cuales se pretende retornar a la presencialidad.

¿Por qué creés que apuran tanto esta decisión?

Hay una legítima demanda social porque para muchas familias y docentes fue casi imposible sostener la virtualidad dado que no garantizaron ni dispositivos ni conectividad. Por parte de los gobiernos claramente la cuestión pasa por la producción económica, la mano de obra barata puesta a producir de vuelta dejando de lado lo que eso implica para el cuidado de la salud de las familias trabajadoras.

Levantaron a principios de enero el decreto mediante el cual las madres y los padres con niños menores de 14 durante todo el año pasado tuvieron la posibilidad de teletrabajar. En realidad, creemos que el apuro es más bien vinculado a lo productivo que a lo pedagógico o educativo. Por eso decimos que es un discurso demagógico el que están aplicando al decir “primero la escuela” si mientras recortan presupuesto para infraestructura escolar y están vaciando los planes de entrega de dispositivos. No solo no hicieron mejoras para infraestructura sino que recortaron dos tercios del presupuesto por lo menos en la Ciudad de Buenos Aires, parece que es como mínimo contradictorio el discurso con las acciones.

La cuestión pasa por la producción económica, la mano de obra barata puesta a producir de vuelta dejando de lado lo que eso implica en el cuidado de la salud y de la vida de las personas.

Desde los medios y el discurso oficial meten mella intentando crear una división entre las familias y la comunidad docente. En el medio está la situación de la vuelta al trabajo que decís, ¿cómo ven ustedes que ha calado o no ese discurso en las familias en general?

Justo en estos últimos días en los medios en los cuales nos convocaron, realizaron varias encuestas en vivo mientras duraban los programas en los cuales se iba discutiendo el tema, por ejemplo, en Crónica, en Mauro Viale, y en todos dieron por amplia mayoría como respuesta el no a la presencialidad. Algunos argumentos que apuntan hacia lo psicológico, a la socialización de los niños y niñas, pero quienes apelan a ellos creemos que no están teniendo niños en edad escolar, sino que están apelando a un discurso que se instaló en los medios.

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En general la familia y los docentes hicieron enormes esfuerzos el año pasado para sostener vínculos pedagógicos, para tratar de desarrollar los contenidos, para sostener emocionalmente a las infancias. Es más bien un discurso demonizador de los docentes, que no hicieron nada, que no trabajaron, que no dieron clases, que no garantizaron la enseñanza, pero en general las familias saben que no fue así y que toda la comunidad hizo un enorme esfuerzo por sostener el año pasado. Un esfuerzo que los gobiernos por su parte no hicieron.

La familia y los docentes hicieron enormes esfuerzos el año pasado para sostener vínculos pedagógicos, para tratar de desarrollar los contenidos, para sostener emocionalmente a las infancias.

Entendemos que es muy difícil que esto se sostenga por mucho tiempo más, por eso lo que estamos exigiendo es que haya un plan de vacunación, de inmunización de un porcentaje de la sociedad para que por lo menos las condiciones sean más seguras. Hoy no hay garantías de que no vaya a colapsar el transporte público, no hicieron ningún tipo de reacondicionamiento de infraestructura, de mobiliario, no se nombraron más docentes para que se pueda atender la presencialidad y la virtualidad en simultáneo. Entendemos a la familia que necesita la escuela abierta porque tiene que ir a trabajar, pero tampoco esta propuesta viene a darle respuesta a esas familias, porque no va a haber jornada completa. De hecho, la ministra salió a decir que por ahora a las escuelas de jornada completa no es que iría todo el curso, sino que repartirían el curso en dos, no va a haber comedores tampoco así que suponemos que con suerte van a seguir repartiendo los bolsones de comida. No es que viene tampoco la escuela a solucionar el problema de quién cuida a los niños y las niñas mientras la madre o el padre está trabajando.

Entendemos a la familia que necesita la escuela abierta porque tiene que ir a trabajar, pero tampoco esta propuesta viene a darle respuesta a esas familias, porque no va a haber jornada completa.

Lo que están planteando es bastante descabellado e intentan generar una falsa dicotomía, un falso enfrentamiento. Todos y todas queremos el bienestar de los niños y las niñas, queremos tratar de mantenernos saludables, queremos tratar de bajar la circulación del virus en la comunidad y me parece, en general -después habrá quienes se enganchan más fanáticamente con un discurso u otro- pero cualquier persona sensata creo que diría lo mismo: estaría bueno que las condiciones fueran un poco más seguras para poder volver a depositar en la escuela toda la confianza necesaria. Poder decir yo voy a trabajar y mi nene o nena queda aprendiendo en la escuela pero con ciertas condiciones y no nos pretendan obligar a ponernos en riesgo todos sin ninguna condición de nada.

¿Cómo evaluás el protocolo que presentaron Larreta y Acuña?

El protocolo para febrero todavía no lo conocemos. Ellos por ahora están tirando información a través de los medios masivos de comunicación que fue la misma política que aplicaron el año pasado. No es que se están reuniendo con directivos, con equipos docentes, con las familias, las cooperadoras, los estudiantes, no. Te tiran titulares en los medios de comunicación y así se va enterando la comunidad de las decisiones que toman de forma arbitraria e inconsulta. Este es otro de los puntos que destacamos desde este colectivo. Proponemos que se conforman comisiones integradas por las distintas partes de la comunidad para pensar en cada escuela, qué recursos tenemos y qué recursos nos faltan, tratar de pensar en conjunto. Eso tampoco se dio, sino que son anuncios más bien publicitarios, marketineros en los medios, pero que no dan respuesta a las legítimas demandas de la comunidad sobre cosas concretas.

Tiran titulares en los medios de comunicación y así se va enterando la comunidad de las decisiones que toman de forma arbitraria e inconsulta.

Atendiendo a la situación en la que ya estaban las escuelas -particularmente en la ciudad de Buenos Aires, aunque se podría hacer extensivo al resto del país- esto es una continuidad de la política que venían teniendo

Por supuesto. Y no solo eso, sino que ahora con la excusa perfecta de que tienen que derivar fondos a otras cuestiones han recortado el presupuesto para infraestructura, han recortado el presupuesto por ejemplo para el Plan Sarmiento que entregaba dispositivos y hacía el servicio técnico de los mismos y a dónde fueron a parar… a aportes para la escuela privada. Esta es claramente una política sistemática y bien planificada de vaciamiento y de privatización de la educación pública, ese es su plan y era lógico que usaran la pandemia para profundizar ese plan. Creo que pudimos en algún momento ser un poco ingenuos si se quiere y pensar que tal vez con un escenario así de crisis, fueran un poco más condescendientes pero no, lejos de eso, profundizaron los recortes, profundizaron además el discurso peyorativo hacia la escuela pública. Hace poquito escuchábamos a la ministra Acuña decir “son vagos, pobres y fracasados”. En el peor momento nos dan todavía más fuerte, pareciera como buscando un batacazo final.

Es una política sistemática y bien planificada de vaciamiento y de privatización de la educación pública, ese es su plan y era lógico que usaran la pandemia para profundizarlo.

A mí no me sorprende que la política sea esta, es lo esperable de un gobierno de derecha. Mucha gente lamentablemente esperaba tal vez del gobierno nacional una respuesta distinta. Yo en lo personal no esperaba tampoco demasiado más, pero entiendo que evidentemente Trotta está yendo también detrás del paso que va marcando el gobierno de la Ciudad. Y también bastante negado al diálogo con la comunidad y a la escucha, así que bueno, lamentablemente estamos un poco acorralados por la política de los gobiernos en general.

¿Cómo plantearías vos las medidas que hacen falta para volver, lo que vos decís, esto es lo que hay que hacer?

Desde nuestro punto de vista los que nos juntamos y decidimos pedir, esto que te decía, teletrabajo para las personas que tienen hijos e hijas menores de 14 es un punto clave. No hay ninguna posibilidad de evitar la presencialidad total si la familia no puede realizar su trabajo a distancia. Si todos los trabajadores son obligados a volver a la presencialidad es casi imposible evitar que los niños y las niñas vuelvan a la presencialidad en la escuela.

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Otro punto es que el respeto al semáforo epidemiológico. Hoy leí algunos titulares que dicen que apresuran la modificación del semáforo. Nos preguntamos ¿por qué tenemos que modificar las condiciones según los intereses del momento de los gobiernos?. Hay un acuerdo que firmaron las 24 jurisdicciones. El Consejo Federal de Educación ya emitió ese documento y no vemos ninguna justificación válida para que ese semáforo, esos indicadores, sean modificados.

Después hay una serie de demandas que las tuvimos todo el año pasado y que claramente no tuvieron intención de resolver, como la entrega de dispositivos, la garantía de una mayor conectividad, que haya más personal de limpieza en las escuelas, que se entregue como mínimo kits de limpieza en todas las escuelas por lo menos para un mes, que la comunidad educativa pueda ver que esos elementos de limpieza se recibieron y que sobre todo cada comunidad tenga la potestad de definir, sin burocracia alguna, si la escuela se encuentra en condiciones de abrir o no abrir. Si no hay personal de limpieza, si no hay elementos de higiene, si no hay alcohol, no hay jabón, nosotros quienes transitamos la escuela pública y conocemos cómo se maneja por lo menos el gobierno de la Ciudad donde yo me desempeño, sabemos que las primeras dos semanas seguramente recibamos todo, se vayan a sacar fotos, hagan campaña con eso y después nos van a dejar en banda, vamos a dejar de recibir los elementos de higiene, vamos a dejar de recibir el alcohol en gel y todas las cosas que son necesarias y nos van a obligar a abrir igual. Porque su política siempre ha sido esa.

Otro punto es crear parejas pedagógicas, incrementar el número de docentes que nos parece que está bueno para poder trabajar en los dos escenarios, en la presencialidad y en la virtualidad. Si queremos una vuelta paulatina, ordenada, igualmente necesitamos más docentes que puedan en simultáneo estar atendiendo las dos modalidades de trabajo.

Tenemos un colectivo importante de personas con discapacidad que tampoco está siendo demasiado considerado en este tema.

Nos parece que tienen que mejorar las condiciones de contratación, que el personal docente y no docente tienen que estar considerados también dentro del calendario de vacunación. La vacuna es otro punto importantísimo. Hay mucho apuro para volver a la escuela pero no hay mucho apuro para organizar la vacunación. Ese sería otro punto, tener como mínimo un calendario con las dosis, a quién se la van a dar primero, dentro de qué fechas, eso tampoco vemos que esté.

Es tan larga la lista de cosas que Acuña no puede garantizar, que nos preguntamos para qué está ocupando ese cargo, porque más que para dar discursos en la tele no está.

Después obviamente, que garanticen la ventilación. Hubo una entrevista a Acuña en estos días que decía “yo soy ministra, no puedo garantizar que haya ventilación en las escuelas”. Bueno… no podés garantizar dispositivos, no podés garantizar limpieza, no podés garantizar ventilación, ni docentes, ni acompañantes pedagógicos para las personas con discapacidad. Ya es tan larga la lista de cosas que no puede garantizar que nos preguntamos para qué está ocupando ese cargo, porque más que para dar discursos en la tele no está. No hay nada concreto en las escuelas que nos permita pensar un regreso a las que no implique un riesgo de contraer la enfermedad.

¿Cómo ves el accionar de los gremios docentes ante este debate?

Históricamente el debate con los sindicatos suele darse en febrero, este año se adelanta, estamos en pleno enero discutiendo cuestiones que casi siempre se discuten en febrero. Entiendo que el salario docente está muy por debajo de la línea de pobreza, eso sería otra de las aristas que se suma al conflicto como todos los años. Sabemos que no se resuelve hasta un día antes del inicio de clases y que será una problemática más que se sumará a esta larga lista de demandas.

Los sindicatos supongo que harán sus asambleas y definirán las medidas de acción que sean necesarias. Ojalá le brinden a los trabajadores la herramienta del paro.

Lo que yo veo particularmente es que dentro del colectivo de familias hay un porcentaje importante de mamás y de papás docentes que claramente, conociendo cómo es el funcionamiento, la dinámica escolar, nos damos cuenta de cuán riesgoso va a ser volver a la presencialidad en este escenario. Pero bueno para eso los sindicatos supongo que harán sus asambleas, harán sus plenarios y definirán las medidas de acción que sean necesarias definir. Ojalá le brinden a los trabajadores la herramienta del paro, más allá de los descuentos que seguramente vayan a sufrir, pero que sea una forma de defender al menos el derecho a manifestarse en contra de una medida tan irresponsable como la que están tomando.

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Tenemos gente por lo menos de Ademys y algunas personas de UTE en los grupos de familias y me parece que están más o menos poniéndose en la lucha. De todas formas, a mí me parece muy válido también que nos pronunciemos toda la comunidad de conjunto. Por supuesto que el apoyo sindical es fundamental y seguramente va a contribuir mucho, pero está bueno también el compromiso de las familias, de los estudiantes, de la docencia de base, también en defensa de su propia salud y de su propia vida.

¿Alguna otra cosa que te parezca importante agregar?

Yo además soy miembro de Vacantes para Todes en las Escuelas Públicas, esa es otra problemática. “Primero la educación” pero resulta que tenemos miles de pibes que no tienen escuela, no hay todavía un proyecto de construcción de escuelas integral, tenemos los CPI (Centros de Primera Infancia) que no son escuelas, que no dependen del Ministerio de Educación, sino del Ministerio de Desarrollo y atienden a población de 45 días a tres años. Para poder ingresar hay que presentar un certificado de pobreza, justo lo que un Tribunal de la Justicia muy convenientemente, pretendió dictaminar como requisito para reclamar vacante en la escuela pública.

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Desde hace muchos años desde Vacantes para Todes, venimos exigiendo el pase de los CPI a la órbita de Educación para que todas las personas que estén a cargo de los grupos tengan que tener título docente, que por ahora no es una obligación y obviamente que trabajen bajo el estatuto docente y no como lo hacen ahora de forma precarizada bajo otras formas de contratación. Llevamos presentados más de 700 amparos judiciales. Está bueno también poner en evidencia la demagogia del discurso “la escuela primero” y tener 15 mil pibes sin vacante.







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