VÁZQUEZ EN DOLORES

Para la foto

El Presidente Tabaré Vázquez estuvo ayer en Dolores y prometió “reconstruir” la ciudad, que quedó devastada. Además, decretó duelo nacional en conmemoración a las víctimas del tornado. Pero deslindó responsabilidades en la previsión del tornado.

Karina Rojas

Pan y Rosas Uruguay

Lunes 18 de abril de 2016 | Edición del día

El Presidente Tabaré Vázquez estuvo ayer en Dolores y prometió “reconstruir” la ciudad, que quedó devastada. Además, decretó duelo nacional en conmemoración a las víctimas del tornado. Pero deslindó responsabilidades en la previsión del tornado. Se prevé la llegada de materiales de construcción para tratar de levantar nuevamente las viviendas que están totalmente dañadas. Fuentes oficiales dijeron que un tercio de Dolores estaría afectada.

Se esperan tormentas, vientos y lluvias fuertes, por lo que se mantiene el alerta. No está totalmente descartado que otro evento similar pueda volver a ocurrir.

Dolores (Soriano) permanece sin los servicios básicos (luz, agua), aunque se informó que se irán re-estableciendo lentamente.

Pero el presidente no sabe repartir culpas, ya que frente al reclamo de un grupo de vecinos por la falta de previsión, Vázquez dijo “no es responsabilidad de nadie y es responsabilidad de todos" lo que pasó, e hizo referencia al cambio climático a nivel mundial, restando así importancia a que las autoridades deben prever la posibilidad de que estos eventos climatológicos se desarrollen. Decir que es responsabilidad de todos y de nadie es la mejor forma de lavarse las manos, lisa y llanamente.

Sin embargo, ya hay un debate abierto entre distintos expertos en climatología sobre las posibilidades de previsión de este tipo de catástrofes naturales.

Mario Bidegain, Director de Climatología del Instituto Uruguayo de Meteorología, reconoció que no contamos con la aparatología idónea para detectar posibles eventos climatológicos, aunque se defendió diciendo que inclusive si hubiéramos contado con una tecnología de avanzada para prevenir tornados, como la que existe en Estados Unidos, igualmente el aviso se hubiera dado unos 10 o 15 minutos antes de ocurrido el hecho.

Consultado por El Observador, el climatólogo Mario Caffera declaró que estos eventos pueden conocerse con varias horas de antelación, pero que es incierto saber a ciencia cierta por dónde estaría pasando. Mientras, otros expertos opinan que los tornados son difíciles de detectar con anticipación.

Por otro lado se conoció en las redes sociales que un joven meteorólogo aficionado predijo 75 minutos antes la posibilidad que hubiera un tornado.

Asimismo, los tornados son habituales, pero llama la atención que el del viernes llegara a la ciudad, siendo que en general estos eventos se dan en lugares más despoblados.

Las responsabilidades y los mismos interrogantes de siempre

Lo ocurrido es, sin duda, una fatalidad de la naturaleza, pero el saldo de muertos, heridos y el daño material y cultural que el tornado ha dejado nos plantea el primer interrogante, ¿se puede prevenir? Todos estamos al tanto de los cambios climáticos, y justamente por eso tenemos que tratar de prever con la mayor antelación cuándo ocurrirán fenómenos. Entonces la naturaleza reacciona según sus leyes, pero los estados y gobiernos no pueden desconocer lo que a ellos les corresponde.

Si, como se dice, no es la primera vez que hay tornados en el país, y en los últimos años han habido varios, entonces, ¿se ha estudiado el fenómeno? ¿Se ha hecho el esfuerzo para que el país posea la tecnología necesaria y los recursos humanos para tomar medidas de emergencia lo antes posible?

Está para todos claro que no se destinan los recursos necesarios para tomar estos temas seriamente. Y cuando pasan estas cosas, parecen que todos nos lamentamos, sin embargo, no todos somos igualmente responsables, como dice el Presidente.

Plantear lo ocurrido como “furia de la naturaleza” y otras frases por el estilo no hacen más que confundir a la población acerca de lo que es inevitable (que ocurra el tornado) y lo que es evitable (alertar a la población, invertir en investigación y desarrollo científico, adquirir tecnología de avanzada, etc.). Dolores y todo el pueblo uruguayo lo vale.

En momentos en donde el Poder Ejecutivo viene discutiendo reforzar el aparato represivo frente a los reclamos de más seguridad que provienen de los partidos tradicionales, y el país se apresta a gastar muchos miles de dólares en sofisticados sistemas de espionaje y pertrechar a las fuerzas represivas, parece que no hay dinero para destinarlo al Instituto de Meteorología (hacen falta más personal especializado e insumos tecnológicos). Lo mismo dijeron el año pasado con la educación, y la imposibilidad de otorgar el 6 %, siendo que había sido una promesa de campaña. Quedan claras cuáles son las prioridades del Poder Ejecutivo y de sus ministros.

Despliegue de las fuerzas de represivas

En este plano no podemos, sin embargo, decir que el gobierno no dedica sus esfuerzos en ver cómo garantizar “la ley y el orden” en todo el territorio nacional. Una de las primeras resoluciones que tomó el Ejecutivo fue enviar a la Guardia Metropolitana y a las Fuerzas Armadas, desplegando un fuerte operativo en la ciudad de Dolores, para contener una pocos casos de vandalismo totalmente aislados.

Lo perdieron todo

Escenas dramáticas se veían en Dolores ayer, cuando sus pobladores manifestaban su dolor y rabia en las calles de la ciudad. Hay quienes lo perdieron todo, hay quienes su casa quedó reducida a escombros, o cuyos pequeños negocios están destrozados.

Por eso indigna que frente a los vecinos que reclaman por mayor previsión de las catástrofes se les conteste con algo tan vago como que todos somos responsables por el cambio climático. Como si las grandes potencias como Estados Unidos – principal país contaminador del medio ambiente, que sistemáticamente viene rechazando todos los acuerdos para preservar el medio ambiente – tengan la misma responsabilidad que los pobladores de Dolores o cualquier otra ciudad del interior del país, a donde llegan las consecuencias de las políticas rapaces.

Hay afectados en todo el país

Según datos del Ministerio de Salud Pública, el saldo hasta ahora serían 4 fallecidos en Dolores (tres hombres y una mujer) y unos 250 heridos, aunque las cifras podrían modificarse ya que hay 3 niños que se encuentran internados en el CTI y están graves, y otros 3 que fueron intervenidos quirúrgicamente.

Estos datos vienen a sumarse a otras 3 muertes debido a las consecuencias de las inclemencias climáticas en otros departamentos del interior: Canelones, Rocha y Cerro Largo. En resumen, serían 7 en total los fallecidos a causa de los temporales, y más de 2000 desplazados en todo el territorio nacional.

La solidaridad siempre empieza desde abajo

Fue realmente impresionante la solidaridad que recibieron los pobladores de Dolores. En menos de 24 hs de ocurrido el hecho, se armaron colectas y se recibieron donaciones en sindicatos y gremios estudiantiles. Lo primero que llegó fueron alimentos secos, ropa y frazadas.

Organizaciones como el PIT-CNT y la FEUU organizaron colectas y donaciones para Dolores. Los trabajadores del SUNCA se encuentran dando una mano en la reconstrucción de las viviendas dañadas, en un gesto de solidaridad obrera.

Entre los trabajadores sabemos qué se siente cuando de repente no tenés más casa, o porque se inunda, o porque se incendia, o porque se la lleva un tornado… Fueron innumerables las manifestaciones de “la solidaridad de los de abajo” que se sintieron hermanados con los pobladores de Dolores.

Quienes hacemos La Izquierda Diario saludamos la solidaridad y ponemos nuestros medios informativos a disposición.







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