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Red Internacional

Una vez más, el Partido Obrero fue responsable de que no haya una tribuna unitaria en la jornada del 17 de agosto. La autoproclamación llega a desconocer la lucha por tierra y vivienda, y es un método que se consolida como un obstáculo para toda política unitaria del FIT-U. Llamamos a rectificar urgente esta política.

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Jueves 18 de agosto | 09:25

En simultáneo con la bochornosa marcha oficialista de la CGT en apoyo al gobierno ajustador, iniciamos conversaciones entre quienes conformamos el Frente de Izquierda-Unidad y el Plenario del Sindicalismo Combativo para replicar en nuestra ciudad una actividad similar a la jornada de lucha que impulsó el Plenario del Sindicalismo Combativo en Capital Federal. Pero este 17 de agosto, no hubo una tribuna unitaria de la izquierda y el sindicalismo combativo en Rosario. El mérito es todo del Partido Obrero.

Motivos, de más está decir, sobran en Santa Fe para hacer una actividad así. No solo porque la crisis pega fuerte, la inflación se vuelve insoportable y el hambre golpea en los barrios populares. También porque desde abajo, de a poco pero con fuerza, comienzan las respuestas.

Porque docentes y estatales seguimos con las jornadas de paros, que se reforzarán la semana que viene. Porque el movimiento ambiental sigue en ascenso después de la enorme concentración en el Monumento, del corte de Puente Rosario-Victoria y de dos masivas asambleas donde se resuelve a mano alzada cómo seguir la lucha frente a quemas que nos llenan de bronca. Porque las familias que pelean por tierra y vivienda siguen de pie, organizadas democráticamente y se extienden a nuevos barrios. Porque trabajadores como los portuarios vienen de un resonante triunfo construido desde abajo, nada más ni nada menos que contra Vicentin. Ejemplos sobran para decir que la izquierda y los sectores antiburocráticos debían decir “presente” en esta jornada abriendo su tribuna a las luchas en curso.

Por eso, desde nuestra corriente docente propusimos que Amsafe Rosario, ATE y SiPruS, que estamos en lucha, convocaran a un acto junto a los demás sectores en conflicto y con micrófono abierto para defender las luchas. En dicha reunión PO habló en sintonía con nuestra propuesta. Al no acordarse esto, propusimos avanzar hacia un acto convocado por el Plenario del Sindicalismo Combativo, también abierto a todas las luchas en curso que vuelven a Santa Fe uno de los lugares más avanzados de las respuestas del movimiento obrero y popular.

Pero en este caso el PO se negó, en primer lugar, a hacer un acto abierto a las luchas. Extraño que en una reunión defiendan un criterio y cinco minutos después el contrario. Pero incluso avanzaron con más condicionantes, dejando ver que la verdadera vocación era contraria a la unidad, era simplemente rupturista.

El PO propuso que hablara un orador sindical por cada uno de los partidos impulsores del FIT-U y el PSC, más un orador por cada uno de los movimientos sociales que impulsan las diferentes organizaciones. En aras de garantizar la unidad, aceptamos esta propuesta.

Pero rápidamente vino un nuevo obstáculo: el veto a las compañeras de la Asamblea Permanente Zona Oeste que vienen hace más de un año en una dura lucha por tierra y vivienda enfrentando los palos en la rueda del gobierno provincial y el municipal, que se organizan democráticamente en asambleas, que organizan a las vecinas del barrio y coordinan con otras tomas como la de Maradona y Circunvalación, que ponen en pie comedores. En definitiva, que encabezan una lucha dura y ejemplar. El PO no se bajó de su curioso veto a estas familias que enfrentan una realidad social desesperante con lucha y organización. Las tomas de tierras son una de las realidades más dinámicas y ejemplares en Rosario y se extienden en las ciudades vecinas, que cuestiona la propiedad privada y desata la saña de todos los medios de comunicación.

Es curioso el veto que propuso PO ya que en CABA uno de los oradores fue Libres del Sur. Está muy bien hacer acuerdos puntuales para la lucha con organizaciones con las que hay diferencias. Y vaya si hay diferencias con Libres del Sur. No solo fueron los impulsores centrales de la candidatura de Florencio Randazzo sino que conforman, aún hoy, el gobierno macrista en la provincia de Mendoza. O que es parte de la gestión de la Municipalidad de Rosario que dirige Pablo Javkin del Frente Progresista Cívico y Social. Resulta llamativo que el PO ponga reparos con familias trabajadoras que pelean por tierras en Rosario, mientras muestra generosidad con organizaciones como la mencionada.

Desde el PTS, como los compañeros y compañeras del MST e IS rechazamos estas pretensiones y propusimos un método paritario, respondido con silencio por el PO.

Detrás del veto a las familias que pelean por tierra, se oculta un hegemonismo y un divisionismo que el PO, como no puede instalarlo por convencimiento, busca imponerlo con un curioso e impotente método del veto burocrático y el trato hostil. De ese modo, el PO impidió que haya una jornada unitaria en Rosario y realizó un acto en soledad, apropiándose de paso, ilegítimamente, del nombre del Plenario del Sindicalismo Clasista. El PO es unitario consigo mismo.

Llamamos la atención de que esta política divisionista ya tuvo capítulos previos: el PO impidió que haya un acto del FIT-U el Primero de Mayo (finalmente hubo un acto unitario que hicimos desde el PTS con el MST, donde los compañeros de IS leyeron un saludo) y rompió la marcha unitaria que se había acordado el 8 de marzo entre las agrupaciones de mujeres impulsadas por las militantes de los partidos del FIT-U. Que la tercera, por favor, sea la vencida.

La crisis pega, los trabajadores responden. La izquierda tiene que elevar su voz y pegar como un solo puño frente a las burocracias sindicales, frente a los gobiernos y ante una centroizquierda que actúa como rueda de auxilio del peronismo. El divisionismo solo fortalece a los que quieren una izquierda débil.


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