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Red Internacional

Recién arrancó el año y el Gobierno y los empresarios ya discuten cuál será el techo en las paritarias. A pesar de las ilusiones de muchos, en 2020 volvimos a perder y desde Macri nuestro poder adquisitivo cayó más del 20%. Hay que dar vueltas las prioridades. La CGT no puede avalar el nuevo pacto. Defendamos el salario y los puestos de trabajo.

Todavía no terminó enero y el Gobierno y los empresarios discuten planes para nuestros salarios. El ministro de Economía Guzmán dice que la inflación será del 29 % (no se la cree nadie, ni siquiera el FMI), y pretende que nuestros salarios aumenten esos mismos números. “A lo sumo dos puntos mágicos más”, tituló Página 12. Algunos hablan de poner techo a las paritarias y que no haya cláusula gatillo.

Ese plan van a discutir ministros, gobernadores, empresarios y cúpulas sindicales en el Consejo Económico y Social.

Está claro: si teníamos ilusiones de recuperar lo que nos robaron con Macri y con la excusa de la pandemia, quieren hacer un pacto para que sigamos perdiendo frente a una inflación que no para.

Así nos ajustaron el bolsillo

Según los datos oficiales (Indec), entre fines de 2015 y 2020:

  •  Los salarios reales del sector privado registrado cayeron en promedio un 20%. Con Fernández-Fernández cayeron un 2 %, pero además las suspensiones masivas golpearon el bolsillo.
  •  Las y los estatales perdimos un 25,6 % de poder de compra desde 2015, 6 % durante este gobierno. Las y los docentes también sufrieron el ajuste.
  •  Las y los trabajadores no registrados, informales, perdimos un 22 % los últimos años, el 6 % el último. La juventud fue la más castigada.
  •  Las y los jubilados sufren un ajuste tras otro.

    Estas son las pérdidas en promedio, pero quienes tienen los salarios más bajos tuvieron una pérdida fue mayor: gran parte de sus ingresos van al consumo de alimentos (carnes, verduras, frutas) que tuvieron aumentos de entre el 55 y 65%, encima de la inflación anual.

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    Este ataque tuvo la pasividad cómplice de las conducciones sindicales, casi todas alineadas con el Frente de Todos.

    A la caída salarial se le suma la desocupación: este año se perdieron más de 2 millones de puestos de trabajo, la mayoría informales.

    En defensa de nuestros salarios, empleo y condiciones de vida

    ¿Hasta cuándo vamos a bancarnos este saqueo? El 2020 terminó con paros y marchas por aumentos. Hay que retomar y profundizar ese camino, junto a la defensa de nuestra salud ante la pandemia y la crisis sanitaria.

    Desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas llamamos a debatir e impulsar esta pelea en todos los gremios:

  •  Hay que recuperar lo perdido en los cuatro años de Macri y el primero de Fernández.
  •  Ningún techo a las paritarias. Aumento para todos incluyendo a los informales, hasta llegar a un salario igual a la canasta familiar, actualizado automáticamente por la inflación. Licencias pagas a cargo de las empresas para mayores de 60 años, personas de riesgos, padres y madres que deban cuidar a sus hijos.
  •  Trabajo genuino para todos y todas. Para combatir la desocupación hay que empezar por rechazar los despidos y suspensiones, incluyendo la ocupación y puesta en producción bajo el control de sus trabajadores de toda fábrica que cierre o despida. Pero no alcanza. Para generar empleo y empezar a resolver las necesidad sociales, planteamos un plan de obras públicas controlado por los trabajadores. Porque se necesitan millones de viviendas como mostró la lucha de Guernica y las tomas de tierra, así como vienen denunciando las agrupaciones de inquilinos por el alto precio de los alquileres. Escuelas para que si vuelven las clases sea con total seguridad y hospitales para enfrentar la pandemia. Plata hay, pero va a parar a subsidios empresarios, la timba financiera y la deuda, como pide el FMI.
  •  Si ellos quieren más desocupados, más precarización y que el resto trabajemos más horas y con mayores ritmos, nosotros planteamos otra salida: que se reduzca la jornada laboral y se repartan las horas de trabajo, para que nadie quede sin empleo (sin reducción salarial).
  •  Con la precarización también seguimos perdiendo. Pase a planta y convenio de los millones de contratados e informales que son los primeros en pagar la crisis, empezando por la juventud. Mientras dure la emergencia, se necesita una IFE de 30.000 pesos para los millones que quedaron en la calle o viven de changas.

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    Unir a la clase trabajadora para no pagar la crisis

    Para enfrentar este pacto de ajuste, hay que a toda la clase trabajadora: “privada”, estatal, precaria, desocupada y jubilada. Mientras apoyamos a los que luchan, le exigimos a la CGT y las cúpulas de nuestros sindicatos, a los movimientos sociales que apoyan al gobierno, que rompan esa subordinación. Algunos dirigentes dicen oponerse a un techo salarial, pero con palabras no alcanza. Que convoquen asambleas en cada gremio y un plan de lucha para defender el salario y el trabajo, que incluya un paro general activo.

    La lucha de Aceiteros fue el ejemplo más destacado de las luchas salariales de 2020. Con huelgas y piquetes afectaron las ganancias cerealeras y ganaron. Los compañeros de la Federación pueden y deben ponerse a la cabeza, junto a los sindicatos recuperados y antiburocráticos, de pelear juntos por extender esa pelea al conjunto de la clase trabajadora. Las empresas y el gobierno quieren que cada gremio se limite a defender sus intereses por separado, no lo podemos aceptar. Nosotros tenemos que aspirar a unir y coordinar.

    Insistimos. Recuperemos lo perdido. Ningún techo salarial. Salario mínimo igual a la canasta familiar. IFE de 30.000 pesos. Plan de obras públicas y reparto de las horas de trabajo. En la pandemia las vidas trabajadoras también importan. Llamamos al resto de las organizaciones clasistas, a nuestros compañeros del Plenario Sindical Combativo y a todos los sectores antiburocráticos, a coordinar y organizarnos en común para imponer esta salida. Que la crisis esta vez no la paguemos nosotros y nosotras sino los grandes empresarios.

    Desde La Izquierda Diario, el Movimiento de Agrupaciones Clasistas y la Red de Jóvenes precarixs e informales vamos a reflejar lo que pasa en cada gremio y los barrios y difundir todos los reclamos. Escribinos y contactate con nuestros corresponsales.




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