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Red Internacional

No la tenías.Oliverio Girondo: la poesía que se lee en un tranvía

Un recorrido por la poesía urbana de Oliverio Girondo, sus viajes y su amistad con Jorge Luis Borges.

Tomás Máscolo@PibeTiger

Martes 17 de agosto | 08:38
  •  Oliverio Girondo fue un "niño bien" rebelde, de barbita a la moda, que había estudiado en el Epson College de Inglaterra y en el Colegio Albert Le Grand de Francia. Juan Girondo y Josefa Uriburu, su padre y su madre, querían que estudie derecho y él accedió a cambio de que le paguen un viaje anual por el mundo. De esta forma entre 1920 y 1921 viajó recorriendo España, Francia, Italia, el norte de África y Brasil.

  •  La experiencia de todos estos viajes las convirtió en letras y así publicó Veinte poemas para ser leídos en el tranvía, editado en 1922 en Francia y con ilustraciones del mismo Girondo. Como la poesía era elitista ese título fue escogido en alusión para que lo lea todo el mundo, "desde Mar del Plata hasta Madrid". Estos primeros poemas, llenos de color e ironía, reflejan la vida urbana y las diferencias entre las distintas ciudades que recorrió, e intentan una crítica de costumbres y sentidos comunes.

  •  En 1932 publicó Espantapájaros, libro heterogéneo que contiene un caligrama, prosas poéticas y poemas en verso. Sus poemas se caracterizaban por la búsqueda incesante de nuevos ángulos desde donde abordar la realidad. Luego publicó Plenilunio (1937), Persuasión de los días (1942) y Campo nuestro (1946). Su última obra, En la masmédula (1954), es acaso la más audaz de todas por el caos verbal y alucinatorio que propone.

  •  En Europa tomó contacto con los movimientos artísticos y literarios de vanguardia, como el cubismo de Picasso, el dadaísmo de Tristán Tzara o el futurismo de Marinetti, así como con la rompedora obra de Guillaume Apollinaire. Emprendió en 1926 una gira intercontinental llevando la representación de las revistas Martín Fierro (cuyo manifiesto escribió él), Proa, Valoraciones, Noticias Literarias e Inicial, para establecer relación entre los movimientos literarios de la época.

    Girondo y Borges se conocían desde los años de Martín Fierro, revista literaria que llegó a vender 20.000 ejemplares. Cuando Girondo publicó Calcomanías, Borges comentó: “Lo he mirado tan hábil, tan apto para desgajarse de un tranvía en plena largada y para renacer sano y salvo entre una amenaza de claxon y un apartarse de transeúntes, que me he sentido provinciano junto a él”. Tenían buena relación. Hasta ese día.

  •  Cuando Oliverio Girondo en una fiesta de la Sociedad Rural, despiadadamente bella, supo de inmediato la tensión que recorrería el ambiente. A la derecha de Norah estaba sentado Jorge Luis; a la izquierda, Oliverio. Entre ellos, en el piso, una botella de vino que había llevado Oliverio y que Norah, en un descuido, volcaría con su pie. La anécdota fue contada por la propia Norah en una carta: “Él había comprado una botella de vino especial y la tenía en el suelo, al lado de la mesa. Yo la tiré en un torpe descuido; Oliverio me dijo con su voz (de caoba, de subterráneo): parece que va a correr sangre entre nosotros". Oliverio y Norah se fueron de la fiesta tomados del brazo. Borges confesaría después que, esa noche fue muy triste. Oliverio y Norah se casaron 1943 y tuvieron una relación durante 17 años.

  •  Boedo vs. Florida. El grupo Boedo se caracterizaba por tocar temas sociales, tener ideas de izquierda y plantear desde sus principios la búsqueda de un vínculo con la clase obrera, como planteaba Roberto Arlt. En cambio, el grupo Florida también conocido como grupo Martín Fierro por la revista que publicaban, presentaba obras desde lo individual, con una poesía hermética que se relacionaba poco con el contexto que se vivía en su época. Esto no quiere decir que no fuera disruptiva como muestra el poema del libro “Espantapájaros 1” de Oliverio Girondo quien a través de sus versos choca con la concepción de la mujer donde la estética está ante todo y propone como principal motivo de seducción el que la mujer “sepa volar”.

  •  En 1961, sufrió un accidente automovilístico que lo dejó invalido sin embargo en 1962, grabó un disco en el que leyó veintitrés poemas de En la masmédula para una antología sonora dirigida por Arturo Cuadrado y Carlos Mazzanti. Muere el 24 de enero de 1967, a los setenta y cinco años.

    Me parece que vivo
    que estoy entre los ruidos
    que miro las paredes,
    que estas manos son mías,
    pero quizás me engañe
    y paredes y manos
    sólo sean recuerdos
    de una vida pasada.
    He dicho "me parece"
    yo no aseguro nada.




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