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Red Internacional

Nuevas funciones de «Me encantaría que gustes de mí», basada en textos de Fernanda Laguna

Se extiende hasta el 23 de junio la obra dirigida por Luciana Mastromauro con la interpretación de Sol Fernández López que se está mostrando en el teatro Beckett.

Natalia Rizzo@rizzotada

Miércoles 25 de mayo | Edición del día

Fernanada Rossetti es docente de literatura de una escuela secundaria, que además intenta escribir una nouvelle sobre su vida. Todo el relato está atravesado por su desencuentro amoroso con dos mujeres. Mientras más desesperada se hace su búsqueda de hallar el amor, más parece desencontrarse de ella misma. Un monólogo intenso, lleno de ecos y reverberarancias sobre el desamor en la conquista del amor romántico.

Si has vivido desamor en los ’90 es imposible no empatizar con esta obra. Una pieza que cuenta con la toda potencia narrativa de dónde está anclado su texto, la exquisita novela de Fernanda Laguna que lleva el mismo nombre, a la que que Luciana Mastromauro su directora, junto con la interpretación de Sol Fernández López, supieron adaptar con detalles minuciosos para mostrarla en el escenario. Así, la protagonista va relatando sus angustias a la espera de llamados telefónicos, o sus expectativas de amor en escena, realizando con el cuerpo los mismos actos que va narrando su voz en primera persona, conservando el formato que tiene el libro, y a su vez, componiendo un collage de fragmentos que no guardan la exacta sucesión de los textos originales.

La espera en el encierro, el llamado de un teléfono fijo que no suena, los nervios y la ansiedad de no ser pertenecides, una cita que sólo se cumple en una fantasía eterna, un amor idealizado e ideal que no es correspondido, la soledad que nos abstrae del mundo enfocada en un solo objetivo: encontrar el amor eterno. Esos son algunos de los ejes en los que la obra está orbitando.

Pero de qué tipo de amor nos habla la obra? Nos habla de amor romántico, del amor de las películas de Disney que nos inculcan desde niñes. Un amor romántico que se funda en el capitalismo hétero patriarcal y racista, con la instalación del estado “moderno”. Un amor que está diseñado para cumplir con una acción social concreta que es generar cohesión y disciplinamiento, que se convierte en la base firme de sustento de la institución del matrimonio y la familia. Una forma de amar que suele invisibilizar el trabajo social reproductivo y que puso a lo largo de la historia a la mujer en la organización de las tareas de cuidados y constituyó su terreno vital dentro de los límites de la esfera privada del hogar.

La obra muestra infinitos guiños al rol de la mujer en la sociedad, aún con la incorporación de la mujer al mercado laboral. Es así que toda la trama de la obra se muestra en un único escenario: el departamento de la protagonista. Todo sucede allí dentro, aún así “Fernanda” se traslade a la escuela o a la peluquería. También su monólogo muestra sus gestos posesivos y la objetualización de su ser amada.

Pero sólo nos está hablando de un tipo de amor la obra? Esta personaje, que pareciera encajar con cierto prototipo del amor romántico, es lesbiana, rompe con la heterenorma, pero sigue estando oprimida por este modo de amar que se le hace absolutamente resistente y se ve a sí misma condenada al sufrimiento. Sin embargo, trata de erosionar todos esos conservadurismos conectándose con lo más profundo de sus deseos más íntimos. Se muestra explosiva, irónica, sagas aunque desesperada, pero está decidida. Está dispuesta a hacer algo que esté mal visto. Quiere matar algo “bello e inocente”, lo necesita. Quizás algo de ella misma muera en ese asesinato.

Hasta l 23 de Junio ! No se la Pierdan.
Me encantaría que gustes de mí
jueves a las 20: 30 en Teatro Beckett.


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Teatro    Cultura



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