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CUENTOS NO INFANTILES, PLANES CONCRETOS.Niñez robada, otro motivo para salir a las calles este 24 de Marzo

Las atrocidades cometidas por la última dictadura cívico militar no permiten que esta fecha sea anecdótica o de calendario. Está repleta de argumentos para combatir los vejámenes, trazar una línea de continuidad y levantar las banderas que jamás dejaremos de alzar.

Julieta LalamaTrabajadora del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes GCBA

Victor GonzálezTrabajador de Programa Adolescencia - Promoción Social GCBA

Sábado 20 de marzo | 21:15

Se calcula que durante la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983) alrededor de 500 niños/as fueron robados/as de sus familias, llevados en el momento de la detención de su madre y/o padre o nacidos en cautiverio en distintos centros clandestinos de detención en todo el país.

Al aumentar la cantidad de secuestrados, también aumentaba la cantidad de mujeres embarazadas; sin ser al azar, o explicado únicamente por un accionar militar basado en la crueldad irracional, era parte de un plan sistemático de robo de niños/as, junto a otros planes no azarosos que tuvieron como objetivo terminar con el proceso insurreccional.

¿Por qué esta bestialidad de robar niños/as, bebes? Los/as niños/as eran considerados/as “un premio”, parte del “botín” por los servicios prestados que incluían propiedades, dinero y saqueos a las casas donde se realizaban los operativos de secuestro por parte de las fuerzas armadas.

Detrás de la noción de apropiación hay un componente ideológico profundo que pretende romper con las historias y las tradiciones de sus “padres y madres subversivos” y criar a sus niños/as bajo las costumbres de la buena moral cristiana, el ideal de la familia nacionalista y católica que predominaba en la reaccionaria y conservadora visión que tenía la clase dirigente.

El jefe de la Policía Bonaerense, Ramón Camps, en una entrevista que se le realizó en 1983 en una reconocida revista española llamada Tiempo, decía, cuando se le preguntó sobre el robo de niños/as y bebés durante la dictadura cívico-militar: “Lo que hice fue entregar a algunos de ellos a organizaciones de beneficencia para que les encontraran nuevos padres. Los subversivos educan a sus hijos para la subversión. Eso hay que impedirlo’".

Impunidad de ayer y de hoy

Cuando decimos que los hechos sucedidos durante la dictadura cívico-militar tienen muchos responsables esto no significa que hayan sido juzgados. La impunidad de ayer continúa hoy y es bandera de organismos de derechos humanos, agrupaciones y partidos políticos que históricamente levantaron las demandas de justicia y esclarecimiento de esta nefasta época.

El robo sistemático de bebés a desaparecidos/as en los centros clandestinos de detención involucra tanto a militares, empresarios, civiles y asociaciones vinculadas a la Iglesia como a funcionarios del Poder Judicial.

Los empresarios, además de beneficiarse con préstamos millonarios, engrosar la deuda ilegítima y fraudulenta adquirida por el Estado argentino, aportaban financieramente a la causa de apropiación de niños y niñas a través de la entrega de los vehículos con los que trasladaban a embarazadas detenidas como a los/as niños/as sustraídos/as. Un ejemplo de esto es Mercedes Benz que donó al Hospital Militar de Campo de Mayo, donde se realizaron la mayor cantidad de partos o salas de maternidad clandestinas, un equipo de neonatología en 1975. Incluso, Campo de Mayo, recibía a mujeres embarazadas alojadas en “El Vesubio” (La Matanza) quienes eran trasladadas hasta allí cuando cursaban embarazos avanzados.

Empresarios como Mercedes Benz, apoyaron a las fuerzas militares. Pero, no solo ellos. Empresas como Ford, Ledesma, Techint fueron parte de la época de plomo y son hoy día, a 45 años del golpe, los que siguen beneficiándose con el modelo económico actual, atado a los intereses del FMI bajo un manto de impunidad. Existen investigaciones sobre niños y niñas adoptados/as por gerentes de la Mercedes Benz y también de la empresa Bayer. Entre ellas la periodista Gaby Weber, quien menciona en su relato distintos hechos en los que intervino directamente el Movimiento Familiar Cristiano.

La iglesia cumplía un rol clave en todo esto; a través de las sociedades de beneficencia con las que trabajaba y dependían de ésta, actuaba en forma compartida colaborando con la apropiación de niños y niñas. El Movimiento Familiar Cristiano funcionaba por ejemplo como una agencia de adopción que, entre otras cosas, falsificaba documentación para adulterar la procedencia de los niños y niñas y así lograr una aparente legalidad.

La impunidad de hoy implica que 400 personas no conozcan su identidad y cientos de familias sigan en la búsqueda. Teniendo en cuenta que se ha demostrado la implicación directa de la iglesia y que la mayoría de las familias de apropiadores/as eran católicas, ¿Por qué nunca se han abierto registros de hospitales y de bautizos que tuvieron lugar durante esa época?

María Victoria Moyano Artigas, nieta restituida por Abuelas y referente del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) en una entrevista a La izquierda Diario planteaba que “debemos recordar al nefasto Movimiento Familiar Cristiano (MFC), una entidad que operó activamente en la apropiación de los hijos de desaparecidos durante la última dictadura militar. Su actuación no era autónoma, estaba legitimada por ser una organización acreditada por el Episcopado, lo que le permitió entregar en adopción a los bebés a través de un convenio con la Secretaría del Menor”.

En las declaraciones y testimonios de ex detenidas, relatan la presencia de monjas que circulaban en estos espacios improvisados de maternidad, curas que bendecían las sesiones de tortura y los partos bajo clandestinidad que también estuvieron implicados con los vuelos de la muerte y con la apropiación de niños y niñas.

Hasta el día de hoy exigimos la apertura de los archivos de la Iglesia Católica. Enemiga número uno de los derechos de las mujeres, sigue recibiendo subsidios millonarios de parte del Estado y la impunidad que todos los gobiernos constitucionales desde Alfonsín hasta el día de hoy le brindaron. Por eso, este 24 de Marzo marchamos para continuar denunciando el rol de la Iglesia y exigir su separación del Estado.

Subjetividades arrasadas

Distintos testimonios dan cuenta que en los secuestros realizados en la vía publica y otros lugares, estaban presentes los/as niños/as y que en ocasiones han pasado horas siendo testigos del hostigamiento y tortura. Además los/as niños/as eran utilizados/as como una estrategia de debilitamiento de sus madres y padres secuestrados/as. En algunos casos también sufrieron torturas de diversa índole. Así, en las prácticas impartidas se buscaba generar fracturas en la subjetividad de los/as detenidos/as en los centros clandestinos.

¿Quiénes eran los niños y niñas víctimas de secuestros y testigos del terrorismo de Estado? Hijos e Hijas de las familias trabajadoras, obreros/as quienes se organizaban en las fábricas y en sus lugares de trabajo junto a estudiantes para terminar con la explotación que los/as oprimía.

Le siguieron a aquellas luchas, luego de perpetrado el genocidio, años de empobrecimiento y endeudamiento extremos que ningún gobierno posteriormente se ha propuesto revertir. En la actualidad siguen siendo esas familias trabajadoras, hijos e hijas de la clase obrera quienes encuentran en la realidad una sola respuesta: pobreza. 7 de cada 10 niños/as en Argentina está debajo de la línea de pobreza, sumado a una crisis habitacional que se extiende a lo largo y ancho del país que atenta contra la salud y la vida de los niños y niñas.

Frente a esta situación el Gobierno resuelve medidas como no prorrogar el congelamiento de los alquileres permitiendo que se produzcan desalojos masivos implicando a las fuerzas represivas para dejar a las familias en la calle. Un problema que no excede aquella época, ya que en 1979 con la Ley de Normalización de Locaciones Urbanas 21342, se liberó el valor de los alquileres, lo que implicó un golpe para las familias.

El relato vivo de ser niña durante la dictadura se encuentra en Alejandrina Barry, hoy legisladora porteña por el PTS-FIT y referente de derechos humanos, quien fue parte de una campaña psicológica y mediática que instalaron con el propósito de culpabilizar a su madre y padre. En palabras de ella: "Tras mi nacimiento mi mamá sale (de Olmos), mi papá también, pero la persecución sigue y estando yo con ellos, en diciembre de 1977 en Uruguay, somos víctimas de un operativo conjunto de fuerzas armadas argentinas y uruguayas que asesina a mis padres. Y me secuestran y se monta una campaña enorme de prensa en la que soy tapa de las principales revistas de la Editorial Atlántica: Gente, Para ti y Somos”.

Así se ha forjado un intento de barrer con la identidad de cientos de niñas/os, hoy adultos/as con el objetivo de coartar cualquier historia militante y de lucha.

¿Por qué salir este 24M?

Para mantener la tradición e hilos de continuidad de los/las trabajadores, estudiantes que levantaron las banderas de ideales de mayor libertad y lucha en los años 70, la única salida es ganar las calles este 24 de Marzo.

Por los 30000 compañeros y compañeras desaparecidos/as, redoblaremos la apuesta recordándolos junto a sectores de trabajadores/as que se encuentran organizados peleando por sus derechos y condiciones, para apoyar sus luchas, para repudiar cada represión sea del color político que sea.

El Equipo Técnico de Niñez y Adolescencia estará allí presente. Nuestro compromiso con esta fecha no es solo conmemorativo, es de lucha cotidiana en nuestros trabajos junto a las familias más vulnerables, construyendo espacios de debate en torno a la niñez y la adolescencia en nuestros lugares de trabajo, exigiendo la apertura de los archivos para juzgar a los responsables del robo de niños niñas durante la última dictadura cívico-militar, pero también poniendo el cuerpo. Como fue en los predios de Guernica junto a las niñeces reprimidas por topadoras y un ejército disparando balas y gases a cargo de Sergio Berni.

Las niñeces de ayer y de hoy son olvidadas por los estados, reprimidas y, en los casos más nefastos de la historia, robadas de sus familias, mientras se continúan beneficiando otros intereses.

Este 24 de marzo estaremos en las calles para que su futuro no sea vendido al FMI y a los especuladores de siempre. Será en las calles donde nos encontremos peleando por los derechos de ellos también.




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