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Red Internacional

La independencia política del Gobierno no puede ser una consigna vacía, utilizada en forma macartista y oportunista.

Yazmín Muñoz SadSecretaria Adjunta de ATEN capital - integrante de la Agrupación Negra y el PTS

Fernanda Vargas Secretaría de prensa Aten Plottier. Agrupación Negra.

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Lunes 1ro de agosto | 10:43

El viernes 29 de julio se conoció la renuncia a la Comisión Directiva Provincial del sindicato de las trabajadoras y los trabajadores de la educación, Aten, de 7 miembros pertenecientes a la otrora agrupación Naranja. Quienes, junto con la Azul y Blanca, la Celeste y el PCR conforman el TEP (trabajadores por una educación Popular).

Ante la pregunta sobre cuáles son los motivos de la ruptura apelamos al escrito de los renunciantes y podemos encontrar algunas respuestas, primero hablan de la invisibilización y silenciamiento de las opiniones y luego dicen que “Uno de los planteos más importantes, tuvo que ver con nuestro cuestionamiento al apoyo explícito y público que hicieran referentes del TEP a candidaturas del partido de gobierno…” así como que “Nuestra decisión es producto de las acciones desleales y de intencionalidades políticas de quienes abonan la hegemonización del frente y les son funcionales”.

Y no dan menos que para indignarse, los motivos por los cuales este grupo de dirigentes sindicales renuncian.

En medio de una situación de brutal ajuste del gobierno nacional y los gobiernos provinciales hacia el conjunto de la clase trabajadora, aplicado a través de la inflación que pulveriza el salario y de la flexibilización de las condiciones laborales, sumada a la exigencia de avanzar en la reforma jubilatoria por parte del fondo monetario internacional, estos “dirigentes” sindicales no rompen para denunciar el acuerdo de la conducción provincial de aten con el gobierno provincial que llevaron adelante durante los últimos 8 años, sino por diferencias sobre a qué partido de gobierno apoyar, si al Frente de todxs o al MPN y por espacios de poder al interior del frente sindical, el TEP.

La conducción provincial de aten es parte de la política de las centrales sindicales que viene garantizando la gobernabilidad y el saqueo perpetrado por el gobierno nacional de Alberto y Cristina Fernández junto a los gobernadores de todo signo político.

El malestar creciente entre las trabajadoras y los trabajadores de base de los sindicatos obliga a las conducciones a convocar a planes de lucha como en Mendoza, Santa Cruz, Chubut o directamente a dar la espalda a trabajadores como sucede en La Rioja.

En Neuquén, la conducción de Aten TEP, viene sosteniendo la política del gobierno provincial impulsando de su mano la reforma educativa que no logró imponer en los años 90 con la Ley federal de educación. La decadencia del sistema educativo provincial, la nula inversión en infraestructura y mantenimiento, que se lleva incluso la vida de nuestrxs compañerxs, la destrucción de la modalidad especial y la flexibilidad laboral impuesta a través de reformas curriculares es una política conjunta de los últimos 8 años entre el gobierno del MPN y el TEP en su conjunto (los que se quedan y los que se van).

Para poder llevar adelante esta politica del PJ y el MPN, Marcelo Guagliardo y Ariel Pino junto a sus agrupaciones, fueron destruyendo la democracia sindical que era el signo distintivo de aten a nivel nacional junto a la combatividad de un sindicato que nació a la salida de la dictadura y que logró conquistar derechos en base a la lucha, tomando los mejores ejemplos de la historia del movimiento obrero. Y fue así que en el año 2017 convocaron a las apuradas a una asamblea ordinaria en la que votaron un nuevo estatuto de aten, en el que sellaron la burocratización del sindicato: superpoderes al plenario de secretarios generales, centralización de la convocatoria a las asambleas y su temario, concentración de las finanzas en la comisión provincial y manejo discrecional de los recursos de los afiliados.

Todo esto era necesario para hacer avanzar la reforma educativa del PJ, el MPN y los organismos internacionales de crédito. Y lo hicieron juntos, quienes se quedan y los que hoy renuncian.

Acallar a la oposición, cercenar los espacios de debate y definición, silenciar las voces en las asambleas virtuales, quitar el micrófono en acto públicos, todo eso estaba bien para el TEP mientras se ejercía contra las seccionales opositoras. Cuando el mismo método se empieza a aplicar al interior de su frente se alzan airadas voces y comienzan los portazos.

Parece que no conocieran el viejo texto atribuido de Martin Niemöller atribuido a Bertolt Brecht “Y por mi vinieron”. Pero no es un problema de entendimiento sino de intereses materiales. Apoyar la política del gobierno trae beneficios personales y hoy lo que están cuestionando es quién accede a ellos y a qué sector patronal hay que alinearse más claramente.

La disputa interna, entre el TEP Azul y Blanco (que apoya abiertamente la alianza entre UNE y el MPN) y el sector Naranja del TEP (encolumnado más claramente con el Frente de todxs) los divide hoy, pero lo que los unió todo este tiempo fue conspirar contra los derechos de las y los trabajadores de la educación y contra la educación pública.

Hoy los que renuncian argumentan que no hay que apoyar a las listas del gobierno pero estando juntos llamaron a votar al UNE, como colectora electoral del MPN el partido gobernante que reprimió a docentes, asesinando a Teresa Rodriguez y a Carlos Fuentealba y que también es responsable de las muertes de Silvia Rogetti en 2009 y de Mónica Jara, Nicolás Frances y Mariano Spinedi en la explosión de Aguada San Roque en 2021.

Tantos los que se quedan como los/ as que renunciaron, son parte de gestionarle la política educativa al gobierno provincial a través del CPE, demostrando en la práctica la conciliación de clases, acordando con los gobiernos políticas en las que los trabajadores somos convidados de piedra, sacándonos de las calles y construyendo la falsa idea de que con el gobierno que nos explota y oprime podemos construir proyectos pedagógicos en común. Por eso dicen, los que se van, en su carta de renuncia: “No obstante, seguiremos militando los diseños curriculares que como agrupación hemos defendido, sosteniendo la coherencia de los posicionamientos políticos/pedagógicos construidos allí…”.

Los / as que renunciaron, no pueden negar que han compartido por más de 8 años esta política de integración a los gobiernos ajustadores, poniendo el sindicato al servicio de sus intereses y contra las necesidades que tienen lxs trabajadorxs.

Desde la agrupación Negra (PTS e independientes) sostenemos que los sindicatos deben mantenerse siempre independientes de las políticas de los gobiernos, más allá de las adhesiones políticas individuales de sus dirigentes. Y llamamos a las trabajadoras y trabajadores de la educación de toda la provincia a no olvidar que estas personas que hoy vuelven a las escuelas son responsables de la pérdida de derechos de todos estos años, tanto como los que se quedan en la Comisión directiva provincial de aten y en los cargos de representación en el Consejo de educación y en ISSN.

Y nos reivindicamos clasistas porque entendemos que el conjunto de la clase trabajadora, indistintamente de la tarea que realice, tiene intereses propios y comunes y que estos son antagónicos a los intereses de las patronales, de los gobiernos que las representan y de las burocracias sindicales.

Sostenemos que aten tiene que tomar en sus manos la pelea no sólo por las condiciones laborales o jubilatorias sino una pelea profunda en defensa de la educación pública y por el aumento al presupuesto educativo. Al tiempo que toma como propias las demandas de la clase trabajadora ocupada y desocupada como la falta de vivienda, la defensa de la salud, los puestos de trabajo y la defensa del medio ambiente.




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