PANDEMIA EN LAS VILLAS PORTEÑAS

Murió otro referente social de la Villa 31 y su familia continúa sin agua

Agustín Navarro formaba parte de la organización Barrios de Pie y coordinaba un merendero en el barrio. A una semana de las muertes de Ramona y Víctor, la situación en las villas porteñas es crítica, con más de 2500 infectados y 22 muertos, y sin soluciones por parte de los gobiernos nacional y porteño. La familia de Agustín actualmente no tiene agua.

Julieta Azcárate

Docente delegada Ute-Ctera. Redacción La Izquierda Diario

Lunes 25 de mayo | 18:24

Agustín Navarro tenía 57 años, era referente social de la organización Barrios de pie de la villa 31 y trabajaba en un merendero llamado Otti, donde acuden a diario entre 50 y 100 chicos y chicas a tomar la leche.

Su familia, es decir, su esposa, sus tres hijos, su yerno y sus tres nietos, se encuentran ahora aislados en su casa, dentro del barrio, cumpliendo con el protocolo. Su hija Verónica ya dio positivo al test por Covid-19.

Como Ramona, la familia de Agustín venía denunciando la falta de agua en el barrio. A pesar de lo declarado por funcionarios del gobierno porteño en la conferencia de prensa del domingo pasado, en la actualidad este grave problema no está resuelto: “Ahora hace un par de días que no tienen agua, es intermitente el problema”, explicó un referente de Barrios de Pie, y agregó que le están pidiendo al gobierno que asista al resto de la familia.

En las últimas dos semanas, los casos de Covid-19 en la Ciudad se quintuplicaron, como resultado de la situación acuciante en las villas porteñas. Según los datos anunciados en la conferencia de prensa del viernes pasado por el ministro porteño de Salud, Fernán Quirós, los casos detectados de las villas representan el 60% de los positivos totales. Un porcentaje altísimo y que todo indica que continuará en ascenso. Los funcionarios del gobierno también lo saben. Al día de hoy, en las villas hay 2593 casos positivos por Covid-19 y 22 muertes. La Villa 31 y la 1-11-14 son las más afectadas.

En la conferencia de prensa del sábado pasado, Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodriguez Larreta, expresaron haber tomado nota de la situación crítica en las villas del conurbano bonaerense y, en particular, de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, continúa sin haber respuestas ni soluciones a la altura de esta crisis social: los barrios siguen sin agua, los bolsones de comida que debería garantizar el gobierno porteño tampoco están llegando y los que llegan no alcanzan, según denuncian las organizaciones sociales del barrio.

Te puede interesar: Sin dar respuesta a los reclamos, Larreta anunció que el pico de contagios está llegando

A su vez, la cantidad de testeos realizados por el operativo Detectar, realizado en forma conjunta entre Ciudad y Nación, no son suficientes: en la Villa 31, la cantidad de testeos hechos representa sólo al 3% del total de la población. En la 1.11.14, la cantidad de test fue al 1,6% de su población total. Y en la 21.24, los hisopados hechos representan la ínfima parte del 0,3% de la población total.

Sin embargo, el gobierno decide aumentar la presencia de policías y fuerzas de seguridad en los barrios, y el ejército repartirá comida en la villa 1-11-14. Las mismas fuerzas de seguridad que persiguen, torturan y matan a pibas y pibes jóvenes los barrios populares, como el caso de Luis Espinoza de la provincia de Tucumán así lo denuncia La Garganta Poderosa:

Debería ser prioridad para los gobiernos, tanto de la Ciudad como el Nacional, testear de forma masiva y urgente a toda la población de las villas porteñas, a la vez que garantizar el acceso al agua potable y la alimentación. A dos meses del aislamiento obligatorio, las organizaciones sociales y barriales vienen reclamando la aplicación de un protocolo específico que atienda a cada una de las situaciones emergentes en las villas de la Ciudad. La Justicia le ordenó garantizar agua potable y elaborar con la comunidad un Plan de Contingencia y un Plan de Actuación, orden que el gobierno porteño incumple. (Fuente: Observatorio del Derecho a la Ciudad)

A su vez, es necesario un salario de cuarentena de $30 mil para quienes no tengan ingresos, ya que la mayoría de los trabajadores y trabajadoras de las villas son informales, y no les alcanza con el IFE de $10 mil, que además muchos no cobran.

Hace falta un plan de urbanización que termine con las condiciones precarias que se cobra vidas de vecinos cada día. En base a un impuesto a las grandes fortunas, de terratenientes, multinacionales y bancos, como presentó el Frente de Izquierda, podría obtenerse el dinero para este plan de emergencia para enfrentar el coronavirus.

La muerte de Agustín Navarro es otro crimen social que debería haberse evitado.







Comentarios

DEJAR COMENTARIO