×
×
Red Internacional

Lomas de Zamora. Mientras el policía que le disparó sigue impune, la familia de Ignacio Seijas sufre una situación dramática

Ignacio Seijas está internado nuevamente debido a su inestable estado de salud. Otra vez intentó quitarse la vida, luego que el policía Daniel Antonio David disparó a la cabeza del joven, dejándolo ciego de un ojo. El hecho ocurrió el 20 de junio del 2020, en medio de un allanamiento equivocado en la casa donde el menor vivía con su madre y su familia.

César GómezCongresal SUTEBA Lomas de Zamora

Viernes 29 de abril | 17:24

Ignacio Seijas está internado nuevamente debido a su inestable estado de salud. Otra vez intentó quitarse la vida, luego que el policía Daniel Antonio David disparó a la cabeza del joven, dejándolo ciego de un ojo. Aquel 20 de junio de 2020 en un operativo del GAD de Lomas de Zamora, cuando buscaban elementos robados en una escuelas del barrio de Villa Albertina, equivocando el domicilio, allanaron la casa donde vive esta familia trabajadora, y sin mediar palabras, aunque aduciendo que sintió en peligro su vida, el policía disparó a menos de dos metros directamente a la cabeza del joven Ignacio (quien en su mano tenía un desafilado cuchillo Tramontina que usaba de picaporte) ocasionándole múltiples impactos, que dejaron como consecuencia inmediata la perdida de la visión del ojo derecho. Las otras consecuencias son las que vienen dejando huellas de dolor en toda la familia, además de la inestabilidad emocional que causan en el propio joven.

Te puede interesar: Violencia Institucional. Lomas de Zamora: otro caso de brutalidad policial de la Bonaerense

En diálogo con La Izquierda Diario, su madre Nilda al borde de las lágrimas, nos relataba que “(…) él está muy deprimido con esto que le pasó, vive lamentando ese momento, no puede superarlo (…)”, y continuó “(…) estamos solos en esto, no recibimos ninguna ayuda estatal. Al principio pareció que tenían predisposición, pero con el tiempo nos abandonaron, lo abandonaron a Ignacio a su suerte (…)”. “(…) es totalmente injusto que mientras Ignacio vive este calvario el policía que le tiró (Daniel Antonio David, NdR) esté en libertad y encima siga cobrando su sueldo como si no hubiera hecho nada (…)”. Recordamos que en un fallo escandaloso la Jueza Marisa Salvo de Lomas de Zamora dejó libre a su verdugo hasta el desarrollo del juicio, porque según ella, “no corrió peligro” la vida de Ignacio. Pareciera que para ella la vida de un pibe solo implica respirar. Hoy, la vida de Nacho ya nos es la misma, y la de su familia tampoco. Y se potencia la depresión cuando se acerca un llamado de la Jueza a declarar, “(…) eso lo pone muy mal, recordar ese momento, toda la situación, sentirse rodeado de policías nuevamente le hace muy mal (…)”.

Toda esta situación llevó a que Ignacio la semana pasada quisiera sacarse la vida nuevamente (es su cuarto intento!) lo que llevó a qué la familia tuviera que recurrir a un centro de rehabilitación privado, “(…) Hoy Nacho está internado en un centro de rehabilitación en Monte Grande, al que lo tuvimos que llevar porque ya se estaba haciendo mucho mal, y a nosotros también nos estaba destruyendo verlo así (…)”; y agregó “(…) desde esa mañana cuando la policía entró a nuestra casa, como familia estamos destruidos. Su hermanita de verlo así durante el día, ya no duerme bien, se despierta sobresaltada, asustada (…)”, y remarcó “(…) todo esto sale bastante plata, y lo tenemos que costear nosotros solos, porque como te dije, desde el Estado nos han abandonado. (…)”.

Desde La Izquierda Diario estuvimos desde un primer momento junto a Ignacio y su familia, y llamamos a realizar una gran campaña de difusión de este caso que el Estado se niega a asumir como uno más de Gatillo Fácil. Exigimos juicio y castigo para el policía asesino, y que el Estado se haga cargo del tratamiento que Ignacio y su familia necesitan.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias